La venta de inmuebles se desplomó tras la escalada del dólar

Desde el sector inmobiliario analizaron la situación del mercado que evidencia una abrupta caída en materia de compraventa. Advirtieron sobre la necesidad de generar mecanismos a la hora de negociar contratos a futuro. En la ciudad, la dinámica se vio igualmente afectada producto de la devaluación.

El mercado inmobiliario tuvo una fuerte caída en septiembre.

El Eco

Las fluctuaciones del mercado inmobiliario son sin duda un parámetro para tener en cuenta a la hora de monitorear el estado de la economía real.

Los datos que se desprenden de las estadísticas que mensualmente elabora el Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, no hace más que reflejar que los efectos de la devaluación están haciendo mella en este sector en particular.

De acuerdo a  los datos difundidos por la entidad, las operaciones cayeron en septiembre un 30,5 por ciento en la provincia de Buenos Aires, en comparación con el mismo mes de 2017 y parte de este desplome es atribuido al incremento del dólar.

Los números difundidos, muestran que la cantidad de compraventas otorgadas durante el pasado mes fue de 8227 y marcan una clara disminución respecto a septiembre del año anterior, cuando se habían registrado 11.849.

El Eco Multimedios, consultó a referentes del sector para conocer en detalle la dinámica que representan estos guarismos y sobre las opciones al momento de efectivizar una transacción.

José Rozados, director de Reporte Inmobiliario, brindó un amplio análisis sobre la situación actual y advirtió, que en principio, los cambios en materia crediticia impactaron de manera contundente. “La caída en las operaciones con crédito hipotecario fueron determinantes”. “Hace un año atrás con un ingreso promedio se calificaba para comprar una propiedad, un departamento usado y pagar una cuota a valor de un alquiler y hoy eso ya no es posible”, indicó.

Entre los factores que Rozados atribuye al cambio de condiciones subraya el aumento en pesos de los inmuebles que están dolarizados y la suba de tasas de interés que aplicaron los bancos.  “Hoy hay que pagar una cuota que es 150 por ciento superior al alquiler y por ende se necesita ganar tres veces el equivalente a un salario promedio”.

El referente inmobiliario puntualizó además, que el problema no radica en la falta de crédito sino en el defasaje que se produjo entre los precios y los ingresos.

En relación a las operaciones que estaban tramitándose durante el período en el que el dólar avanzó en su mayor escalada, manifestó que si bien hubo transacciones que cayeron, algunas lograron seguir su curso avaladas en las condiciones particulares que arreglaron las partes.

Según explica, existieron casos concretos en los que el comprador tuvo que desestimar la operatoria porque la devaluación no le dio margen para poder reunir una suma que se acercara a lo pautado mientras que otros, interpusieron una especie de corrección que quedó supeditada a la disposición de los actores intervinientes.

“Algunas transacciones alcanzaron un punto de equilibrio pero en la gran mayoría, el comprador tuvo que poner más pesos y el vendedor también resignó algún porcentaje para poder cumplir con lo estipulado”, aseguró.

Entre las recomendaciones para aquellos que están por iniciar una posible compra Rozados expuso la necesidad de medir bien las decisiones hacia un endeudamiento a futuro. “Hoy no es momento de entrar exigidos a un mercado que genera un compromiso en dólares, máxime si se tienen en cuenta los tiempos de escrituración en relación a la inestabilidad cambiaria”.

Sugirió además la posibilidad de articular algún mecanismo al momento del acuerdo teniendo en cuenta que el tipo de cambio podría generar nuevas reglas.

Si bien algunos analistas sostienen que las variables macroeconómicas podrían inclinar al mercado a buscar un reacomodamiento en materia de precios, el director de Reporte Inmobiliario se mostró escéptico al respecto. “La realidad es que esto no se dio al menos de manera generalizada, no hubo bajas en relación a abril y muy por el contrario, algunos valores han aumentado”.

Igualmente Rozados evaluó que existen algunas cotizaciones que han evidenciado cierta flexibilidad ante la necesidad de vender. “Hay una demanda que no compra con crédito, lo hace con los recursos en mano y por ello realiza contraofertas bastante agresivas que muchas veces empujan al vendedor a desprenderse de la propiedad”.

“Sería importante que el mercado brindara algunos gestos sobre todo a este segmento que tiene el dinero y que por ello pretende un reconocimiento”, señaló.

De cara a las proyecciones futuras destacó la necesidad de rescatar la importancia de la inversión privada como motor fundamental para la reactivación en la construcción de viviendas.

Ley de alquileres

“Es necesario apelar al sentido común”, sostuvo José Rozados al ser consultado por la nueva ley de alquileres que obtuvo dictamen en la Comisión de Legislación General en diputados y que ha cosechado amplias críticas dentro del sector que representa.

A más datos, el relevamiento publicado meses atrás por la Federación Nacional de Inquilinos, indicó que existen ocho millones de personas que buscan soluciones en materia habitacional y que han impulsado el debate sobre la normativa que logró media sanción en senadores y espera ser tratada antes de fin de año en la Cámara Baja.

En este sentido, Rozados informó que “existen ocho millones de inquilinos, pero por otro lado hay igual cantidad de propietarios que deben estar dispuestos a alquilar y si a través de una ley se restringe la libertad, se aumenta el riesgo o los costos es muy probable que se opte por retirar inmuebles del mercado”.

“Es necesario tener en claro que uno sin el otro no pueden funcionar y al querer imponer determinadas reglas, ninguna de ellas obliga al dueño a ofrecer su propiedad en alquiler y de esta manera se vería más perjudicado el inquilino”, argumentó.

En Tandil la merma es notable

Por su parte el escribano Marcos Badillo compartió su mirada y dijo que en la ciudad es notable la merma en la actividad. La caída que afectó principalmente a las operaciones que estaban en curso, registra un descenso del 50 por ciento.

“La compraventa se enfrió debido a que históricamente las tasaciones se presentan dolarizadas aunque luego la operatoria se realice en pesos pero con las variaciones de la divisa y la incertidumbre que esto genera, está estancada”, comentó.

El profesional sostuvo que el comprador que hoy tiene dólares en la mano se muestra cauto a la hora de invertir en un inmueble porque se mantiene expectante a la espera de que el mercado se estabilice. “Salvo que se necesite una vivienda con urgencia, la gente prefiere esperar”, puntualizó.

Según describió Badillo las escasas operaciones que actualmente se realizan se dan en un marco de ingenio por parte de los martilleros o de los involucrados en cuanto a la posibilidad de permutar un bien por otro. El segmento que más se vio afectado fue el de los departamentos de un ambiente que por lo general, es el que motoriza la actividad inmobiliaria en Tandil.

“Lo que si se está ocurriendo es que aquel que viene con plata en mano, compra a valores inferiores porque seguramente ante la posibilidad de liquidez, el vendedor resigna parte de su ganancia para asegurarse el negocio”, evaluó el notario.

Por último dijo que “los movimientos devaluatorios del país hacen que los cambios recaigan inmediatamente sobre este sector y generan un parate instantáneo aunque luego, la misma dinámica haga que el mercado se acomode solo”.

 

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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