Vecinos alzaron su voz para reclamar por los trastornos de las obras en El Tropezón

Los vecinos de la cuadra no pueden circular por el estado en el que se encuentra la arteria.

El Eco

Más vecinos se sumaron al reclamo por los inconvenientes ocasionados a raíz de las obras que lleva adelante la empresa Zyasa en el marco del Plan de Urbanización Integral de los barrios La Movediza y El Tropezón.

En este caso, son los frentistas de Almafuerte al 2300, entre Piccirilli y Navarro, del barrio el Tropezón, los que salieron a quejarse por el estado intransitable de la arteria en la que habitan.

María Madrid, una de las vecinas, contó que hace aproximadamente dos meses colocaron los caños para la obra de cloacas de una de las veredas e hicieron el cordón cuneta y en ese momento “levantaron todo lo que es el estabilizado que le ponen a la calles para que uno pueda transitar y de ahí no apareció más nadie”.

Ante esa situación los vecinos llamaron al Municipio en diversas oportunidades para efectuar el reclamo, pero no hubo ninguna respuesta.

Intransitable

“Así no podemos estar porque caen dos gotas de agua y esto se pone intransitable, se rompen los vehículos”, manifestó.

Y admitió que “desde que vivimos acá nunca tuvimos la calle así, estaba en buen estado, pasó el cordón cuneta y se han olvidado de nosotros”.

Los vecinos de Almafuerte al 2300 reclaman que les arreglen la calle, que está intransitable.

“Entendemos que ellos están en obra pero queremos que al menos pase la máquina, tal vez estén esperando a terminar las obras pero mientras tanto vivimos acá, tenemos que salir a trabajar y cuesta un montón sobre todo cuando llueve para salir con el auto. No podemos seguir así, esperamos que nos den una respuesta”, sostuvo.

Ricardo Raúl Arias cuestionó que “sacaron un servicio para poner otro porque estaba arenada la calle, pero ahora quedó tierra negra directamente, y después de hacer el cordón cuneta no vinieron más ni a acomodarla un poco aunque sea o tirarle un arenado. Dijeron que después de pasar las cloacas iban a hacer el arenado pero no fue así”.

En tanto, María Graciana Tellechea contó que “hay un rastrojero que vive en la otra cuadra, que cada vez que pasa se encaja en estos pozos. Los recolectores hace días que no pasan. Cuando vienen usan un camioncito más liviano, cargan todo y después en el recolector grande porque es imposible entrar acá”.

“De un pozo
a otro”

Por su lado, Patricia Cirullo expuso que ni siquiera puede entrar el auto a su propia casa porque “me caigo de un pozo a otro y cuando llueve directamente se me va el auto y me caigo, me encajo, se me va a romper el vehículo porque me toca por todos lados y no se puede entrar”.

“Yo entiendo que están trabajando pero lo que quiero es que al menos arreglen un poco la calle, que pase la máquina y tapen los pozos, entiendo que el arenado no lo van a poner ahora porque todavía falta el cruce de las cloacas, y el gas de la vereda impar, pero que hagan algo porque ni las motos pueden pasar porque se caen en los pozos”.

María Madrid agregó que “uno trata de caminar por el cordón pero si llueve y hay mucho barro ni se puede caminar por ahí. El muchacho de acá al lado dice que cuando sale a trabajar se patina con la moto y es imposible cruzar la calle”.

Nicolás Arias manifestó que “el tema es que tenemos que dejar los vehículos a la vuelta o tenemos que estar renegando porque no podemos llegar a nuestras casas. Es imposible entrar en tu auto a la casa, y antes la calle estaba impecable. No nos dan soluciones”.

Guillermo Cirullo explicó que “se sacó el estabilizado para dar nivel, para poner los cordones cuneta pero después no se volvió a poner, quedó la tierra negra, se debería haber puesto de nuevo la capa de 10 u 8 centímetros de estabilizado, para evitar esto”.

“Donde caen 5 milímetros acá no pasa nadie, no se puede salir ni entrar de las casas. Están trabajando pero son obras que llevan mucho tiempo y mientras tanto viene lluvioso y no podemos salir o entrar”, finalizó.

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  • ElEcodeTandil

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