La joven baleada por la Policía declaró y ratificó que el auto recibió tres disparos

El Eco

El grave suceso policial ocurrido en la madrugada de viernes, que derivó en una inusitada violencia que terminó con una joven gravemente herida al recibir un balazo en la espada de un arma reglamentaria de la fuerza de seguridad, ayer tuvo una nueva secuencia investigativa. En horas de la mañana, responsables de la fiscalía indagaron a la joven baleada, quien ya se encuentra fuera de peligro tras ser atendida en el Hospital Santamarina.

De lo que trascendió de la pesquisa, los dichos de Aixa Mailén Martínez (18), no hicieron más que ratificar lo expuesto por el aprehendido Maximiliano Alonso (20), quien conducía el auto buscado, como lo declarado por los policías hasta aquí indagados.

Como se detalló en la edición pasada, tanto el rebelde conductor como los policías consultados, en el expediente coincidieron en el vertiginoso periplo protagonizado por varios kilómetros dentro y fuera del casco urbano, culminando a unos 300 metros del cruce de la rutas 226 y 74, en dirección en Ayacucho.

Pero más allá de las coincidencias en las calles y rutas por las que se protagonizó la persecución, lo trascendente de la exposición de la joven baleada versaba sobre en qué circunstancias, cómo,  cuándo y dónde recibió el impacto de bala, además de los comentarios y percepciones aleatorias que hizo sobre la imprudente escapatoria de Alonso a bordo del auto, con quien tenía una relación circunstancial y se vio sorprendida por semejante actitud en la que ella se vio desprotegida como impotente.

 

“Me quería tirar del auto”

Según sus dichos, la joven admitió la relación circunstancial con el joven que conducía el auto en el que ella iba. Confirmando que por cuestiones que hacían a la falta de documentación eludió el control vehicular que se había emplazado en la calle Mitre. Desde allí -confió la joven- vivió todo un tormento siendo que a pesar de su insistencia para que detuviera la alocada marcha, Alonso siguió con su cometido, incumpliendo ya no solo los deseos de ella sino de las órdenes policiales que se le iban imponiendo en su trayecto.

A tal punto llegó la desesperante situación que la joven dijo que se le cruzó por la cabeza en medio del frenético trayecto abrir la puerta y tirarse, aunque era tal la velocidad en la que circulaban que no se animó.

Sobre la balacera, la víctima confirmó en la zona exacta donde acusó el impacto en su espalda, detallando que efectivamente ella alertó sobre tres nítidos impactos de bala en el auto, de los cuales uno de ellos dio contra su humanidad.

Así, sus dichos no hicieron más que ratificar la hipótesis principal de los investigadores que hace a que los disparos que impactaron en el auto ocurrieron en el trayecto de la Ruta 226, sobre la zona de El Holandés, donde se cree que uno de los patrulleros involucrados era el que estaba más cerca del auto buscado, con sus respectivos uniformados a bordo.

Sobre la desaprensión de su compañero que conducía el auto, consideró que finalmente detuvo su marcha cuando advirtió que el auto “no daba más” para escaparse de los patrulleros, más allá de que ella ya le había alertado sobre la herida recibida.

 

Los hechos

Como se informó sobre el suceso, todo comenzó alrededor de las 4 en la zona céntrica en un operativo implementado por efectivos de la Policía Local ante la escapatoria del conductor de un vehículo que evadió un control. La persecución terminó en el cruce de las rutas 226 y 74, donde aquellos uniformados que protagonizaron la búsqueda efectuando al menos seis disparos  se toparon con que habían herido a una mujer que iba en el asiento del acompañante.

Para colmo de dramas, en pleno procedimiento de la aprehensión, uno de los policías que arribó por último al lugar sufrió un infarto, obligando su urgente traslado a un centro asistencial donde permanece internado en grave estado.

Los policías

Cabe consignar que por el hecho la propia fuerza policial dio intervención a la Auditoría General de Asuntos Internos, quien evaluará  administrativamente si cabe sanción alguna para los uniformados.

De lo que trascendió del expediente judicial, hay seis policías que resultaron protagonistas del hecho a dilucidar. Se trata de Juan Carlos Calderón y Lorena Pis de la Policía Local, Cabrera y Núñez de la Seccional Cuarta, y  Raúl Acevedo (quien sufrió la descomposición cardíaca) y Alejandro Ladaga de la comisaría Primera. Estos últimos ya fueron descartados sobre su participación en la balacera, siendo que arribaron a la escena una vez los jóvenes fueron detenidos.

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  • ElEcodeTandil

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