fbpx El Oído agudo – El Eco
¿Ya tenés una cuenta?
Inicia sesión
¿Aún no te registraste?
Registrate gratis

El Oído agudo

El Eco

LOS SOSPECHOSOS DE SIEMPRE

 

El complejo entramado judicial federal en torno a las causas que se le siguen a la expresidenta y como contrapartida la investigación que pone en serios apuros al fiscal Stornelli que llevó adelante la pesquisa,  ha promovido ríos de tinta en los respectivos medios, con sus intereses y/o convicciones a cuestas.

En medio de esas profusas investigaciones que atentamente la casta política sigue con indisimulada e intencionada atención, se conocieron nombres que, llamativamente lo relacionan con causas tandilenses que, por el devenir de ese sospechoso entramado judicial político, quedó en la nada respecto a las imputaciones, a pesar de lo comprometido –penalmente hablando- que habían quedado los involucrados.

A más precisiones, según citaron los diarios porteños, el juez Alejo Ramos Padilla llamó a prestar declaración indagatoria a los abogados Franco Bindi y Giselle Robles por considerarlos partícipes en el armado de las falsas declaraciones de Leonardo Fariña, en combinación con la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). En la mirada del magistrado, desde la exSIDE mandaban lo que tenía que decir Fariña, pero el armado final corrió por cuenta de Bindi, Robles y la también abogada Florencia Guijo, que declaró el viernes. “Los dichos de Fariña estuvieron orientados a involucrar a diversos funcionarios y exfuncionarios en causas penales y afectar de ese modo la situación institucional y política del país”, señaló Ramos Padilla en una resolución emitida en la noche de este lunes.

En efecto, Franco Bindi, resulta el mismo abogado capitalino que no tuvo empacho en hacerse cargo de una causa de un distrito de la provincia de Buenos Aires, más precisamente en Tandil en lo que se conoció como la compleja y tumultuosa causa Gonzalo.

Como oportunamente se informó sobre el citado expediente local, a la hora de explicar la conexión de los acusados y sus respectivos roles, se habló de una triangulación: Mariano Gonzalo, profugado con su hija; Leoncio Gonzalo abasteciendo los recursos económicos para la ejecución de la fuga, y Bindi y Rimini Carol como los gestores y el aporte logístico para obtener las herramientas necesarias que permitieron la concreción de la huida del país y su posterior permanencia en Brasil, hasta que fuera detenido por Interpol en Porto Seguro.

Aquel expediente terminó con  cuatro imputados por delitos de suma gravedad, el de haber sustraído a una menor -Sofía- y retenido para impedir que su madre pudiera ejercer su rol, su derecho.

También se informó oportunamente que a Bindi se lo relacionaba –incluso laboralmente- con la asesoría legal del Ministerio de Planificación, en aquel entonces a cargo de Julio De Vido. De hecho, algunas de las comunicaciones que constaron en el expediente salían de la mismísima Casa Rosada.

Para aquellos distraídos, como parte de la penosa historia judicial argentina, la causa que derivó en aquellas imputaciones fue dilatándose en artimañas judiciales hasta quedar en la nada. Por sugestivas decisiones, dicho expediente pasó a manos del fuero federal y, consecuentemente, todo se fue diluyendo hasta la prescripción, “a gusto y piacere” bde los sospechados, entre ellos Bindi, que ahora vuelve a las páginas de los diarios, por una causa un tanto más “pesada” aunque bajo el mismo halo extraño que hace al entramado político judicial que la argentinidad supo concebir.

 

COMPETENCIA

JUSTICIALISTA

 

Como se vino detallando en este espacio, dirigentes locales comenzaron a perfilarse de acuerdo a sus convicciones y/o oportunidades en el mosaico político electoral en ciernes.

En ese orden, el justicialismo y su amplio abanico de espacios, comienza a movilizarse y posicionarse con mayor vehemencia rumbo al tiempo de definiciones, léase confección de listas.

Como se indicó, todo lleva a aseverar que Rogelio Iparraguirre será el candidato por Unidad Ciudadana, envalentonado aún más con la reaparición del máximo exponente del espacio, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien – a juzgar  por los sondeos – parece que da por tierra con la opinión de los detractores sobre “no vuelven más”. Más bien, hoy, tras su resonante aparición en la Feria del Libro, casi todos la ubican como candidata natural a competir contra el presidente Mauricio Macri. En ese tren, el concejal tandilense representa el más fiel reflejo de ese espacio, con la fortaleza de un dirigente que nunca siquiera amagó con sacar los pies del plato, en tiempos de imágenes magras y causas penales de por medio.

Si bien el anhelo sería la unidad, cada vez resulta más posible la competencia en las PASO, de la mano de otros dirigentes que respaldan la candidatura de Cristina, pero se presentarían como una variante, detrás de la figura del exgobernador Felipe Solá y el Movimiento Evita, por citar algunos. En ese tren, encabezarían una lista local a competir con Iparraguirre, su par Facundo Llano (acompañado por Gustavo Ballent) y el dirigente Nicolás Carrillo.

