Unas 300 personas marcharon para decir “No al Tarifazo” y buscando lograr propuestas sin apelar a la violencia

Alrededor de 300 personas alzaron su voz de descontento con la imparable suba de tarifas. 

El Eco

Haciendo lugar a la necesidad de alzar la voz en contra del continuo aumento en las tarifas que vienen copando las boletas de la mayoría de los servicios, diversas organizaciones sociales, políticas y sindicales de Tandil  invitaron a todos los vecinos que quieran hacerse eco del reclamo, a concentrarse en la esquina de Pinto y Chacabuco. Bajo el lema “No al Tarifazo. Agua, electricidad y gas son nuestros derechos”,  alrededor de 300 personas formaron parte de la convocatoria y marcharon desde Pinto y Chacabuco hasta concentrarse frente al Municipio.

Acompañados por los bombos y el ritmo de Flor de Murga, que intentó poner color al panorama, la intención de la manifestación fue pedir que las tarifas se retrotraigan a diciembre de 2017 y se congelen por dos años. En este sentido quienes llamaron a la marcha advirtieron que la Usina Popular y Municipal, con mayoría estatal, “no puede estar ajena a todo lo que está pasando y es necesario que adopte medidas para morigerar el impacto en comercios e industrias y garantizar el acceso domiciliario al sistema eléctrico de todos los tandilenses”. Asimismo remarcaron que la creciente inflación, junto a los tarifazos y las paritarias por debajo de ellos, trae grandes problemas a la economía doméstica de los trabajadores, la subsistencia de los comerciantes, y la producción de las empresas, conformándose un círculo vicioso, con un marcado descenso del consumo que genera pérdida de puestos de trabajo, alza de precios y cierre de comercios.

Por otro lado, desde la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y la Corriente Clasista y Combativa (CCC) anunciaron que su plan de lucha continúa con una Marcha Federal que comenzará el 28 de mayo partiendo desde diferentes puntos del país y finalizará con un acto el 1 de junio en el Congreso Nacional, impulsando la Ley de Expropiación de Barrios Populares, la Ley de Emergencia Alimentaria y la Ley Nacional de Infraestructura Social para que se destine el 25 por ciento del presupuesto de obras públicas al mejoramiento del hábitat de esos barrios a través de trabajo Cooperativo.

Buscar respuestas  sin violencia

“Lo que queremos es reunir a la gente que realmente está comprometida para pagar sus servicios”, manifestó el dirigente Rodolfo Cachela. Indicó que lo que les interesa es tomar contacto ya sea a través de las redes sociales o invitando a que se comuniquen con la Asociación Bancaria, que es uno de los lugares de referencia, o acudiendo a los encuentros que convocan para poder entre todos pensar en buscar una solución, una propuesta real.

Lamentó el hecho de que haya personas que estén eligiendo entre comprar medicamentos o pagar la luz, adquirir útiles escolares para sus hijos o saldar las boletas de servicios, incluso hasta se limitan en la comida porque, según respaldó, la sociedad tiene incorporada la cultura de que las cuentas hay que pagarlas. “Están colocando a la gente en una situación violenta”.

El dirigente adelantó que lo que se está charlando gira en torno a la búsqueda de una respuesta no violenta, que sería juntarse sin romper nada y poder lograr propuestas. “Entre todos podemos pensar en soluciones, pero aislados no podemos”.

En el encuentro del pasado viernes, que tuvo como móvil la misma consigna y lugar, se había dejado deslizar entre los vecinos la idea de dejar de pagar dichas cuentas. Al respecto Cachela dijo que si son 50 personas las que hacen eso generaría lío, sin embargo si llegaran a ser cinco mil no sería tanto problema porque se lograría que las empresas escucharan.

“La idea de no pago es una respuesta muy fuerte, creo que es la que pueden llegar a oír porque todas estas cosas -como la marcha- no las escuchan”, reflexionó, y agregó que no van a poder salir a cortar cinco mil medidores, siempre remarcando que el encuadre de lo que buscan está regido por la no violencia. “Podríamos llamarlo desobediencia civil”.

Los vecinos descontentos

Fernando es comerciante de un almacén que no alcanza los 30 metros cuadrados, desde 2015 que está en la zona del Calvario y dijo que se acercó a decir “No al tarifazo” porque en este último tiempo su cuenta de luz está sufriendo incrementos constantes que ya no puede sostener.

Además, como esta delicada situación se repite en la sociedad en general, sus ventas han caído considerablemente. Esta combinación hace que se esté replanteando seriamente el cierre del local, aunque prefiere “aguantar todo lo que pueda”.

Juan Carri, de la Bancaria, y el dirigente Rodolfo Cachela junto a Fernando, un comerciante que recibió una factura de luz por 7.500 pesos y piensa en cerrar el negocio por no poder afrontar los gastos.

Fernando contó que es pensionado y decidió abrir el negocio invirtiendo los ahorros que tenía debido a una situación familiar que no le dejó otra alternativa. “Con el comienzo de estas políticas empezó nuestra decadencia, primero con la baja pronunciada de ventas y luego se le sumaron las tarifas cada vez más insostenibles”, explicó.

El comerciante detalló que empezaron con boletas de electricidad que rondaban los dos mil pesos, que luego fueron cuatro mil y directamente la última recibida alcanzó los 7.500 pesos. “Hoy por hoy estamos a punto de cerrar el almacén, no sabemos qué hacer”, sostuvo, y agregó que ve difícil que la situación pueda revertirse. Por el momento su pensión y este local son los únicos generadores de ingresos para su familia, pero según dijo, este último no le está dando más que “para comer”. “Tenemos que aguantar hasta donde podamos porque lamentablemente también hay una falta tremenda de fuentes de trabajo”.

Por otro lado Gustavo, vecino de la ciudad, enfatizó que quizás la sociedad está empezando a vivir con cobardía bajo una especie de sometimiento, refiriendo que a su parecer la convocatoria fue poca.  Desde su punto de vista lo que surtiría efecto es una concentración que se realizara al momento en que las oficinas de servicios estén abiertas. “Hay que manifestarse mientras los clientes estén pagando y quizás hasta estén pidiendo un amparo o prórroga porque no les alcanza el dinero”. Indignado, destacó que es necesario sacar el amor propio y hacer que las luchas sean efectivas.

 

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  • ElEcodeTandil

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