Se realizó un implante coclear en el Hospital y destacaron la importancia de la intervención

El doctor Santiago Magaró fue el cirujano que llevó adelante la operación que fue totalmente exitosa. Es el segundo que se realiza en la institución pública. El primero fue hace 10 años. Ahora hay tres pacientes más esperando que lleguen los dispositivos para realizarles implantes cocleares.

Rody Becchi

Una importante intervención quirúrgica, digna de destacar, se llevó adelante en el Hospital Ramón Santamarina, principalmente considerando que es la segunda vez que se realiza este tipo de operación en el ámbito público. Se trató de un implante coclear que se le practicó a un adolescentes de 17 años y la intervención resultó completamente exitosa.

El otorrinolaringólogo Santiago Magaró, que fue el cirujano a cargo de la operación, explicó que el implante coclear es un dispositivo eléctrico que se usa para hipoacusias profundas, o anacusias (pérdida total de la audición) y el problema se encuentra en el oído interno.

En el oído interno se transforma la energía vibratoria en eléctrica, por lo cual cuando el problema se sitúa allí es posible efectuar un implante coclear.

Detalló que se trata de un dispositivo eléctrico con dos partes, una interna que es la que se introduce a través de la cirugía, y una externa que va ubicada detrás de la oreja y que recibe la información, tiene un micrófono que capta el sonido, lo transforma y a través de la piel, por un imán, lo envía en forma de señal eléctrica y eso es lo que estimula al nervio auditivo.

Con esa intervención la persona puede recuperar la audición por completo pero el profesional destacó que  “como toda cirugía, hay mejores candidatos que otros, pero vuelven a escuchar, algunos mejor que otros, pero lo más importante es la rehabilitación, lo que viene después, calibrar y rehabilitar”.

La rehabilitación tiene mucha importancia porque muchas veces se trata de personas que jamás escucharon, razón por la cual su cerebro no está entrenado para comprender lo que va a escuchar.

La segunda en el Santamarina

El director médico del Hospital Santamarina, Fernando Fernández, informó que fue el segundo implante coclear que se concretó en el nosocomio local, aunque en la ciudad se realizaron otras intervenciones de esta índole también en manos del doctor Magaró y su equipo.

Resaltó la importancia de que el Hospital tenga la capacidad de recibir a este tipo de pacientes para ser intervenidos y contar con un equipo especializado para realizar esta clase de cirugías.

“En este caso el efector fue el doctor Magaró pero tiene un equipo de colegas que lo han ayudado, que participaron y un grupo de trabajo, anestesistas, instrumentadora, etc. Lo importante es que para que se logre esto tienen que funcionar todas las áreas, todas son importantes para el bien del paciente, desde la internación con toda la tarea del personal administrativo, el personal de enfermería, de mucamas, camilleros para transportarlos a quirófano, y dentro del área de quirófano también hay una serie de efectores técnicos como la instrumentadora, el técnico en anestesia, el anestesista”, enfatizó.

Y agregó que “participa un grupo de gente muy importante, más allá de los recursos edilicios y de aparatología para que un evento de este tipo se pueda llevar adelante”.

Asimismo, destacó que es importante que, una vez realizada la cirugía ese paciente va a cursar un postoperatorio que también debe ser atendido y una rehabilitación.

En ese sentido, aseguró que el centro asistencial también cuenta con los profesionales para llevar adelante la rehabilitación.

Las mejores condiciones

El doctor Magaró explicó que están autorizados a realizar la cirugía de implante a partir de los 10 meses y en casos especiales, como el de la meningitis, a partir de los 6 meses y hasta cualquier edad.

Sin embargo, aclaró que “cuanto más chico, mejor, porque tiene más tiempo de rehabilitación y el sistema nervioso conserva la neuro plasticidad que por definición es la capacidad que tiene el sistema nervioso de cambiar por factores externos. El factor externo sería el estímulo del implante y el cambio que empiece a escuchar, pero los mejores pacientes son gente adulta que por alguna circunstancia tiene hipoacusia en el oído interno profundo. Ese es el mejor paciente”.

