Nuevas víctimas aumentan las estadísticas y crece la preocupación por la conflictividad del tránsito

La emergencia vial tandilense

Los accidentes de tránsito se cobraron tres vidas en los primeros 15 días del año.

El Eco

La conflictividad en el tránsito no se detiene y demanda especial atención, además de un abordaje que incluya las distintas variables que intervienen. En un inicio de año marcado por la muerte de tres jóvenes en incidentes viales, los hechos continuaron y sumaron preocupación sobre las condiciones actuales de la circulación en el casco urbano.

Con vistas a los 200 años de la ciudad, el tema se presenta como un aspecto pendiente y pese a las acciones implementadas aún restan cosas por hacer. Con el Observatorio Vial en marcha desde finales del año pasado, a partir de un acuerdo con la Provincia, el Gobierno cuenta con una herramienta más para analizar y monitorear los hechos, causas y accionar con políticas vinculadas a la seguridad vial y a los índices de siniestralidad.

El parque automotor, las condiciones geográficas y además los usos y costumbres de quienes habitan la cuidad suman elementos que complejizan el escenario y demandan una atención especial.

Frente a este escenario, El Eco de Tandil dialogó con funcionarios a cargo del área y con concejales de los distintos bloques, que compartieron su mirada respecto de la complejidad del tránsito y sugirieron reforzar las tareas.

 

Campaña

Para el director de Control Urbano Vehicular, Walter Villarruel, la situación local no debe mirarse sin considerar el contexto provincial y nacional, donde los incidentes se multiplican a diario.

En Tandil, pese a considerar que la mayoría de los hechos ocurrió por fallas humanas, sostuvo que el problema se afronta con trabajo diario pero también con campañas para modificar la cultura vial de los ciudadanos. “Si respetamos las normas, es posible que reduzcamos las posibilidades de tener un accidente”, evaluó.

De todos modos, no eludió la responsabilidad del Estado en este tema, que es la de controlar, prevenir y educar. “Nos faltan cosas pero eso lo hacemos a diario”, defendió el funcionario que valoró los operativos de control que se llevan a cabo y las campañas de concientización en establecimientos educativos.

Con autocrítica reconoció que “siempre va a faltar más”, pero también sostuvo que “no podemos estar en todos lados”.

“Poner el foco en el control o en la cantidad de personal hace que se pierda de vista la responsabilidad de los ciudadanos que deben cumplir las normas”, definió.

 

Doble responsabilidad

El presidente del bloque UCR – Cambiemos, Mario Civalleri, calificó de “complicado” el tránsito en la ciudad motivado por una “superpoblación” de vehículos y calles estrechas que “dificultan” todo el escenario, al que incorporó el accionar de conductores “desaprensivos” que no se ajustan a las normativas.

Para el exfuncionario comunal todo este esquema demanda algunas estrategias de intervención concretas, y en ese aspecto mencionó uno de los ejes del Acuerdo del Bicentenario que apunta a la movilidad urbana.

Tuvo una mirada con responsabilidades compartidas entre el rol del Estado y de cada uno de los ciudadanos, por eso apuntó a una solución en la que se logre “conducta al volante” y otras estrategias de fondo que seguramente surgirán en la discusión que se inicia para generar el programa con vistas a los 200 años de la ciudad.

Entre los puntos a trabajar, Civalleri planteó la necesidad de ampliar la zona de restricción del estacionamiento en mano única y generar condiciones para potenciar el transporte público y que los usuarios lo utilicen como alternativa.

 

Distintas variables

En su análisis, el concejal del bloque Integrar, Mauricio D’Alessandro, planteó que Tandil tiene 70 mil autos y una gran profusión de motos, por eso sugirió atender especialmente esta circunstancia para comenzar a generar avances significativos. “Si no desalentamos el uso de automóviles no habrá solución”, enfatizó.

De todos modos refirió a otros elementos sobre los que se debe prestar atención como mejorar el ordenamiento en espacios y horario conflictivos, reforzar la cantidad de personal y la educación de los conductores de autos y motos, rodados que tienen una gran incidencia en accidentes viales, y fortalecer las campañas de concientización.

A su vez demandó mejorar el sistema de cámaras de seguridad ya que, en el estado en que se encuentran, no brindan los resultados esperados y puso en consideración los recursos con que cuenta la Secretaría de Protección Ciudadana. “Son cámaras poco profesionales pero además no están conectadas por fibra óptica y eso perjudica la definición”, detalló.

En el marco del debate por la declaración de utilidad pública el predio donde funcionaba la metalúrgica Metán se mostró a favor de trasladar las dependencias comunales, pese a que la incidencia del tránsito en la zona de la Municipalidad resulta baja.

Y en ese sentido también citó como elemento la creación del centro de logística para mejorar en cuanto a la circulación de unidades de gran porte y el sistema de carga y descarga.

Por último sumó como elemento la creación de bicisendas como una iniciativa que podría responder a una necesidad de la sociedad. “Cualquier cuidad inteligente y moderna tiene que tener la posibilidad de que la gente se desplace en bicicleta”, opinó.

 

“El déficit es no tener una política específica para la seguridad vial”

El concejal del bloque Justicialista, Facundo Llano, se enfocó en la seguridad vial y marcó como una de las falencias la falta de una política específica en la materia en una gestión que lleva 14 años en el Gobierno, más aún al considerar la creación de una secretaría que abarca estos temas.

