Necrológicas

MARIA ACOSTA VDA. DE DIAZ

María Acosta viuda de Díaz nació en la ciudad de Rauch el día 25 de diciembre de 1920. A la edad de 27 años se radicó en Tandil, con quien sería su esposo Miguel Díaz, formando su familia junto a sus hijos Ana María y Miguel Angel a quienes educaron y criaron en un hogar sencillo, lleno de amor y dedicación, inculcándoles valores y respeto.

Con el tiempo llegaron los nietos, Roberto, Pablo, Popi, Rocío, Celeste, Daniela y por último Ernesto. Años después se sumó Josefina, su bisnieta. “Memeta” como todos le decían, llegó a los 97 años y el pasado 14 de mayo Dios la llamó para estar a su lado.

Fue una persona sincera, fuerte, de un hermoso carácter. Su familia, amigos y vecinos lamentan su despedida pero quedaron bellísimos recuerdos. Que en paz descanses “Memeta”, “Manitos de papel” te llevan en el corazón eternamente.

 

RAFAEL MANUEL AYALA

Después de varios meses de sufrimiento, el 12 de mayo partió al encuentro del Señor, Rafael Manuel Ayala, alías “Coco” de 73 años. Sin soltar la mano de su compañera de toda la vida, Beatriz Salas, se fue apagando lentamente en busca del descanso eterno.

Tuvo dos hijas que fueron su orgullo y a las que amó inmensamente, Mónica y Andrea. Ellas, junto a sus esposos, Alfredo Gullo y Gabriel Benítez le dieron seis nietos que alegraron su vida. Nicolás, Ivanna y Julián Gullo, Lucas, Sofía y Mateo Benítez. Al abuelo “Coco” se le iluminaba la cara cuando hablaba de sus nietos!!!.

Dedicatoria

Sus hijas lo despiden así: “Viejito querido siempre estarás en nuestros corazones. Deseamos que encuentres la paz que tanto necesitabas. Ahora que el sufrimiento y el dolor ya no te acosan, emprende tranquilo tu viaje sabiendo que acá nunca te vamos a olvidar. Te amamos. Tus hijos, nietos y tu esposa”.

 

HECTOR ALBERTO GHEZAN

Héctor Alberto Ghezan, más conocido como “Tito”, nació el 30 de noviembre de 1936 y fue hijo menor de Juan Ghezan y Dominga Copes. Su diferencia de edad con sus cinco hermanos, lo marcaron con un espíritu emprendedor y renovado que hicieron de él una persona enérgica, recta, innovadora, pro activa, con una generosidad, sensibilidad y capacidad increíbles.

Generador constante de proyectos e ideas, que en compañía de su esposa Carmen Desimone y otras personas que compartían su camino, llevaba adelante con un idealismo admirable.

Formó parte de la creación de la Apymet, gestó la vida de clubes y asociaciones y fundamentalmente transformó la empresa familiar, Ghezan Hermanos, en un hito de novedades, tecnología y vanguardia.

Sus hijos Esteban e Iván, sus nietos y el trabajo, eran la esencia de su vida, manifestando constantemente, que ellos seguirían su legado.

Con la muerte de algunos de sus hermanos, se convirtió en “el patriarca” de la familia Ghezan y disfrutaba de los momentos de reunión donde incluía siempre a sus amigos y todos sus sobrinos.

Orgulloso de su Tandil natal, de su familia, de su empresa, de su rectitud, que muchas veces no dejaba ver al gran hombre que era.

El pasado 11 de mayo falleció “Tito”, pero nuestro amor y recuerdo seguirán siempre vivos.

 

DOLORES LOPEZ

Dolores López nació en Tandil el 16 de abril de 1924 en el paraje La Porteña. Fue hija de inmigrantes de Palas de Rei, Lugo, Galicia, donde formaron una familia numerosa, dedicada a tareas rurales, lugar donde transcurrió su niñez y juventud. Casada con Juan Carlos Sánchez, con quien tuvo dos hijos, trabajó en su profesión de modista durante 25 años en la ciudad de Buenos Aires.

Regresó a su ciudad en 1980 donde transcurrió el resto de su vida, dejando su descendencia en su hijo e hija política, sus cuatro nietos y siete bisnietos. Falleció el 18 de mayo de 2018, a los 94 años, y sus restos descansan  en el cementerio Parque El Paraíso.

 

BLANCA SOFIA BARATUCCI VDA. DE TRAIANI

“La Chinita” como la conocieron todos, ejemplo de hija, esposa, mamá, abuela, bisabuela, hermana, tía, vecina, destacándose en todos sus roles y siendo un pilar para su familia. Siempre dispuesta a ayudar, estando presente para todos los que la necesitaran.