Puntualmente en el caso de la intervención que realizaron en el Hospital el pasado 23 de octubre fue completamente exitosa y se le practicó a un paciente de 17 años de otra localidad, que fue derivado a Tandil porque en su ciudad de origen el hospital no podía realizar ese tipo de intervención. Ahora se encuentra en el período postoperatorio mediato.

Fernández explicó que “es un paciente de otra ciudad que los dos hospitales se pusieron de acuerdo para que se pueda hacer acá. Confiaron en nuestra capacidad resolutiva. Es un paciente que nos mandaron porque confían en nosotros”.

Rehabilitación

En cuanto al proceso de rehabilitación, detalló que luego de un mes de la operación se hace el encendido, es decir, se conecta el aparato.

“En el momento de la cirugía hay un equipo de audiólogas, que prueban que lo que le estamos colocando funciona, se conecta un software y ese mapa queda guardado. Con ese mapa se hace el encendido, para ver cuánta intensidad se le puede dar, porque si se le pone mucha intensidad, se le genera un malestar interesante”, indicó.

Y añadió que “se van cambiando los programas para que vaya de a poco volviendo a escuchar y conjuntamente, empieza con la rehabilitación o habilitación auditiva, porque a veces no es rehabilitación porque nunca escuchó, y ahí empieza el juego con la rehabilitación y la calibración, lleva un tiempo, hay pacientes que terminan la rehabilitación mucho más rápido que otros”.

Fernando Fernández destacó que “la sociedad de Tandil valora mucho este Hospital y hace los aportes que corresponden como para que tengamos lo que tenemos” y consideró que la salud es una prioridad para los ciudadanos de Tandil.

Los primeros implantes

El primer implante coclear que se realizó en Tandil fue en 2008 en el Hospital.

Recordó que cuando se comenzaron a realizar este tipo de operaciones en el país solamente se realizaban en el ámbito privado y sólo a adultos que habían perdido la audición de grandes.

“Fue cambiando y progresando y ahora, implantamos nenes desde los 10 meses”, resaltó.

Por otra parte, explicó que lo complicado es conseguir las prótesis para la operación porque si bien la ley dice que cuando es necesario la obra social lo tiene que cubrir, y si no tiene obra social, el Estado lo tiene que cubrir, se hace difícil conseguirlas.

En tanto, Fernando Fernández señaló que “tenemos la suerte que hace 2 años que el doctor está incorporado en forma permanente en el trabajo hospitalario. Eso nos facilita no solamente este tipo de cirugía, sino otros trastornos del oído, se solucionan muchos problemas logrando evitar que una persona llegue a necesitar un implante coclear. Es decir que se trabaja también en lo preventivo”.

 

“El momento en que participás para poder devolverle la audición a alguien es muy emocionante”, dijo Magaró

Por otro lado, el doctor Santiago Magaró expresó que “el momento en que participás para poder devolverle la audición a alguien es muy emocionante y gratificante, y mucho más cuando lo podés hacer desde el ámbito hospitalario”.

No obstante, aclaró que “hay que luchar para conseguir el dispositivo, preocuparse, todo lo hace servicio social. Nosotros insistimos”.

Enfatizó que el Estado tiene la obligación de otorgar el dispositivo, que cuesta alrededor de 30 mil dólares.

Actualmente tienen tres pacientes esperando implantes cocleares que se realizarán en el Hospital.

“Hay que cumplir un montón de requisitos porque es algo complejo, caro, y vas a poner algo permanente dentro de la cabeza de un adulto o niño”, indicó.

Y deseó que lleguen pronto los implantes  “para los pacientes que tenemos esperando y poder hacerlos pronto”.

Fernando Fernández puntualizó que el Gobierno nacional es quien debe proveer las prótesis, entonces los trámites se hacen en el Hospital con Nación. “Las indicaciones tienen que ser muy claras para que justifiquen que el paciente no tiene obra social y que realmente lo necesita. De todas maneras, el Hospital siempre da respuestas más allá de quien se tiene que hacer cargo, siempre se prioriza el problema del paciente”, finalizó.

 

 

 

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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