A decir verdad, dicho espacio aún se muestra un tanto difuso, a partir sobre todo del fallido acto en el Club Defensa, donde se daba por hecho un acompañamiento de la fuerza vecinalista Integrar, de la mano de Mauricio D’Alessandro, quien no hizo más que reiterar su convicción vidalista y su pasado radical para que los peronistas se dispersaran de espanto.

 

 

 

EL LAVAGNISMO SE

ARMA EN TANDIL

 

Quienes parecen tener las cosas algo más claras rumbo al armado electoral parecen ser aquellos dirigentes que ya expusieron su adhesión a la candidatura del exministro de Economía Roberto Lavagna. Los tandilenses Alejandro “Topo” Rodríguez y Aniceto Chambrillón ya dieron cuenta de sus respectivas intenciones, y lo propio lanzó el exconcejal Raúl Escudero.

Efectivamente, el mutualista participó del reciente encuentro realizado en Mar del Plata donde se comenzaron a delinear las acciones y candidatos en la Quinta Sección con sus respectivos distritos.

Escudero vuelve al ruedo activo político con entusiasmo, luego de sentirse “frustrado” y  “estafado” (SIC) tras acompañar a D’Alessandro y Ballent, pero desde su entorno aclararon que se mantiene firme en su idea de no ser candidato, pero sí apoyar y trabajar en el armado electoral del lavagnismo en la ciudad y la región.

Por lo pronto, trascendió que el martes mantendrá ya un encuentro con los dirigentes socialistas locales Oscar Martens y Miguel Ibarlucía,  en pos de buscar consensos para proyectar candidaturas. Lo propio se haría con los dirigentes del GEN. Y en la misma semana ya se montaría un acto formal en el que se presentarán como las caras del espacio. Habrá que aguardar ese día, entonces, para ver los rostros que se exponen. Algunos aguardan por el mismísimo Néstor Auza, a quien lo han tentado para volver a ponerse al hombro una campaña, ahora por esta línea. Aun el exrector y excandidato no ha dado mayores señales más allá de mostrarse en alguna mesa política dentro del justicialismo más afín a Unidad Ciudadana bajo la figura de Iparraguirre, aunque antes se había mostrado casi como acérrimo opositor, apoyando a Randazzo.

 

 

LOS DATOS QUE NO ESTÁN

 

Esta semana, los concejales de los distintos espacios políticos se mantuvieron ocupados en el estudio de la ordenanza que, finalmente, creó el boleto social que beneficiará a los jubilados. Uno de los aspectos que más cuestionamientos generó fue que el expediente no tenía números precisos de los jubilados y pensionados que cobran la mínima en el partido de Tandil, lo que impidió calcular el posible costo que tendrá para la comuna este programa de subsidios.

La carencia de información derivó en ciertas suspicacias de parte de bloques opositores. Es que el primer argumento del oficialismo fue que Anses no le pudo dar los datos, situación que resulta llamativa teniendo en cuenta que hoy lo conducen funcionarios del mismo frente político.

Por otra parte, varios de los concejales peronistas que actualmente transitan sus mandatos saben que Anses es uno de los organismos más tecnificados y lo han chequeado en forma personal cuando Diego Bossio era director ejecutivo.

Ante estas experiencias previas –en algún caso contaron que en la oficina del tandilense había un monitor que marcaba en tiempo real el número de jubilaciones y pensiones por categoría y distrito-, más de uno leyó que este punto flojo del proyecto está directamente vinculado a la decisión de “no blanquear” el número de abuelos que percibe los salarios mínimos, y que atraviesa situaciones económicas complejas e incluso, por debajo de la línea de pobreza.

 

EL FONDO NO DOCUMENTADO

 

Y al hablar de recursos, otro de los ataques contundentes que recibió el proyecto para regular el nuevo boleto para jubilados, pensionados y héroes de Malvinas apuntó a los recursos de origen nacional que serán usados para costear el programa. Se trata del Fondo Compensador que el Gobierno de Mauricio Macri distribuyó entre los municipios que no tienen el SUBE, con el objetivo de subsanar que esa población no puede acceder a los subsidios.

En principio, esta partida, que rondaría los 38 millones de pesos, no fue elevada al Concejo Deliberante para incorporarla a los recursos del ejercicio corriente, pero tampoco se hizo referencia a esa fuente de financiamiento en el expediente que respalda la ordenanza del flamante programa de accesibilidad.

Ante éstas y otras evidencias, los bloques opositores acompañaron la propuesta en beneficio de los jubilados, aunque rechazaron las desprolijidades que evidenció el proyecto y su respaldo que es, nada más y nada menos, que la información que obra en las fojas del expediente.

