Necrológicas

MARIA SILVANA LASTRA
A los 23 años de edad, el pasado 22 de noviembre pasado, se apagó la vida de María Silvana Lastra, causando un profundo pesar y un inmenso dolor entre sus familiares y amigos.
Había nacido en María Ignacia, estación Vela, el 31 de julio de 1994, transcurriendo su infancia y adolescencia en esa querida localidad, conmovida por su partida.
Silvana, era la quinta hija de Mónica Cortez y Víctor Lastra, siendo sus hermanos Carolina, Claudia, Rolando, Leandro, Julieta, Andrea, Yamila, Joaquín, Javier, Luciano y Catalina, quienes la recuerdan con mucho cariño y amor.
De su matrimonio con Santiago López nació el pequeño Tobías actualmente con dos años y medio de edad.
Silvana trabajaba en la Casa del Niño “Rayito de Sol”, de María Ignacia, y disfrutaba de la compañía de sus colegas y amigas.
Era muy dedicada y responsable con cada niño a su cuidado.
Lamentablemente una enfermedad terminó con su vida siendo aún muy joven.
La familia Lastra-López agradece a todos los médicos, enfermeras y mucamas de la sala de Terapia Intensiva del Hospital Ramón Santamarina, por su calidez, atención, amabilidad y humanidad por lo que trataron a Silvana durante los dos días de internación.
Además, también agradecen a la Casa del Niño “Rayito de Sol”, familia Labour, delegación María Ignacia y Graciela Bascougnet, por todo su apoyo y compañía ante esta situación.
El agradecimiento también se extiende a la empresa Crespo, Iacaruso y Santillán por su trato cordial, respetuoso y humano; a todo el pueblo velense millones de gracias por todo su apoyo y respeto en este momento tan doloroso.

Dedicatorias

“Tu esposo e hijo te vamos a extrañar y necesitar en cada momento de nuestras vidas, siendo el pilar fundamental que nos hará mucha falta en cada paso que demos”.

“Sil:
Tu partida nos dejó una gran herida que jamás podremos sanar, todavía no podemos entender que no estés más entre nosotros. Nos has dejado una misión muy importante para cada uno de nosotros y solo nos queda cumplirla, la cual es darle todo el cariño y amor a Tobi para el resto de su vida. Te pedimos que desde donde estés nos des la fuerza que necesitamos en este momento para poder afrontar nuestro dolor”.

“Tus padres, hijo, marido, hermanos, sobrinos, tíos, suegros, abuelos, cuñados, primos, amigos y compañeras de trabajo te recuerdan con el mayor cariño y con tu gran sonrisa que nos hará falta día a día”.

JUAN CARLOS OSES
El 29 de noviembre pasado, a los 60 años, se produjo el fallecimiento del vecino Juan Carlos Oses.
Había nacido en Tandil, el 18 de septiembre de 1957, y fue muy conocido por su oficio de mecánico alineador.
Laboralmente se desempeñó algunos años en la firma Massimo y Vázquez, que tenía sus talleres en Santamarina casi Maipú. Sin embargo, la mayor cantidad de años trabajó en la empresa José F. Aracil, para hacerlo posteriormente en Boxes.
Siendo muy joven, a los 45 años, contrajo una enfermedad que lo llevó a retirarse del mundo laboral y a emprender una dura batalla que llevó adelante con total entereza y el acompañamiento incondicional de su familia.
“Juanca”, como era conocido, había contraído enlace en 1981 con Graciela Iñarra, con quien tuvo a sus dos hijos: Carla y Facundo. Luego llegaría Saya Valentina, su única nieta.
“Juanca” era una persona muy familiera, que disfrutaba cada paseo y cada vacación con su esposa e hijos. “Fue un padre y esposo de lo que hay pocos”, recuerdan.
Su personalidad fue definida como tranquila y honesta, por lo que era muy querido por quienes tuvieron el placer de conocerlo.

Dedicatoria

“Juanca:
Fuiste lo más lindo que nos pasó en la vida. Siempre estarás con nosotros”.

Agradecimiento

Hoy su familia señala que “no tiene palabras para agradecer la atención recibida durante estos 15 años en las diversas salas del Hospital Municipal Ramón Santamarina, en especial la Sala Quinta, que lo atendió en el último tiempo”.
Sus equipos demostraron no solamente profesionalismo sino también calidez humana, al igual que al PAMI y los responsables del servicio de internación domiciliaria, incluyendo a kinesiólogos y terapistas ocupacionales.

