Necrológicas

NELBA TERESITA KIENER DE BORAGINI

Nelba nació en Romang, provincia de Santa Fe, donde transcurrió su infancia y adolescencia. Estudió en Resistencia y se recibió como maestra de grado. Recién graduada decidió venir de vacaciones a Tandil y fue allí que conoció el amor y decidió quedarse para siempre. Se casó con Oscar y estuvieron juntos por 52 años, acompañándose en las buenas y en las malas. De esa unión nacieron sus tres hijos: Oscar, Caio y Trinidad y luego vinieron los nietos Agustín, Mauro, Juan, Florencia y Josefina. Docente de vocación, trabajó en muchas escuelas de la ciudad y también rurales. Ya jubilada comenzó a colaborar en la secretaría parroquial de la parroquia San Antonio de Padua, y formó parte activa de Cáritas y de los distintos grupos de la comunidad. En estas dos etapas cosechó muchos amigos y siempre estuvo dispuesta a ayudar y acompañar a quienes lo necesitaran ya sea física o espiritualmente.

Dedicatoria

“Mami: siempre te llevaremos en nuestro corazón y esperamos ansiosos el reencuentro con vos, papi y Caio. Oramos por el alma de Nelba: Nuestro Señor Jesucristo dijo: ‘Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás’. Tú que lloraste la muerte de tu amigo Lázaro, enjuaga nuestras lágrimas. Tú, que resucitaste a los muertos, concede la vida eterna a nuestro hermano. Tú, que prometiste el paraíso al buen ladrón, conduce al cielo a nuestro hermano. Tú, que purificaste a nuestro hermano en las aguas del bautismo y lo ungiste en el óleo de la confirmación, admítelo entre tus santos y elegidos. Tú, que alimentaste a nuestro hermano con tu cuerpo y tu sangre, recíbelo en la mesa de tu Reino. Y a nosotros, que lloramos entristecidos su partida, reconfórtanos con la fe y la esperanza de la vida eterna. Dios Padre, misericordioso y lleno de bondad, que nos has entristecido con la partida de nuestro hermano, te pedimos que nos envíes tu Santo Espíritu para que nos consuele y fortalezca en este dolor, y que mientras caminamos hacia tu casa del Cielo, nos mantengas firmes en la fe, fuertes en la esperanza y unidos en el amor. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén”.

TERESA AURORA MARTINEZ VDA. DE DRYSDALE

El pasado 25 de junio falleció en Tandil la señora Teresa Aurora Martínez viuda de Drysdale, dejando un profundo dolor en toda su familia y amigos, quienes la recuerdan de la siguiente manera. “Mamá nos dejó un gran dolor tu partida, pero nos queda lo más hermoso que nos supiste dar: tu gran amor, dedicación y enseñanzas de vida. Ya estás junto a papá. Siempre te recordaremos con mucho amor. Tus hijos Oscar y Eduardo y tus nueras Alicia Roca y Rosita Farías”.

LUIS RODRIGUEZ

A los 88 años dejó de existir Luis Rodríguez alías “El Negro”, nativo del barrio de Villa Laza, hijo de Daniel Rodríguez y Amalia Antonini. Era el mayor de cinco hermanos, trabajando desde muy joven hasta los 17 años como empleado de una bicicletería. Luego por muchos años realizó tareas en la empresa Magnasco exTandilera.
Se casó a los 25 años con Catalina Vilela y de esa unión nacieron tres hijos: Horacio, Nancy y Eduardo. Desde su casamiento hasta su fallecimiento vivió en calle San Lorenzo al 1500. Fue plomero y gasista en su tiempo libre, siendo su último empleo en la empresa Bandi hermanos.
Sus hijos lo recuerdan por su gran responsabilidad y constancia en el trabajo. Deseando el descanso para su alma, la absoluta liberación y que todo lo vivido lo acompañe como aprendizaje. Sus hijos y nietos siempre lo llevarán en el corazón.

GRACIANA BERSABET OLIVER DE ARANDA

El pasado 20 de junio falleció, a los 93 años, Graciana Bersabet Oliver de Aranda, nacida el 4 de junio de 1925. Sus hijos, hijos políticos, nietos y bisnietos la recuerdan con cariño, ya que fue una mujer luchadora que trabajó junto a su esposo para educarlos y darles lo mejor. “Gracias por todo lo que nos diste. Te vamos a llevar en nuestros corazones. Tus hijos y nietos”.