“Cuando más índice de tránsito hay, más complejo se hace el casco urbano, más propenso es el escenario para accidentes. El déficit es no tener una política específica para la seguridad vial”, sentenció.

Desde su perspectiva llamó a trabajar en la prevención, que se logra educando a quienes son responsables del control, las fuerzas de seguridad y los agentes de tránsito, y a quienes conducen autos y motos.

“El casco urbano está plagado de motos y no hay formación en la circulación como tampoco hay un estudio profundo de la movilidad urbana”, cuestionó y marcó que se realizó un relevamiento en este tema “pero no se tomaron políticas de gobierno como resultado del análisis de esos estudios”.

Para el concejal ese estudio permitirá establecer si la ciudad quiere la implementación de vías rápidas, carriles exclusivos para el servicio de transporte de pasajeros, para el tránsito de motos o de bicicletas, corredores en horarios específicos, entre otros aspectos. “Hay muchas cosas que hay que trabajar para prevenir y evitar accidentes”.

A ese esquema sumó como punto a considerar que la Secretaría de Protección Ciudadana, que contempla la seguridad vial entre sus alcances, es una de las áreas que “mayor presupuesto y crecimiento” mostró a lo largo de los años en que se encuentra vigente, incluso a partir de recursos asignados por un impuesto específico.

Sin embargo, desde su perspectiva, no se logró “eficiencia” en la ejecución de esos recursos ni políticas específicas.

“Dinero no le falta a esa secretaría pero no han dado respuesta y día a día tenemos más conflictividad en la movilidad urbana”, sentenció.

 

Políticas más activas en la materia

El concejal de Unidad Ciudadana Darío Méndez, y además vicepresidente de la Comisión de Transporte, analizó desde su óptica el estado y la conflictividad del tránsito, poniendo el foco en las circunstancias de la ciudad y también en la necesidad de acompañar con políticas activas, como reforzar el personal y hacer un uso eficiente de las herramientas y de las posibilidades que otorga la tecnología (las cámaras).

Para abordar la temática primero consideró las características del tránsito en la ciudad, con una cantidad de unidades que se ubica “muy por encima” de la media a nivel provincial y con aspectos geográficos que llevan a una mayor concentración en el radio céntrico.

Tras la referencia rescató como aciertos la señalización y el proceso de semaforización de las avenidas y el estacionamiento medido en el radio en que se implementó.

De todos modos reclamó una política “más activa” por parte de la administración comunal para desalentar la circulación automovilística en el microcentro y, en esa línea, reflotó una iniciativa que oportunamente presentó la bancada para incrementar el valor del estacionamiento y destinar una parte a subsidiar el precio del boleto del transporte urbano de pasajeros y de este modo limitar el uso de vehículos y fomentar otras alternativas.

Pero también reclamó al Gobierno avanzar con políticas que refuercen el control del tránsito, que logra con mayores recursos humanos.

Así, cuestionó que la Dirección de Control Urbano Vehicular cuenta con 30 agentes (15 por turno), número que para una ciudad con la cantidad de habitantes y de la dimensión de Tandil resulta muy bajo.

“Si tuviéramos inspectores podríamos tener un control más efectivo sobre el tránsito, no solo con operativos”, opinó Méndez.

A su vez valoró las campañas y charlas de concientización que se llevan adelante en establecimientos educativos pero observó que se trata de acciones que tendrán impacto en el largo plazo, por lo que pidió medidas para solucionar el estado de situación.

 

Los hechos ocurridos durante los primeros meses del año

De acuerdo a las estadísticas del Observatorio Municipal de Seguridad Vial, sobre un total de 40 siniestros registrados desde el 1 de enero al 31 de marzo, 85 personas resultaron con heridas de diversa consideración, cuatro de ellas –menores de 25 años- perdieron la vida.

Los primeros tres casos se registraron en los primeros 15 días del año con accidentes protagonizados por motos. El cuarto, en tanto, ocurrió hace un mes en la Ruta Nacional 226, donde falleció un joven tras chocar el auto en el que viajaba con un camión.

Sin embargo las estadísticas sumaron otros casos. El 14 de abril en Azucena al 1100, entre Formosa y Salta, del barrio La Movediza, un motociclista, Fabián Marcelo Leonardi (20), sufrió graves heridas -que determinaron su deceso antes de llegar al Hospital- al caer en un pozo perteneciente a una obra de desagüe pluvial.

El último episodio movilizó a la opinión pública por sus características y que por estas horas enfoca la atención frente a los últimos avances que tuvo la causa. Se trata del caso ocurrido el domingo por la noche en Marconi y Roca, en el que murió Romanela Aldana Ruiz Sánchez (23) a causa de las lesiones que sufrió al  colisionar su moto contra un automóvil en esa esquina.

 

En ruta

La seguidilla de hechos no se limita al casco urbano. El pasado 8 de abril una nena de 11 años murió producto de las lesiones que sufrió durante el vuelco del vehículo en el que viajaba junto a su madre y hermano en el kilómetro 126 de la Ruta Nacional 226.

Días después, el 13 de abril, una joven de 17 años perdió la vida al salir despedida del automóvil en el que circulaba junto a otras cuatro personas -dos mayores y dos menores- desde Claypole hacia Tandil en un accidente ocurrido en la Ruta Provincial 74, justo frente al acceso del club de Planeadores.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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