Liberaron a un detenido por el crimen de un chofer de colectivo

La Cámara de Apelaciones y Garantías de La Matanza liberó por “falta de mérito” a uno de los detenidos acusado de haber participado en el crimen del colectivero Leandro Alcaraz, ocurrido el 15 de abril pasado en la localidad bonaerense de Virrey del Pino, aunque seguirá siendo investigado.

Leandro Alcaraz, la víctima.

El Eco

Se trata de Juan Alfonso Gauto, de 24 años, quien estaba sindicado como uno de los autores del crimen tras quedar detenido días después del hecho en un allanamiento realizado en su vivienda y ser reconocido en rueda por algunos testigos.

“La causa está en etapa de investigación y por ahora sólo sigue detenido Jonathan Acevedo. Gauto fue liberado por la confirmación de unas pericias que lo ubican en otro lugar al momento del hecho. Desde el inicio de la causa se siguió más de una línea de investigación. Y hoy se está avanzando hacia otra que lo desvincula a Gauto”, explicó a NA una fuente de la investigación.

A Gauto, las pericias y testimonios lo ubican en una cancha de fútbol la tarde del domingo 15 de abril, cuando Alcaraz fue asesinado.

Según la fuente consultada, Gauto quedó detenido porque fue señalado por otro de los detenidos y también porque en dos ruedas de reconocimiento fue señalado como una de las personas que participó en el crimen.

Al referirse a la rueda, la fuente indicó que “evidentemente los testigos lo vieron parecido a uno de los autores del hecho”.

Al igual que Germán Fabián Agüero Martínez, de 23 años y Jonathan Acevedo, apodado “El Viejo”, de 18, Gauto estaba detenido y acusado del delito de “homicidio agravado por alevosía y por el uso de arma de fuego”.

En todos los casos, los imputados se declararon inocentes ante el fiscal Emilio Spatafora que está a cargo de la causa, y ofrecieron distintas coartadas, pero igual se les dictó la prisión preventiva.

Al mismo tiempo se publicó el ofrecimiento de una recompensa para aquellas personas que pudieran aportar datos para avanzar en el esclarecimiento de lo sucedido.

Agüero Martínez estuvo detenido sólo durante 30 días, y había sido sindicado por Acevedo, por lo que el fiscal lo investigó, pero las pericias de las armas secuestradas y las ruedas de reconocimiento dieron negativas.

 

Indignación

 

Al trascender la liberación de Gauto, Jésica Alcaraz, hermana de la víctima, se mostró sorprendida y enojada y expresó: “lo dejaron libre por falta de mérito, pero nosotros seguiremos insistiendo en la búsqueda de justicia”.

“Nos dijeron que seguirá vinculado a la causa, pero todavía no entendemos como lo dejaron en libertad. Está comprobado que está vinculado al narcotráfico, además de lo relacionado a la causa de mi hermano. Por eso, no se entiende cómo esa persona puede quedar libre”, lamentó la joven, en declaraciones al portal El 1 Digital de la Universidad Nacional de La Matanza.

El crimen del colectivero ocurrió cerca de las 17 del domingo 15 de abril último, cuando Alcaraz conducía el interno 103 de línea 620 y al llegar a una parada situada en Santiago Bueras y Concordia de Virrey del Pino y fue asesinado de un balazo en el tórax y otro en el cráneo efectuado con un revólver calibre 38.

Según la versión oficial, en una hipótesis de la que nunca se apartaron los investigadores del caso, el homicidio fue cometido luego de una discusión que mantuvo con un pasajero que no tenía carga en la tarjeta SUBE y quien llamó a otro para que viniera a matarlo cuando parara en esa esquina.

Además de Acevedo, Gauto y Agüero Martínez (que fueron aprehendidos en ese orden), inicialmente, había sido detenido un adolescente de 17 años, al que tuvieron que liberar también por falta de pruebas, a pesar de dejar trascender que se trataría del autor material del crimen.

En su indagatoria, Acevedo se declaró inocente y dijo que aquel domingo a la tarde se encontraba en la puerta de su casa junto a dos amigos, cuando llegó este chico y le contó que ‘dos paraguayos’ habían baleado a un chofer de colectivos.

Este joven, conocido como “El Viejo” brindó su testimonio y volvió a su casa esa misma noche, luego lo detuvieron, acusando que los policías lo habían sometido a apremios ilegales para que se autoincriminara y finalmente, quedó preso, al ser identificado por siete testigos en una rueda de reconocimiento. NA

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