ANA VIRGINIA MIRANDA

En la madrugada del pasado 24 de junio nos dejó “Virgi”. Virginia Miranda comenzó a desempeñarse como personal No Docente de la Facultad de Ciencias Económicas un 1 de mayo del año 1991. El día de ingreso, valga la coincidencia, marcaría la característica distintiva de su desempeño en la Facultad; en los hechos, ha sido un ejemplo de trabajo, honestidad, compromiso y dedicación.
Tras un breve paso por el departamento de docentes, ingresó a la Oficina de Administración en la que prestaría servicios durante 27 años.
Entre otras actividades desarrolladas, fue destacable su labor como consejera académica representando al claustro No Docente durante el período 2003-2007 así como su participación como miembro del jurado de diversos concursos.
En estos años sembró en todos y en cada una de las posiciones que ocupó, un estilo de trabajo inigualable.
Es difícil traducir en palabras el legado de Virginia. Ella se encargaba de todas aquellas tareas invisibles, aquellas cosas que no tienen reconocimiento formal. Justamente por eso, ocupa un lugar distintivo en representación del claustro No Docente dado que era una referente natural, atenta a todo lo que sucedía, a brindar sus cuidados a quienes los necesitaran y en pos del bien de la institución.
Tenía gran vocación por resolver cuestiones propias y ajenas. Todo lo sabía y sino lo sabía, lo averiguaba.
Por momentos dedicó su vida a la Facultad y también dedicó un poco más.
Deja en todos nosotros sus valores y principios, para que continuemos con la obra. Para que sigamos transformando a esta casa de estudios en un lugar mejor.
Hoy te decimos, no estábamos preparados para tu partida, nos produce congoja, nos deja un gran dolor en el corazón.
La Facultad de Ciencias Económicas de la Unicén y la comunidad de la Facultad te despide y eleva una oración por el eterno descanso de tu alma.

LORETA AMBROSIA QUINTEROS

Loreta Ambrosia Quinteros nació un 10 de diciembre de 1916 en la ciudad de Lobería, radicándose tiempo después en Tandil. Vivió 101 años, falleciendo el pasado 21 de junio del presente año. Fue madre de cuatro hijos, abuela, bisabuela y tatarabuela.
“Es muy triste saber que ha finalizado su paso por este mundo, pero queda en la memoria y el recuerdo eterno, todo aquello que fue en vida, tan buena persona, tan buena madre, tan buena amiga y tan gran consejera. Su partida nos llena de mucho dolor, pero seguirá viva en nuestros corazones, sus palabras aún hacen eco en nuestros oídos, sus risas, su alegría y felicidad porque no dejaba de ser feliz, aún en sus últimos momentos.
Le pedimos a Dios que la tenga en su lugar santo, que la corone de flores celestiales y la haga muy feliz junto a él, allí donde todos queremos estar algún día donde ya no hayan más ocasos”.

MARY FANUCCHI DE GIMENEZ

Falleció en Tandil Mary Fanucchi de Giménez, generando una profudna congoja en su esposo Eduardo Giménez, sus hijas María Belén y Angeles María y en el resto de la familia y amigos que la supieron conocer y tratar.
Su familia quiere recordala con el siguiente texto. “Desde el martes 26 de junio el cielo brilla con una estrella más, mi mamá.
Mamá presente, nona cariñosa, esposa compañera; mujer generosa, elegante, delicada, coqueta, amada, sensible y confidente. Mirada cálida, sonrisa bella (bellísima), manos suaves y mágicas para calmar un dolor, para abrazar con amor, para hacer las tortas y postres más sabrosos y maravillosos que tuvimos la suerte de disfrutar.
Nos dejó tantos recuerdos, los más lindos, los que no queremos olvidar y por eso los mantendremos presentes. Tantas reuniones, visitas, festejos de fiestas y fechas especiales. Su risa, sus palabras, su presencia en los nacimientos de sus cuatro nietos, sus abrazos y besos a ellos, a nosotros. Todo tanto y tan lindo.
En nombre de su compañero de vida Eduardo, de sus hijas Belén y Angeles, de sus nietos Silvestre, Baltazar, Constanza y Lorenzo y de sus yernos Guillermo y Aníbal, que siempre la tendremos presente con una sonrisa y muy dentro de nuestro corazón”.

