Merkel y Netanyahu difirieron acerca del método a seguir adelante frente a Irán

La canciller alemana y el Primer ministro israelí proclamaron su objetivo común de impedir que Irán adquiera la bomba atómica, aunque constataron un desacuerdo sobre el método.

Angela Merkel junto al presidente ruso Reuven Rivlin .

El Eco

“Creemos muy firmemente con Israel (…) que todo se debe hacer para impedir que Irán consiga el arma nuclear”, dijo Merkel al lado de Netanyahu ante la prensa en Jerusalén. “En lo que no estamos todavía de acuerdo, es sobre los medios para lograrlo”.

El objeto de diferendo es el acuerdo nuclear logrado en 2015 entre la República islámica y varias grandes potencias, entre ellas Alemania y Estados Unidos.

Merkel defiende el acuerdo y al mismo tiempo reconoce que no es perfecto. Netanyahu ha militado incansablemente para su derogación y aplaude la decisión de la administración Trump de retirarse del acuerdo.

Israel considera a Irán como la principal amenaza para su seguridad, rechaza creer en el carácter civil de su plan nuclear y se alarma de su expansión regional y su compromiso militar en el conflicto de su vecina siria.

No solo el acuerdo “abre la vía (a Irán) hacia un arsenal nuclear”, sino que pone “miles de millones de dólares” a su disposición, dijo Netanyahu. “Ese dinero no ha servido para mejorar la vida de los iraníes, sino para financiar la máquina de guerra iraní, dedicada a conquistar todo el Oriente Medio”, agregó.

 

“Perpetua responsabilidad”

 

La canciller alemana Angela Merkel reconoció en Jerusalén “la perpetua responsabilidad” de su país frente al antisemitismo y la xenofobia.

Merkel, que llegó el miércoles por la noche a Israel en visita de una jornada, admitió que ambos gobiernos están lejos de tener las mismas opiniones sobre el acuerdo nuclear iraní o sobre la colonización de Cisjordania, territorio palestino ocupado por Israel desde 1967.

Pero destacó los puntos convergentes sobre la “amenaza” que plantea Irán, en particular para Israel y por el hecho de su presencia en Siria.

La semana pasada, Netanyahu acusó abruptamente a los europeos de complacencia con Irán por sus esfuerzos para salvar el acuerdo sobre el programa nuclear iraní y esquivar las sanciones estadounidenses, y evocó la actitud europea ante el auge del nazismo.

Merkel recordó por su parte este oscuro periodo, pero para insistir en la fuerza de la particular relación entre ambos países.

La canciller, al término de una visita al Memorial del Holocausto en Jerusalén, dijo que esta coincide con el próximo 80mo. aniversario de la noche de los Cristales Rotos, la erupción de la violencia antisemita instigada por el régimen de Hitler y la prefiguración del genocidio judío.

De este periodo “se deriva la perpetua responsabilidad de Alemania de mantener viva la memoria de este crimen y de oponerse al antisemitismo, a la xenofobia, al odio y a la violencia” escribió Merkel en el libro de honor del Memorial.

La visita de Merkel a Israel interviene en un contexto de preocupación por el nuevo repunte del antisemitismo en su país.

Durante una ceremonia de atribución del título de doctor honoris causa de la universidad de Haifa el jueves, la canciller señaló el “milagro” que hoy representa la existencia de una comunidad judía “floreciente”, parte de la “identidad” de Alemania.

Las relaciones con Israel son un “don inestimable, y un don improbable a la luz de nuestra historia”, insistió.

 

“Absolutamente falso”

 

Alemania representa el principal aliado de Israel entre las grandes potencias europeas. Pero la relación vivió una crisis abierta en 2017.

Berlín canceló entonces las consultas gubernamentales anuales, alegando problemas de agenda, pero la decisión podría haberse debido a la adopción por parte de Israel de una ley procolonización y la exasperación ante el comportamiento del ejecutivo israelí.

Son precisamente esas consultas, en marcha desde hace una década, el motivo de la visita de Merkel.

No estaba prevista ninguna reunión con los palestinos.

La suerte de la aldea beduina de Jan Al Ahmar, que Israel pretende demoler y que atrajo la atención de los europeos, parece estar en suspenso, después de que el ultimátum que Israel lanzó a los habitantes expirara el lunes.

Sobre este tema y sobre el conflicto con los palestinos en general, Merkel admitió sus divergencias con Netanyahu y repitió su adhesión a la solución de dos Estados.

Pero, según la canciller, es “absolutamente falso” decir que Berlín condicionó la llegada de Merkel a la no destrucción de Jan Al Ahmar antes o durante su visita. AFP-NA

 

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  • ElEcodeTandil

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