Washington se esfuerza en calmar la crisis entre Ankara y los Kurdos en Siria

Turquía y Estados Unidos iniciaron patrullas conjuntas a las puertas de Manbij, en el norte de Siria, mientras Washington obra en favor de una distensión entre Ankara y una milicia kurda siria aliada clave de los estadounidenses en la lucha antiyihadista.

Donald Trump.

El Eco

Los presidentes turcos Recep Tayyip Erdogan y estadounidense Donald Trump conversaron ayer por teléfono sobre Siria, indicó la presidencia turca, poco después del anuncio de las patrullas comunes en Manbij.

En los últimos días, Turquía bombardeó posiciones de la milicia kurda de las Unidades de Pretección del Pueblo (YPG) situadas en Siria cerca de la frontera, y amenazó con una nueva ofensiva.

El repunte de la tensión pone a Estados Unidos en una complicada situación.

La milicia de las YPG, parte de la alianza kurdo-árabe Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), es un socio clave de Washington en Siria en la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Pero Turquía es también un aliado estratégico de Estados Unidos dentro de la OTAN.

Como respuesta al bombardeo de Ankara, las FDS anunciaron la suspensión temporal de una ofensiva contra el EI en el este de Siria.

Estados Unidos inició ayer con Ankara patrullas conjuntas en la ciudad siria de Manbij, donde hay desplegadas tropas estadounidenses y francesas, en lo que parece una señal de Washington para calmar a Turquía.

Aunque las YPG aseguraron que abandonaron esa ciudad reconquistada en 2016, Turquía se quejó recientemente de la presencia continua de los miembros de la milicia kurda, amenazando con lanzar una ofensiva.

“La patrulla conjunta entre las fuerzas armadas turcas y estadounidenses comenzó el día de hoy a las 15H53 (12H53 GMT)”, declaró el ministro turco de Defensa, Hulusi Akar, citado por la agencia estatal Anadolu.

La patrulla avanza alrededor del río Sajur, ubicado entre Manbij y Yarábulus, una ciudad controlada por los rebeldes respaldados por Ankara, según Anadolu.

 

“Distensión”

 

Turquía y Estados Unidos dirigen desde hace varios meses patrullas por separado pero “coordinadas” en Manbij, en el marco de una hoja de ruta acordada en junio entre los dos aliados para calmar las tensiones.

Para el experto en Siria Nicholas Heras, esas patrullas ayudarían a Washington a neutralizar cualquier iniciativa del presidente turco en el norte y noreste de Siria contra las FDS.

“El entorno de Trump espera que el éxito de las patrullas en Manbij impedirá a Erdogan de actuar en los sectores controlados por las FDS”, considera el investigador del Centre for a New American Security.

La minoría kurda, oprimida durante décadas por el poder de Damasco, aprovechó el conflicto que asola Siria desde 2011 para incitar una autonomía de facto en estas zonas.

Pero Ankara teme que el establecimiento de una entidad kurda en su frontera avive las pretensiones separatistas en su territorio.

“Estamos en contacto con Turquía y las FDS para una distensión de la situación”, indicó en Twitter el coronel Sean Ryan, portavoz de la coalición antiyihadista en Siria.

El portavoz de las FDS, Kino Gabriel, explicó por su parte el jueves a la AFP que pese a la suspensión de la ofensiva contra el EI en el este sirio en coordinación con la coalición internacional, “las fuerzas siguen estacionadas en sus posiciones” en el sector.

 

“Venganza”

 

Ayer, por segundo día consecutivo, tuvieron lugar manifestaciones contra los bombardeos turcos en el norte de Siria, constató un corresponsal de la AFP.

“Queremos que el mundo nos oiga para detener los ataques turcos contra el pueblo kurdo”, indicó Ali Saudi, de unos 50 años, en la localidad de Al Qahtaniyé (noreste).

“Es su venganza contra las conquistas realizadas por los kurdos” en Siria, lamenta.

Desde 2016, Turquía dirigó dos operaciones contra las fuerzas kurdas en Siria, la última contra el enclave fronterizo de Afrin (noroeste), conquistado en marzo y actualmente controlado por los rebeldes sirios pro-Ankara.

Ankara considera a la milicia siria de las YPG como una extensión del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), un grupo que libra una sangrienta guerrilla en territorio turco desde 1984.

Los aliados occidentales de Turquía consideran “terrorista” al PKK, pero no a las YPG.

El antagonismo entre Turquía y los kurdos sirios evidencia la complejidad de la guerra siria, en la que han muerto más de 360 mil personas. AFP-NA.

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