Cayó una banda de falsificadores de licencias de conducir y VTV

Una organización especializada en comercializar documentación pública apócrifa, como licencias de conducir, títulos analíticos secundarios, obleas de VTV, DNI y hasta pasaportes, fue desarticulada tras siete allanamientos realizados en el Conurbano bonaerense y Capital Federal.

Según confirmaron fuentes policiales, tras los operativos realizados se logró detener a cuatro personas, entre ellos el jefe de la banda, un policía de la Ciudad de Buenos Aires, que fue apartado de la fuerza y un barrendero.

La banda, según los investigadores, facturaban un millón y medio de pesos por semana y se autodenominaban “Los Nairobi” en honor a un reconocido personaje de la serie televisiva española “La Casa de Papel”.

La organización falsificaba los documentos públicos y los comercializaban a terceros mediante diferentes sumas de dinero que se pactaban previamente, muchas veces por Whatsapp.

“La investigación comenzó hace diez meses tras una denuncia presentada en Morón”, dijo uno de los jefes policiales a cargo de los procedimientos que explicó que “este accionar provocó un millonario perjuicio económico al estado”.

Además, señaló que “es notable la gran calidad de las falsificaciones y el trabajo que hacían con impresoras compradas en el exterior. Además, contaban con todo tipo de sellos y copiaban las medidas de seguridad de cada organismo público que se necesitara”.

 

Dibujante y publicista

 

La banda estaba liderada por el jefe, un hombre de 53 años, excelente dibujante y publicista que vivía en Capital y tenía un taller montado especialmente para hacer las falsificaciones.

Su segundo en la banda era otro hombre de 54 años y ambos tenían “una relación muy cercana y de mucha confianza”.

Otro de los implicados es un barrendero de 40 años que residía en la zona oeste del Conurbano y que trabajaba en la zona del estadio de Huracán.

En tanto, el último de los detenidos es un efectivo de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, de 32 años, quien tenía su casa en José C. Paz y su trabajo también era captar interesados.

De acuerdo a las escuchas telefónicas, los detenidos pedían la información e incluso las fotos 4 x 4 por Whatsapp.

Luego pedían una seña y el resto del dinero cuando se entregaba el trabajo.

“Un registro de conductores profesional se cobraba entre 4 y 6 mil pesos, pero muchas veces dependía de la cara del que lo pedía y de lo necesitado que estaba”, explicaron las fuentes.

También aseguraron que “en el teléfono aceptaban cualquier tipo de pedidos, como libretas sanitarias y hasta pasaportes.

Incluso muchos extranjeros que llegaban al país los contactaban para tener su DNI”. NA

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