Unión de Colectividades de Tandil: Chile

Delegación chilena en Tandil

Archivo

Sobre la llegada de los chilenos al país nos cuentan: “Vinieron a establecerse a la Argentina en varias etapas. Entre las décadas de los ´40 y ´50 se evidencia una de las migraciones más importantes, en su mayoría provenientes del sur, causada principalmente por la falta de oportunidades laborales en Chile”. Gran parte de estas personas se desempeñaban en diversos oficios, siendo los más marcados en agricultura, manteros, excavadores y construcción.

El medio por el cual emigraron mucho fue cruzando la cordillera a pie por lugares inhóspitos, por lo cual demoraban semanas enteras en llegar a Argentina. Un exponente de estos sucesos fue Oscar Roa Toledo, quien después de esta travesía a pie se instaló en Barker, localidad en la que vivió hasta el último día de su vida. Otra persona que llegó al país de la misma manera fue Pedro Guerra, quien con más de 80 años continúa viviendo en la ciudad.

En el año 1973, cuando ocurrió el golpe de estado en Chile hubo una emigración masiva a diversos países del mundo, por la cercanía Argentina recibió un flujo muy importante de chilenos.

Asociativismo chileno

En todo este recorrido de la inmigración de chilenos, específicamente en Tandil, se formaron asociaciones que siempre bregaron por tener presencia activa representando a su país en la ciudad.

En conversación con antiguos inmigrantes chilenos en Tandil se pudo conocer que uno de los primeros grupos fue encabezado por un hombre de apellido Sepúlveda, Nahuel Pan presidió el asociativismo chileno hacia fines del siglo pasado y posteriormente se tiene registro del aporte de Arturo Miranda. Seguramente hubieron algunos más de los cuales no tenemos datos fidedignos. A partir del año 2000 la colectividad es dirigida por don Luis Basaez Ossa, con la colaboración de su esposa doña Flor Roa Vega, quien sigue hasta el presente representando a Chile en Tandil y en algunos otros lugares de la Argentina.

Celebraciones y gastronomía

La colectividad chilena festeja el día de la Independencia todos los años en septiembre.

Este grupo de inmigrantes chilenos pertenece a la Unión de Colectividades Tandil y desde el inicio participa en todos los eventos, con sus bailes y danzas tradicionales y sus comidas típicas como las empanadas y el ponche.

La música folclórica de Chile se caracteriza por la mezcla de sonidos tradicionales indígenas con aquellos tiempos traídos desde España. La cueca, danza nacional, es un buen ejemplo de ello: tiene características propias dependiendo de la zona del país en que se representa.

Los platos más tradicionales de la cocina chilena son el ajiaco, los anticuchos, los asados, la calapurca, el cancato, la carbonada, la cazuela, el chapalele, el charquicán, el curanto, las empanadas de pino, las humitas, el milcao, la paila marina, la pantruca, el pastel de choclo, el pastel de papa, los porotos granados, el pulmay y el tomaticán, entre otros. Algunos postres tradicionales son los alfajores, el manjar y el mote con huesillos.

El vino chileno es la principal bebida alcohólica, especialmente en sus cepas Cabernet Sauvignon, Carménère y Merlot entre los vinos tintos, y Chardonnay y Sauvignon Blanc entre los blancos. Otras bebidas tradicionales son la chicha y el pisco chileno.

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  • ElEcodeTandil

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