Omar Farah dijo “en ningún momento la Usina nos impuso como garantía la prenda del horno”

Omar Farah declaró que “nunca nos exigieron como garantía la prenda sobre el horno, sino que fue ofrecida por Fundalum”.

El Eco

Omar Farah, accionista minoritario de la empresa Fundalum y síndico de la Usina, salió al cruce de las declaraciones formuladas a este Diario por uno de los directores de la mencionada firma, Marcelo Porreca, cuando informó que por un acuerdo de pago pusieron en garantía un horno para fundir 500 kilos que nunca enchufaron por los cambios de los costos de la energía y de la economía.

Farah señaló que “es un tema muy delicado en donde la Usina en ningún momento a nosotros nos impuso como garantía la prenda del horno”, para luego añadir que “hace un tiempo atrás se mantuvo una reunión con el directorio de la Usina por una deuda que en el acumulado global es de un millón de pesos, por un convenio y un par de facturas que se deben. En ese momento, desde la Usina preguntaron cómo se podía hacer frente a esa situación. Le ofrecieron a Marcelo Porreca y Sandra Maturana, quienes estuvieron en la reunión, un plan de 20 cuotas y luego de un intercambio de ideas, esas cuotas se propuso pagarlas en dólares. La Usina le pidió a Fundalum una garantía para la firma de ese convenio, primero se habló de una caución y posteriormente la empresa le ofreció como garantía la prenda de este horno, que fue comprado hace alrededor de cuatro años y no se pudo poner en funcionamiento. Después, con el incremento de la energía, pasó a ser un tema delicado porque hay que ir al mercado eléctrico y firmar un contrato”.

Volvió a remarcar que “Fundalum ofreció como garantía el horno, inclusive, se habló del tema y se combinó que podría ser otra cosa”.

Farah aseveró que “en esto hay mucha gente que ha trabajado en torno a estas cosas para tratar de encontrar una solución, como se hace con cada una de las empresas que tienen problemas. Es difícil porque al estar financiando montos de este tipo hay que de alguna forma respaldar esa cobranza que se hará en 20 cuotas”.

Analizó que “todos tienen parte de razón en esto. La energía eléctrica es impagable con o sin intereses y con o sin impuestos. El valor de la energía no lo establece la Usina Popular y Municipal ni la cooperativa de cualquier lado, el valor viene previamente establecido y hay que adecuarse a ese monto. La ventaja que tenemos al tener una Usina es la espera, porque que te esperen para que pagues hasta cuatro facturas acumuladas no es normal. Si uno tiene que salir a comprarlo al mercado eléctrico, si pudiera hacer los contratos en forma directa, condición en la que está Fundalum y otras empresas más, no tendría estas posibilidades. Es sumamente beneficioso tener distribuidores locales”.

 

Medir las

palabras

 

En clara alusión a lo expresado por Porreca, indicó que “cualquiera sea la circunstancia y resguardando el interés de cada una de las partes que intervienen en esto, hay que ser sumamente cuidadoso con lo que decimos porque se perjudica más de lo que se beneficia. Si están todas las consideraciones tomadas, si la Usina te ayuda, en el caso de Fundalum con un trámite en Oceba para fraccionar los medidores, se ha trabajado fuerte para que se pueda encontrar una solución a la deuda con posibilidades de pago y también se han tratado de compatibilizar intereses, entonces hay mucha gente que ha trabajado en torno a esto y se siente dolorida con estas expresiones”.

 

Apretados

“Hay que entender las expresiones de Marcelo (Porreca) porque estamos todos los empresarios apretados con las cuentas, mucho más con las tarifas que es lo que más aumentó. Esto no se puede trasladar a los precios tan fácilmente como debería hacerse, para no perder la operatibilidad de la empresa. Pero tenemos que ser claros, sensatos y concretos, nunca nos exigieron como garantía la prenda sobre el horno, sino que fue ofrecida por Fundalum”.

Detalló que “no participé de esa decisión porque no soy director de la firma, lo que dije es por qué vamos a prendar un horno que todavía no está en funcionamiento habiendo otras máquinas con las que se puede garantizar esa operación, incluso con una caución”.

Como ejemplo, mencionó que “hubo casos de empresas que la Usina pidió garantía y les ha sido imposible porque había inhibición general de bienes e igual se han hecho acuerdos. De esta situación lo que más me preocupa es que no se entienda que la garantía la elige cada empresa que está negociando su deuda”.