RAUL ENRIQUE VALENCIA
El pasado 30 de noviembre, a los 80 años, falleció el médico psiquiatra Raúl Enrique Valencia.
Nació en Santiago de Chile, un 10 de noviembre de 1934 y a los tres meses se radicó en Buenos Aires, obteniendo la ciudadanía argentina.
Egresó de bachiller en el Colegio Mariano Moreno, en el año 1953, para luego continuar sus estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
Luego viajó por otros países donde obtuvo honores por sus trabajos de investigación.

Dedicatoria

“Un maestro de la medicina partió hacia el mundo celestial. Seguramente desde allí guiará a otros colegas para que continúen la labor de salvar o al menos aliviar vidas en este mundo terrenal.
Con pasión ejerció su profesión hasta los 80 años, mientras continuaba sus trabajos de investigación, en diversas áreas de la medicina; con el objetivo único de ayudar y aliviar las dolencias de otros humanos.
Quiera Dios, querido doctor Raúl Enrique Valencia que los ángeles te cuiden en el universo celestial y tu alma tenga paz, por toda la que transmitiste a tus queridos pacientes y acompañaste a que tuvieran calidad de vida. Y cuando ya nada estaba para hacer en tus manos continuaste al lado de ellos y acompañaste para que transitaran en paz el camino que les tocara recorrer, incluso con humildad en el dolor acompañaste a sus seres queridos.
Deseo de corazón, mi querido compañero de la vida, que en vano no haya sido tu partida física de este mundo terrenal y que otros profesionales de la salud y seres humanos copien tu ejemplo, para que mañana podamos ver un mundo un poco más humanitario.
Tu presencia quedará por siempre en el corazón de los que te supimos valorar y te queremos.
Nora Giacobone”.

HUGO RAUL TREJO ZARAGOZA
El 28 de noviembre pasado, a los 84 años, dejó de existir el vecino Hugo Raúl Trejo Zaragoza.
Su deceso provocó gran dolor en su familia, integrada por su hermana Emilce Trejo, sus cuñados Rito y Nené, su acompañante Rosa Vega, sobrinos y primos.

Dedicatoria

“Querido hermano:
Te fuiste y me dejaste sola. Te voy a extrañar mucho.
Estoy tranquila porque ya no sufrís más. Sé que desde el cielo me vas a cuidar, junto a mamá y a nuestra hermana Elsita. Estoy tranquila porque te cuidé hasta el último momento junto a Rosa, que te quiere y te va a extrañar. Ella estuvo siempre conmigo, cuidándote y mimándote.
Hermanito, nunca te voy a olvidar. Siempre estarás en mi corazón.
Hasta que nos volvamos a ver.
Tu hermana Emilce”.

OSCAR ALBERTO PADIN
El 30 de noviembre pasado, a la edad de 57 años, dejó de existir el vecino Oscar Alberto Padín, tras soportar una dolencia durante nueve meses.
Nacido y criado en Rauch, el 17 de noviembre de 1963, siendo joven se trasladó a la zona rural de La Pastora, dedicándose a las tareas del campo.
Hace unos ocho años que estaba radicado en Tandil.
Hoy sufren su partida su madre, Elsa Esther González; sus hermanos Eduardo, César, Cristina, Gladys y Silvia, junto a los demás integrantes de la familia y los numerosos allegados.
La familia quiso marcar su especial agradecimiento al Hospital Municipal Ramón Santamarina por la excelente atención brindada a Oscar, ya que profesionales, médicos, enfermeros y auxiliares se preocuparon por brindarle no solamente los estudios y medicamentos necesarios, sino también la contención y calidez humana.
Destacaron además el acompañamiento de numerosos seres queridos.

Dedicatoria

“Las puertas del cielo se abrieron para vos, Colo.
Ta extrañamos mucho, ya que dejaste un vacío en cada uno de nosotros.
Eras tan ocurrente y tenías tantas anécdotas con un poco de fantasía a la hora de contárselas a tus sobrinos, que escuchas atentos hasta el final.
Mamá te extraña todas las mañanas, cuando ibas a darle un beso. Sos un ángel.
Sólo le doy gracias a Dios por haberte puesto en nuestras vidas. Descansa en paz, Colo!”.

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