RICARDO GERARDO AGRA

Ricardo nació el 6 de noviembre de 1948 en Chascomús, vivió en Ayacucho hasta sus 10 años de edad cuando se mudó con sus padres Gerardo y Virtudes y su hermana Elvira a la ciudad de Tandil donde se afincó hasta estos días.
Apasionado de la aviación deportiva comenzó a volar a sus adolescentes 16 años en el Club de Planeadores de Tandil, llegando a estar ranqueado a nivel nacional en vuelos de duración con planeadores.
Orgulloso obrero metalúrgico, trabajo en el sector por más de 25 años, dedicándose luego a la enseñanza secundaria en su querida escuela “Villa Alduncin” como maestro de taller hasta su jubilación.
Padre de dos hijos: Marcelo y Laura, y abuelo de tres nietos: Camila, Manuel y Nicolás disfrutaba siempre de tomar unos buenos mates amargos mientras escuchaba la radio.
Cocinero amateur, gustaba de cocinar locros y asados para compartir con sus innumerables amigos y compañeros. Peronista desde su cuna, militaba activamente en la agrupación “Néstor Kirchner” de Tandil y participaba en toda movilización popular que se realizara. Siempre dispuesto a dar una mano, se va a extrañar su presencia en el barrio Falucho II, donde vivió desde el año 1976 y entre otras cosas fue quien construyó los primeros juegos para el Jardín de Infantes 907. Hasta siempre Ricardo.

IGNACIO MIGUEL RUPPEL

El 21 de junio de 2018 falleció en Tandil Ignacio Miguel Ruppel, alías “Marucha”, a los 70 años de edad. Había nacido un 15 de octubre de 1947 y era fanático del Club Ramón Santamarina, siendo desde el año 1975 socio de la institución. También fue boxeador del mencionado club y jugador de fútbol. Era una buena persona, tolerante y siempre ayudando a mucha gente lo que lo hizo muy conocido. Muchos van a estar agradecidos por lo que él hizo y lo recordarán siempre.
También lo recordarán tras su repentina partida, su compañera de vida, sus hijos de corazón, sus nietos, bisnietos, ahijada y su hermana. Que en paz descanse este ser querido.

FERNANDO GARCIA

Fernando García había nacido en Tandil el 27 de mayo de 1951, falleciendo el 25 de junio en una mañana muy fría a reunirse con su mamá Elisa Kraüel y su papá Pedro García. Su única hermana Anahí García lo recuerda con pesar.
Desde muy joven comenzó a trabajar en Loma Negra, durante 39 años fue su trabajo, su vida.
Apasionado por la música, fue un gran baterista, admirador de los Iracundos, integró una orquesta The Dreamer’s. Amaba la música, los ritmos, los bailes de la época con orquestas, carnavales, aniversarios, muchas habrán sido las parejas que bailaron y se conocieron con su música. Bailes de ciudad, de pueblos, de campo.
Formó una familia con su compañera de ruta, de vida, 42 años juntos a la par, Dora Brost. Nació Leonardo García su amado hijo con el cual compartían la misma pasión, la batería y la música. Abuelo amoroso de su nieta Agustina y a la espera de su segundo nieto.
Actualmente por pasión integraba con unos muchachos de Villa Cacique y con su hijo Leo, una banda denominada “El Loco Antunez”, pasando muy gratos momentos cuando compartían ensayos, charlas, mates, amistad.
Aún se hace inexplicable su partida, su ausencia, el vacío es tan grande que genera dolor. Dicen que el tiempo ayuda, sé que siempre vas a estar en nuestros corazones, siempre te amaremos. Seguramente allá en lo alto estarán integrando alguna banda, tocando música celestial. Fuiste un gran ser humano, íntegro, de una sola palabra, honestidad, de don de gente, de humildad. “Hasta siempre compañero de vida, no te has ido, solamente cambiaste de plano. Siempre vas a estar en mi corazón”.

MARIA LIDIA OTERO DE GUGLIELMONE

El 27 de junio pasado falleció María Lidia Otero quien era oriunda de la ciudad de Ayacucho donde disfrutó de una feliz infancia junto a sus padres y sus cuatro hermanas.
Posteriormente se traladó a Tandil donde formó su familia. Después de una vida de mucha lucha y sufrimientos, tratando de superar las pérdidas más importantes que tuvo, no tuvo más fuerzas para seguir luchando. Sus hermanas y sobrinos la despiden con mucho amor y deseando que encuentre la paz que tanto necesitaba junto a sus seres queridos.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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