Y agregó que “el directorio de la Usina es estricto en estas cuestiones ya que tiene que resguardar un plan de pagos. Si uno va a un banco, te piden garantía e inclusive garantía de tipo personal. En 2001 tuve que dejar la camioneta de Fundalum una vez hecho el acuerdo, pero la reflexión fue muy simple, si uno tiene confianza que va a cumplir esto no le pesa y pudimos salir de esa situación”.

Especificó que “entiendo lo que dice Porreca que sabiendo que somos todos de acá y conociéndonos es doloroso que te pidan garantías de esta naturaleza. Pero hay que ponerse en el directorio, en la gestión de la Usina que tiene que responder a sus accionistas y dar explicaciones de las decisiones que toma. Meterse con el resto de las cosas son cuestiones absolutamente personales, no son empresarias. Al menos una gran parte del paquete accionario de Fundalum no le interesa meterse en cuestiones personales, como si está bien o mal la gestión”.

Opinó que “una vez le saquen los impuestos a las tarifas y la incidencia de la financiación, nos daremos cuenta que esas tarifas, aún así, son imposibles de pagar. Si a eso le sumamos que nos atacamos entre vecinos de esta forma y que pasamos por alto la ayuda que te permite llegar a estas circunstancias, mucho más lejos estamos de solucionar cualquier problema”.

 

Deudas

En otro tramo de la entrevista, Farah señaló que “el problema es cuando ponen todas las cuentas arriba de la mesa. Ahora estamos amenazados de un lado y del otro ante la imposibilidad de pagar algunas cosas. Tenemos en los próximos días reuniones para ver cómo se hace con las deudas que tienen las empresas, entre ellas Fundalum, con la obra social de la UOM, porque después nos encontramos con distinto accionar de la UOM que tampoco nos beneficia en lo más mínimo y nos perjudica enormemente. Pero también tenemos que resolver ese tema”.

Reconoció que “Fundalum es una empresa con una buena gestión, pero vienen cosas que muchas veces podría pasar por alto y que en este momento no te lo permiten, hay una gran presión de todos lados que hay que resolver en conjunto”.

Y señaló que “soy vicepresidente de Apymet y trabajamos a diario mitigando el efecto de estas cosas como próximas reuniones, de las tantas que hemos tenido, para ver si de alguna manera podemos bajar el tenor de las discusiones, evitar las calenturas individuales y tratar de llegar a acuerdos como los hemos hecho en 2001, 2008 y los seguiremos haciendo, porque la intención de todos es la mejor. Todas las entidades trabajamos en conjunto y estamos enfocados en lo mismo”.

 

 

“No tengo coronita

por estar en la Usina”

El contador Omar Farah es síndico de la Usina Popular y Municipal y si bien reconoció que “nadie me pidió que salga a aclarar nada”, aseveró que “las declaraciones de Marcelo Porreca me generan problemas que derivan del sector”.

Definió que “soy contador, síndico, pertenezco a un conjunto de empresas, soy accionista de otras, pero lo bueno de esto es que en la Usina nadie tiene beneficio por ninguna razón. Si le tienen que cortar la luz a Talleres Tandil, se la cortarán; lo harán con una espera como tiene cualquiera que tiene un inconveniente en torno de la Usina. Esto va más allá del directorio, es una línea que ha bajado siempre”.

Sin embargo, refirió que “también está la gente que trabaja en la administración, los gerentes, una consulta o solución técnica la Usina te acompaña en eso, en un momento sumamente difícil. No tengo coronita por estar en la Usina, ni la requiero, ni la pido, ni la exijo, ni nada que se le parezca. Todo el mundo tiene el mismo trato, tiene que cumplir con ciertas pautas y es lógico si es la distribuidora de energía de la ciudad”.

Remarcó que “las exigencias existen, las posibilidades de lo que uno entrega o pone a disposición lo elige cada uno. Esto es correcto porque hay un plazo de vencimiento que es largo en el tiempo y hay que garantizarlo y honrar la deuda. Si uno tiene confianza en su trabajo, lo puede resolver”.

 

Un millón

En cuanto a la deuda que mantiene Fundalum precisó que “es de un millón de pesos, pero estamos acumulando un acuerdo que hemos reempalmado. Es más, no he estado en la reunión de directorio de la Usina que trató este tema por una cuestión de ética. Ingresaron los directores de Fundalum, hablaron y acordaron en estos términos. La deuda llegó prácticamente al millón de pesos, pero vale aclarar que al menos hasta hoy (por ayer) la prenda no estaba cerrada porque faltaba documentación por parte de la empresa. Quiero decir la verdad, es lo que corresponde, principalmente por mucha gente de la Usina que no es ni director, ni síndico, que ha trabajado mucho en este tema y se merece el mayor de los respetos”.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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