Sin fechas, aún aguardan por la firma del convenio para incorporar al Dispensario al sistema público

El director general de Enfermedades Crónicas no Transmisibles, Pablo Díaz Cisneros.

El Eco

La decisión de avanzar hacia la incorporación del Servicio Provincial de Neumotisiología al sistema sanitario público local demandó gestiones -y también algunas resistencias por parte del equipo a cargo- hasta que se logró la rúbrica de un convenio con la Secretaría de Salud bonaerense.

En el proceso de reorientación iniciado para la constitución de un Centro Integral de Enfermedades Crónicas no Transmisibles, el documento inicial fue reemplazado y aún se aguarda por su firma.

En el Día de la Salud, el director general del programa de Enfermedades Crónicas no Transmisibles, Pablo Díaz Cisneros, repasó la actualidad de las gestiones mientras cumple funciones en el nuevo cargo al cual fue asignado por el intendente Miguel Lunghi a partir del compromiso asumido en el marco de la alianza Cambiemos, a la vez que ratificó la continuidad de funcionamiento de la estructura que funciona en avenida España y Alberdi.

Además el médico aportó su mirada en cuanto al sistema de salud al elogiar su funcionamiento, pese a que siempre quedan cuestiones por mejorar.

El cambio de convenio

En principio, hace casi dos años la exministra de Salud de la Provincia Zulma Ortiz rubricó el convenio a partir del cual el Servicio de Neumotisiología Provincial (además del Centro de Prevención de las Adicciones -CPA-) se incorpora al sistema integrado de salud pública.

Sin embargo, la detección de algunas “fallas de diseño” puso en suspenso su implementación con vista de los objetivos que se buscan perseguir y obligó posteriormente a redactar un nuevo documento que puntualizaba las actividades y los alcances del espacio.

El actual proyecto de convenio ya fue analizado por las distintas instancias del Ministerio de Salud, a cargo de Andrés Scarsi, y, según calculó, “está muy cerca de ser firmado” puesto que “estamos en la etapa final”.

Lo cierto es que esta integración permitiría generar una corriente de derivación de los pacientes desde los centros de salud comunitaria hacia el espacio ubicado en avenida España 101.

Además, el espacio pasaría a constituirse como un centro de segundo nivel de mediana complejidad, es decir que funcionará como un hospital de día sin internación, con servicio de radiología y laboratorio y un equipo de profesionales que abarca la mayoría de las especialidades vinculadas a las enfermedades crónicas no transmisibles (hipertensión, diabetes, tabaquismo, obesidad, etc.).

“Cuando se detectan las patologías crónicas en lugar de tratarse en los consultorios externos en los hospitales los pacientes pasarían por el centro para ser evaluados por el equipo de trabajo interdisciplinario”, explicó.

Integración y reclamo profesional

Por otro lado, el concejal mandato cumplido por el PRO rechazó los rumores que oportunamente aludían al cierre de la institución emblemática de la ciudad en el tratamiento de enfermedades respiratorias pero ratificó la necesidad de adecuarla a los modernos sistemas de salud, integrados.

Defendió esta línea al indicar que resulta un “disparate” contar con un centro como el Dispensario que “funcione en forma independiente” y sin articulación con el Municipio.

De todos modos el camino hacia la reorientación del espacio generó reclamos del equipo médico que brinda funciones en el lugar frente al temor sobre su continuidad laboral.

En ese sentido Díaz Cisneros se refirió a una reunión que mantuvo con el personal el mes pasado en el que se pusieron en consideración distintos aspectos, incluso el planteo de los profesionales de pediatría.

Entre las reformas incorporadas se amplió la incumbencia del programa para abarcar a pacientes desde los 15 años en adelante. “Igualmente los pediatras no quedaban adentro del convenio, que si la Provincia no lo decide nosotros no tenemos autoridad para llevarlos al Hospital de Niños”, por eso sugirió a los profesionales de esa especialidad que presentaran un proyecto que aborde su tarea en cuanto a la prevención.

“La salud en Tandil está muy bien”

Crítico durante su gestión como jefe del servicio de terapia intensiva del Hospital Municipal, el médico pasó por el Concejo Deliberante, donde cumplió con un mandato como integrante del bloque del PRO y el 10 de diciembre se sumó al gobierno de Miguel Lunghi a partir del acuerdo político que dio forma a Cambiemos, mientras sostiene un trabajo junto al máximo referente del espacio en Tandil, Gonzalo Santamarina.

En esta nueva función Díaz Cisneros aportó su mirada en cuanto al sistema sanitario local, tomado como ejemplo por otras localidades intermedias, y definió que “la salud en Tandil está muy bien”.

En esa materia explicó que “lo que criticamos todos los que pensamos que pueda haber necesidad de algún cambio siempre va a ser para que la salud esté mejor aún pero de ninguna manera se puede decir que está mal”.

No negó “falencias” puesto que algunos aspectos pueden ser mejorados y defendió que “está bien reconocer lo que está mal porque si lo hace se dificulta su solución”, y destacó en ese sentido el impacto beneficioso que tendrá el avance hacia la conformación del Centro de Enfermedades Crónicas no Transmisibles (exDispensario).

 

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  • ElEcodeTandil

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