Las agresiones recibidas por un niño en el Jardín 902 preocupan a su madre

Según el testimonio de la mujer, el día jueves 5 de este mes el pequeño de cuatro años de edad se encontraba decaído luego de regresar de su clase diaria, cuando al caer la noche le confesó que había sido golpeado en la puerta de la sala del Jardín, por un hombre que identificó como papá de otro compañerito que lo hostiga a diario. El niño aseguró que la maestra fue testigo de lo ocurrido pero que no hizo nada al respecto. Al día siguiente, Micaela recurrió a la institución educativa para llevar al niño a clase y para solicitar algún tipo de respaldo por parte de la docente a cargo, pero no lo encontró, ya que alegó que el menor mentía por no presentar marcas visibles de la agresión. “Creo que una criatura de cuatro años no va a mentir”, opinó la madre preocupada por el estado de su hijo.

Más tarde, ese mismo viernes, Micaela fue a buscar a su hijo a la puerta del Jardín y se encontró con el adulto que había agredido a su nene. Le solicitó conversar para conocer los motivos por los cuales golpeó al chico y este accedió sin ninguna resistencia. Inmediatamente, el hombre fue llamado por la maestra del curso y llevado hasta las oficinas administrativas, sin poder Idiart conversar con él. Al intentar acceder hasta donde este estaba, le fue prohibido por personal docente y de maestranza de la institución dialogar con él, al mismo tiempo que le solicitaron que se retirara del establecimiento ante la reiteración de su pedido.

Micaela asimila la agresividad de los nenes como algo normal de la edad, pero no justifica los moretones y las marcas de mordeduras con las que ha llegado el niño a su casa cuando comenzó a ser hostigado por un compañero hace más de un año en la misma institución educativa. “Había días que no quería ir”, contó angustiada mientras detallaba las oportunidades en las que se acercó al plantel docente para solicitar que lo cuidaran de estos episodios: “Lo mínimo que esperaba era que lo resguardaran. Mi hijo es lo más importante que tengo”.

El lunes por la tarde Idiart se acercaría a la Comisaría de la Mujer a radicar la denuncia correspondiente, no con el propósito de perjudicar al cuerpo docente o a la institución, aclaró, sino para que no se reiteren situaciones similares. “Así como me pasó a mí le puede pasar a otra mamá”, advirtió.

Luego de lo sucedido, personal de la institución se comunicó con ella para solicitarle que el niño continúe sus clases de forma normal. Aunque, ante esta situación que consideró superadora a todas las anteriores, afirmó que prevé cambiar a su hijo de Jardín, a pesar de que sea una decisión difícil desarraigar al pequeño de sus amistades. “Sinceramente me siento muy indignada”, finalizó.

 

La directora de la institución

Según el testimonio de Micaela Idiart, la director del Jardín n° 902, Claudia Fuentes, no se encontraba presente en la institución debido a una licencia por motivos médicos, por lo que el viernes pasado fue atendida por una autoridad suplente que no le brindó el apoyo que ella esperaba.

Reincorporada Fuentes a su puesto, fue consultada por este medio acerca del conflicto ocurrido el viernes seis de octubre en el establecimiento a su cargo, pero prefirió no expresar su postura hasta no estar al tanto de los detalles de la situación y consultar a la Inspectora que supervisa el desempeño escolar.

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