Fue cocinera y modista de primer nivel, con un corazón gigante. Hoy que ya no está generó en todos los que la amaban una falta inmensa, pero les dejó el corazón repleto de su amor y su esencia perdurará para siempre en su familia.

Te amamos hoy y siempre en nuestro corazón, un beso enorme al cielo.

 

WALTER FABIAN LABOUR

El pasado 15 de mayo con tan solo 49 años falleció el Capitán de la Policía de la provincia de Buenos Aires, Walter Fabián Labour, alías “Coco”.

Había nacido el 20 de julio de 1968 y desde muy joven trabajó en la gastronomía desempeñando funciones como mozo. A los 18 años, en el año 1987, contrajo matrimonio con Norma Edith Castro y fruto de ese amor llegó un hijo. Posteriormente ingresó a la fuerza policial trabajando en Tandil, registrando un paso por Buenos Aires en el Grupo Halcón, para retornar a la ciudad hasta la fecha donde desarrollaba su tarea en la Patrulla Rural.

Ha sido muy sentida su pérdida tan repentina y se lo recordará siempre con mucho amor.

 

SIXTO RAUL YAKIMIUK

El 15 de mayo de 2018 quedará grabado para siempre ya que partió sin esperarlo y dejando un vacío gigante en las vidas de sus familiares quedando los corazones colmados de recuerdos inolvidables.

El “doctor” de los teles de calle Alem al 800, siempre enseñando y compartiendo sus vastos conocimientos. Un TV de acá, un DVD de allá, siempre dispuesto a tender una mano y ayudar a un familiar, cliente, vecino o desconocido.

Tenía la pureza y la picardía de un niño, pero con la sabiduría de un grande. Nunca estaba de mal humor por más mala que sea la situación. Nunca había un no como respuesta, algo envidiable de verdad. Noble, leal, sencillo, nunca fallaba, siempre nos iluminaba con su sonrisa y paciencia infinita. Cómplice de travesuras en sí un  fuera de serie, incondicional y sensible. Si todos tuvieran un poco de él, el mundo sería más simple y feliz, en ese mundo los animales tendrían el lugar que se merecen.

No hay persona que lo haya conocido y no diga “que buen tipo”. Queda recordar sus chistes y en las miles de fotos que sacaba con su camarita. Simplemente se fue, pero seguirá presente en cada uno de nosotros.

Te vamos a extrañar: Alicia, Flavia, Gustavo, Cristina, Denisse, Luciano, Ezequiel, Toni, Mónica y Tere.

 

MARGARITA MARIA ROJAS

El pasado 14 de mayo a los 71 años de edad dejó de existir en Tandil Margarita María Rojas. Nació en San Miguel del Monte pero desde muy joven al contraer matrimonio con José Alberto León, con quien compartió toda su vida, vivió y formó su familia en esta querida ciudad.

Con José tuvo tres hijos: Alejandra, Milva y Andrés. Luego llegaron los nietos: Yanina, Martín, Karen, Nahuel, Joel, Nicolás, Lautaro, Melanie, Guadalupe y la pequeña Venecia; pero también tuvo dos bisnietos, Milagros y Valentino.

Madre valiente, protectora y luchadora, siempre presente. Amaba incondicionalmente a su familia y se desvivía por sus nietos y bisnietos. Todos los fines de semana ellos se “peleaban” para ver quienes se quedaban a dormir en lo de la “Abu”.

Le gustaba viajar, amaba las plantas y aunque le hacía mal no podía dejar de tomarse sus matecitos de todos los días. Todavía parece que fue ayer cuando la familia le organizó a vos y papá la fiesta sorpresa por las “bodas de oro”. Fue un momento mágico en que nos reunimos todos los que amabas, no faltó nadie. Cuánta emoción, cuántas lágrimas de felicidad y cuantas risas cuando hicimos la parodia de la vida de ustedes con los buenos y malos momentos que te presenta la vida. Quisiéramos  recordarte con la felicidad de ese día.

Pero hoy no hay consuelo por tu reciente pérdida, no ahora. Tu partida nos dejó un gran vacío, un dolor indescriptible, es parte de la vida pero aunque lo sepamos duele igual y mucho. Gracias por estar en cada momento importante de nuestras vidas mientras la salud te lo permitió.

Te fuiste pronto mamá aunque la luchaste día a día  por quedarte con nosotros, igual una partecita tuya quedó en todos los que te amamos de verdad. Dejaste huellas imborrables y las semillas que sembraste con tanto amor dieron su fruto, estate tranquila mamá y descansa en paz.

