Aún no hay avances en la investigación del cuantioso robo que se registró en un domicilio de San Lorenzo al 1400

El Eco

El pasado jueves ocurrió en la ciudad un nuevo robo en una propiedad que generó demasiada preocupación en sus propietarios ya que el sistema de alarma monitoreada, al cual están abonados, presentó falencias que favorecieron a los delincuentes para llevar a cabo el cuantioso robo.

El hecho aconteció en el domicilio de San Lorenzo 1434, en una vivienda cuya construcción se encuentra en el pulmón de manzana, terminando la medianera de la casa sobre calle Uriburu, sitio por donde podrían haber sacado las cosas sustraídas. La construcción cuenta con una casa y un quincho, sitios donde la familia tiene colocada la alarma de la empresa Nikro.

Por lo que este medio pudo averiguar, en la previa al robo registrado hubo algunas cuestiones que acontecieron que llamaron la atención, como la activación de la alarma en el sector de una de las piezas de manera permanente, lo que originó el pedido de un servicio técnico a la empresa, que pese a la insistencia nunca apareció.

Por lo que la familia sospecha, quienes terminaron registrando el atraco han estudiado los distintos movimientos en los días previos. A modo de ejemplo cuentan que en la misma tarde del jueves apareció en el domicilio de uno de los hijos de Juana De Carlo, situado en 9 de Julio al 1300, una persona preguntando por la mujer, ya que decía pertenecer a la empresa Camuzzi Gas Pampeana y venía a informar que tenía deuda y le iban a cortar el servicio. Una excusa que hace entender a la damnificada que los delincuentes la tenían apuntada.

Alarma
e ingreso

En cuanto a la alarma se pudo constatar que a las 17.01 se produjo una activación. En ese momento De Carlo se encontraba en una quinta. El disparo se produjo en una de las habitaciones, la que venía presentando dificultades que desde la empresa no fueron solucionadas.

Cuando la familia descubrió que había sido víctima de un cuantioso robo, tardaron en determinar por dónde se había producido el ingreso. Los delincuentes en una ventana que da al frente de la casa cortaron la reja y tras ejercer una leve presión sobre la ventana, rompiéndose el marco de la madera, pudieron entrar.

Una vez dentro de la vivienda fueron directo a la caja de la alarma, la que arrancaron y la dejaron apoyada arriba de una mesa.

Desactivado el sistema, se dirigieron al interior de una de las habitaciones donde encontraron una cuantiosa suma de dinero, que estaba escondida en otra parte de la casa y que fue llevada al sector mencionado. La plata la damnificada la tenía para solventar los gastos que demanda una obra que estaba realizando en la casa de uno de sus hijos.

Con absoluta tranquilidad los delincuentes se llevaron tres plasmas de distintas pulgadas, un horno eléctrico y alhajas de oro, sin provocar ningún tipo de daños en el interior de los lugares por donde se movieron.

Huyen

Los investigadores tienen dudas sobre el modo que utilizaron para huir del lugar, ya que los dos portones que dan a la calle por lo general no tienen llaves, por lo que bien podrían haberse ido por el frente de la propiedad.

Los interrogantes en la huida se generan por las distintas cosas, además del dinero, con las que se alzaron. Salir por calle San Lorenzo con tres plasmas y un horno eléctrico hubiera significado que algún vecino alertara a la policía.

Otras de las cuestiones que los ladrones podrían haber realizado es que los elementos sustraídos los hayan sacado por el paredón lindero a la propiedad que da a calle Uriburu.

Futuro

La mujer damnificada que tiene en varias propiedades la alarma de la empresa mencionada, puso en duda su continuidad con el servicio de monitoreo ya que entiende que se le ofreció una cobertura que finalmente no se le brindó en el momento que más lo necesitaba.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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