En memoria de Juan Manuel Falacar, se sumó una nueva estrella amarilla en las calles de la ciudad

El joven de 24 años falleció el 15 de enero pasado víctima de un accidente cuando circulaba en su motocicleta por Perón a la altura de Uriburu. La agrupación Estrellas Amarillas Tandil concluyó con este acto el cronograma del mes y espera concretar más pedidos próximamente. Desde la ONG aportan a la visibilización de la problemática vial y pretenden generar conciencia en la sociedad para que no haya más muertes evitables.

El Eco

Como cierre del cronograma de julio, Estrellas Amarillas Tandil pintó el símbolo para recordar a Juan Manuel Falacar, quien perdió la vida el 15 de enero de este año en la esquina  de Perón y Uriburu. La cuarta estrella  de este mes estaba prevista -en primera instancia- para el miércoles 18, pero por razones climáticas fue reprogramada y la actividad se realizó ayer.

En la gélida mañana, familiares y amigos del joven de 24 años se convocaron para llevar a cabo el sencillo acto, que transcurrió en silencio y ante visibles muestras de dolor por revivir el trágico suceso. El siniestro ocurrió el pasado 14 de enero, cuando la moto guiada por la víctima se descontroló al pasar uno de los badenes de la avenida Perón a la altura de Uriburu, e impactó contra una camioneta Ecosport. Falacar no llevaba casco y quedó tendido inconsciente en la acera. Se dispuso su traslado inmediato al nosocomio local a causa de un traumatismo de cráneo y quedó internado en grave estado con pronóstico reservado. Pese a los esfuerzos de los profesionales, el joven murió al día siguiente producto de las graves lesiones.

Sin oradores y con la colaboración de los allegados de la víctima, en el lugar del accidente quedó plasmada una nueva estrella para visibilizar que allí murió una persona y concientizar sobre la seguridad vial apelando a la responsabilidad colectiva.

Lamentablemente, el trabajo de la agrupación no se detiene y continuará próximamente, ya que tienen nueve solicitudes que irán respondiendo a medida que el Concejo Deliberante lo autorice. Carlos Mansilla, referente de la entidad, le contó a El Eco de Tandil que “con esta estrella cerramos el mes, pero tenemos nueve pedidos más. Seis estrellas nuevas y tres para volver a pintar. Vamos a elevar la solicitud al Concejo para que dispongan cuándo podemos realizarlas.”

Desde la agrupación, conformada por familiares de víctimas de siniestros viales, buscan visibilizar la problemática  y que nadie más pase por una situación similar. “Pintar la estrella sirve para señalar que acá murió una persona y era evitable. Hay que tomar conciencia desde el lugar de cada uno y el Estado tiene que crear el marco de protección para los ciudadanos”, remarcaron.

Una vez más, la infinita tristeza se transformó en un acto colectivo para que la muerte no sea en vano y la sociedad tome conciencia de lo que implica transitar la vía pública, cuidándose a uno mismo y a los demás.

 

La labor de Estrellas Amarillas

Desde la entidad señalaron que “pintar la estrella no tiene costo alguno. Es una organización sin fines de lucro y sin bandera política. Ayudamos a quienes la solicitan en su gestión y los acompañamos en la pintada porque sabemos en carne propia lo que es atravesar ese dolor. Porque creemos que al pintar una estrella estamos dejando un recordatorio de esa persona, para quien pase por allí pueda reflexionar al respecto y empezar a respetar un poco más las señales y normas de tránsito, en definitiva, la vida de todos. Además, participamos en reuniones, charlas, repartimos folletería, entre otras actividades. Las familias que quieran pintar una estrella se pueden comunicar por Facebook a través de un mensaje privado. La seguridad vial es un compromiso de todos.”

El trabajo de la ONG a nivel local comenzó en 2013 y la primera estrella plasmada recuerda a la adolescente Josefina Olesen, fallecida en abril de ese año cuando volvía de una fiesta a bordo de un automóvil.  El conductor del vehículo, un Chevrolet Vectra, quien estaba alcoholizado, empezó a manejar de manera peligrosa y a gran velocidad, hasta que perdió el control y chocó contra una columna de alumbrado público, sobre la avenida Brasil, esquina avenida Fleming. A causa del brutal impacto, murió Josefina al salir despedida del Vectra y resultaron heridos los otros cinco ocupantes, todos menores de edad.

Hasta la fecha, han pintado más de veinte símbolos en diferentes sitios de la ciudad y promueven la educación vial allí donde los requieran.  No es menor recordar que la principal causa de muerte juvenil en Argentina son los incidentes viales, que representan un 45 por ciento del total. Una triste estadística que también se refleja en Tandil y espera revertirse paulatinamente a través de la educación y los controles pertinentes. Generar las condiciones para que las calles y rutas sean más seguras es responsabilidad de todos.

 

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  • ElEcodeTandil

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