Mamá, palabra dulce y tierna si las hay que encierra un amor infinito. Te vamos a extrañar cada momento de nuestras vidas y te recordaremos por siempre hasta que nos encontremos nuevamente y nos vuelvas a abrazar.

 

Dedicatoria

“No llores si me amas…

Si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo…

Si pudieras oír el cántico de los ángeles y verme en medio de ellos…

Si por un instante pudieras contemplar como yo la belleza ante la cual las bellezas palidecen…

Cuando llegue el día que Dios ha fijado y conoce, y tu alma venga a este cielo en el que te ha precedido la mía…

Ese día volverás a verme. Sentirás que te sigo amando, que te amé y encontrarás mi corazón con todas sus ternuras purificadas.

Enjuga tu llanto y no llores si me amas”.

 

San Agustín

 

GRACIANO SANTOS

Graciano Santos, alías “El pibe”, era hijo de Rosa García y Francisco Santos descendientes de españoles, y  el tercero de siete hermanos. Hasta los  46 años vivió en el campo, en la Colonia La Blanqueada que pertenecía a lo que era la estancia Los Bosques donde desde chico se dedicó a las tareas rurales junto a su padre y hermanos.

En sus años mozos dedicó parte de su tiempo a la vida deportiva. El fútbol rural de entonces lo contó entre sus integrantes, participando en distintos equipos de la zona, entre ellos Racing y Ferroviarios de Gardey, Figueroa, Fluminense y otros.

Luego se trasladó a la localidad de Gardey, junto a su esposa y sus dos hijos.

Siempre siguió dedicándose a las tareas rurales, tanto como contratista rural y como productor de papas.

Como integrante de la comunidad de la comarca, fue uno de los fundadores de la Cooperativa Rural, como así también integrante fundador de la Cooperadora de la Concentración Escolar 1 de Gardey, que lo tuvo como tesorero y presidente, siendo también fundador del  edificio de la escuela media de la localidad.

Dentro de sus actividades en la cooperadora, hubo una con la que se sentía orgulloso. Fue la de ser el encargado de hacer los asados  en todos los eventos que por aquellos años la escuela realizaba.

El “Pibe”, apodo con el que se lo conocía siempre estuvo dispuesto para poner el hombro donde lo necesitaran. Hace algunos años la vejez le había empezado a ganar la pulseada, menguando su fuerza y empuje. Acompañado de su esposa “Chicha”, sus hijos y nietos se fue yendo despacito camino a la chacra grande donde estará dedicado a seguir sembrando junto a Dios.

Te extrañamos viejo ahora y siempre, toda tu familia y amigos.

 

RAUL ALBERTO VAZQUEZ

Raúl Alberto Vázquez nació en Tandil el 18 de junio de 1950 y a los 24 años contrajo matrimonio con su amor de la infancia Mercedes Alicia Avalos. De esa unión nacieron sus cinco hijos: Fabián, Verónica (f), Cecilia, Mariela y Andrea. Siempre tuvo una gran pasión, tocar la batería, que lo llevó a integrar diferentes grupos musicales como: Randy y su grupo, Sistema Solar, Escorpio, Pura Sangre y Deskontrolados esta última fue una de la más importante ya que era el reencuentro de compañeros que habían estado con él en sus comienzos.

En 1999 la familia fue golpeada por un gran desenlace, Verónica su hija había sido asesinada por quien fuera su pareja, si bien fue un hecho que golpeó a la familia, le dejó dos retoños Gabriel y Lucila que tanto Alberto como Alicia adoptaron como hijos.

“Gordito” como su familia le decía, fue como marido muy amoroso y compañero. Como papá fue el mejor, nos transmitió valores, nos enseñó de lucha y sobre todo a ser una familia unida. Como familia compartimos muchos días felices, él amaba juntarse cuando ensayaba, o los sábados por la noche para escuchar música y bailar entre todos. Fue muy querido por su familia y lo sigue siendo, sus nietos y nietas iban todas las tardes a visitarlo.

Todos te amamos y extrañamos tanto, que se hace hasta difícil poder expresar en palabras lo que cada uno quiere decirte. Al tratar de armar este escrito es que nos dimos cuenta lo difícil que es para todos nosotros su ausencia. También al recordar todo lo que hemos vivido, sonreímos ya que recordamos que a todos nos habías puesto un sobrenombre. El amor a nuestra madre, tus chistes, tus locuras y tu batería es algo que jamás olvidaremos. En un grito de canto todos queremos decirte que te amamos y que siempre vivirás en nuestros corazones.

Tu amada esposa, tus hijos, hijos políticos, nietos y bisnieto.

 

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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