 

REPROCHES OFICIALISTAS

 

En un debate intenso, en el que los bloques políticos no se dejaron pasar una, el radical Alejo Alguacil le achacó a ciertos pares de la oposición que no asisten a las comisiones. Sin decirlo con nombres y apellidos, les apuntó al justicialista Facundo Llano y a los tres ediles de Integrar: Mauricio D’Alessandro, Gustavo Ballent y Nilda Fernández.

El radical dijo que acusaban de avanzar con “medidas electoralistas”, pero al mismo tiempo no participan de las comisiones o no emiten opiniones y luego, en el recinto, piden cambiar las ordenanzas.

La encargada de responder fue Nilda Fernández, quien le recordó que cumplen con las comisiones, pero además sostuvo que “el recinto está para dar el debate” y le apuntó un “error conceptual” porque en la discusión se pueden intentar y proponer  modificaciones. “Esta es la caja de resonancia”, expresó enfáticamente.

Y Juan Pablo Frolik, desde el estrado, le contestó que “muy bonito lo planteado, pero si no vamos a las comisiones, no venimos al recinto”. La intervención molestó a la expresidenta del Legislativo que minutos después, ante otra expresión del radical, le solicitó que si deseaba opinar tenía que bajar a una banca.

Otra vez recibió una réplica de Frolik, quien aceptó el cruce y le dijo que no necesitaba tomar una banca para dar información al resto del cuerpo.

 

FALTAZO

 

El miércoles por la tarde se realizó la reunión del Foro Municipal de Seguridad, como todos los segundos miércoles de cada mes. Nuevas comisiones vecinales se sumaron a la mesa para plantear las problemáticas de inseguridad que preocupan y que no han encontrado solución en las reuniones tanto con funcionarios municipales como policiales.

El encuentro resultó sorpresivo para las autoridades del foro y los asistentes debido a que, sin previo aviso, faltaron los representantes de la Secretaría de Protección Ciudadana del Municipio. Esta actitud, sin precedentes, dejó desconcertados a los encargados de coordinar el espacio, que trabajan ad honorem y se involucran con el convencimiento de que hacen un aporte valioso para la comunidad toda. En definitiva, se interpretó la actitud como un desaire o una falta de respeto hacia la totalidad de los concurrentes.

 

ASISTENCIA IMPERFECTA

 

Y al hablar de las inasistencias de funcionarios de la comuna a espacios multipartidarios no se puede obviar el caso de Andrea Rosetti, quien no acude –sistemáticamente- a las reuniones de la Mesa Intersectorial contra la Violencia Familiar y de Género.

La directora de Políticas de Género y Diversidad Sexual, cuestionada por buena parte de las mujeres que trabajan para prevenir y erradicar la violencia, se muestra esquiva a la hora de participar de un ámbito en el que –es cierto- no recibe elogios y debe estar dispuesta a atajar las críticas que van desde los magros recursos que se asignan al área hasta la falta de diálogo y coordinación entre secretarías.

Si bien se puede comprender que la directora no se sienta cómoda en este espacio, su rol es el de sentarse y escuchar las demandas para luego dar la batalla al interior del gabinete al que pertenece. En definitiva, no debe olvidar que forma parte de un proyecto político, en este caso, el del intendente Miguel Lunghi.

 

CAOS POR EL ESTACIONAMIENTO

 

Hay zonas de la ciudad, más allá de los anillos del microcentro, donde los vecinos conviven con el caos de tránsito y afrontan graves trastornos por el estacionamiento. Estas situaciones se detectan, sobre todo, en los horarios de actividad laboral.

Una de las barriadas afectadas por esta problemática es la del polo sanitario –como le gusta llamarlo al Municipio-, donde los frentistas padecen por los conductores desaprensivos que estacionan en sus entradas de garaje, sin preocuparse por la posibilidad de dejar atrapados a los dueños de las cocheras o impedirles el ingreso.

Hasta este Oído llegó una escena que, el viernes por la tarde, causó indignación a dos conductores que intentaron entrar en su cochera ubicada frente al Hospital de Niños, pero se encontraron con un auto que les bloqueaba la mitad del acceso. En principio, acostumbrados a estas cuestiones, se dedicaron a visitar el centro asistencial y los comercios cercanos para tratar de dar con el titular del vehículo. La tarea no dio sus frutos y en tres oportunidades –la primera comunicación fue a las 19.20- llamaron al área de Tránsito para que les resolviera el problema.

Recién cerca de las 20.10 se hizo presente la grúa del Municipio. Sin embargo, el auto del infractor tenía colocado un cartel y los inspectores fueron a buscar al propietario que estaba en el interior del centro pediátrico. De allí salió un médico que se disculpó, dijo que estaba en una reunión y partió raudamente al comprender la incomodidad que les había causado a los dos vecinos que guardaban sus vehículos en ese garaje.

La grúa no se llevó el auto ni labró infracción alguna. Molestos por todo lo ocurrido, los testigos ocasionales se preguntaban si ciertas personas tienen “coronita” en materia de tránsito…

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

Deja un comentario