“Nunca pensé que podía llegar a lastimar así a una persona”, dijo el joven que mató a su padrastro

La declaración de Cejas en la Justicia generó sensaciones coincidentes en los actores judiciales respecto a la posibilidad DE que haya asesinado a su padrastro bajo un estado de emoción violenta.

El Eco

Con el paso de las horas se conocieron mayores precisiones del homicidio ocurrido en la tarde del último día del año pasado en el domicilio de calle Nigro 3061, donde perdió la vida Marcelo Gustavo Alsina, de 48 años de edad, luego de haber recibido una puñalada en el tórax de parte de uno de sus hijastros, tras una discusión vecinal.

Tras la declaración del autor del asesinato, los actores judiciales coincidieron en señalar que si bien a priori se habla de homicidio (una pena en expectativa de 8 a 25 años de prisión), no se descarta la figura de un homicidio atenuado, especulando que el agresor pudo haber actuado en un estado de emoción violenta, figura penal que reduce sensiblemente la pena en expectativa de ser sentenciado por ello (de 3 a 6 años de prisión).

Tal como se detalló en la edición pasada, todo se desencadenó en horas de la tarde del 31 de diciembre, cuando Alsina, en un estado irascible tras una ingesta profusa de alcohol, discutía con una vecina. El tono de las agresiones fue en aumento hasta que apareció en la escena uno de los hijos del pendenciero, a quien lo sacó a golpes de la escena. Lo propio sucedió con su otra hija también menor, y a la que también agredió. Allí fue donde irrumpió en la escena Diego Cejas (23), hijastro de Alsina y hermano mayor de los menores antes citados, quien sin mediar palabras le aplicó el puntazo que acabó con la vida de su padrastro.

El autor

Diego Cejas nació en Mar del Plata y no sabe leer ni escribir, solo firma con instrucción primaria incompleta y su ocupación era changarín. Actualmente en la empresa constructora Tenue.

Frente al fiscal Luis Piotti y bajo el asesoramiento del defensor oficial Carlos Kolbl, contó que vino a vivir a Tandil hace unos cuatro meses, cuando precisamente por cuestiones laborales en Mar del Plata estaba desocupado y arribó a la ciudad para trabajar en la citada empresa, donde ya había realizado tareas en la construcción de cloacas.

Ya sobre su relación con Alsina, confió en la declaración que se llevaba relativamente bien “lo que pasa es que Alsina era una persona muy mala, siempre causaba problemas, se alcoholizaba, hacía disturbios e insultaba a la gente. Era una persona que desde siempre le ha pegado a mi mamá”, y que esto llevó a que en más de una oportunidad él le dijera a su madre que lo dejara, pero ella nunca lo quiso hacer.

Una casa violenta

Hizo referencia también al suceso trágico ocurrido en Mar del Plata. Recordó que hace unos 9 años Alsina mató a su hermano Jorge Alberto Cejas, cuando éste tenía 23 años. Lo mató de un disparo en la cabeza porque su hermano había llegado a la casa y vio cómo Alsina golpeaba a su mamá. Así su hermano se metió en medio de la agresión y se trenzó en una pelea que terminó con la muerte de su hermano Jorge.

A preguntas del fiscal, el joven dijo que intentó perdonarlo a Alsina, que incluso varias veces hablaba con él también para que dejara de ponerse agresivo y peleador con su mamá y este siempre le respondía con intentos de agresiones, de golpes.

Al decir del declarante, Alsina en más de una vez quiso agredirlo, golpeaba su casa y molestaba de manera constante, tanto a él como a todos los vecinos y de eso los actores judiciales podrían corroborarlo hablando con los propios frentistas.

El crimen en
primera persona

Cejas contó que había decidido ir a vivir a la casa de sus vecinos y, de hecho, ese día él se encontraba en la casa con ellos cuando escuchó las discusiones que terminaron en el asesinato.

Efectivamente, relata que en un momento escucha la pelea que se estaba produciendo en el patio, motivo por el cual acelera su decisión de llevar todas sus cosas a la casa de sus vecinos. Se cruzó a su vivienda, introdujo sus pertenencias en una mochila y retornó a la casa de sus vecinos, momento en el cual vio que en el patio la discusión seguía, y que su hermano (menor de 15 años) había salido a evitar que Alsina peleara con la vecina. En ese instante observó que Alsina le pegó una trompada a su hermano y hace lo mismo con su otra hermana (menor de 11 años) quien también intentaba frenar a su irascible padre. Su madre, en tanto, no se metía porque tenía miedo.

En dicha circunstancia refirió que no sabe por qué tomó un cuchillo que estaba sobre la mesa, que le habían regalado, y con él que se dirigió a Alsina y le asestó una puñalada en el pecho.

Siguió relatando que “se perdió”, que no sabe lo que le pasó y que él no había tenido intenciones de hacer lo que hizo. Que después de eso se metió en la casa de sus vecinos y se mantuvo allí escondido porque tenía miedo de salir y que alguien lo lastimara producto de lo que había perpetrado.

Preguntado si alguna vez hizo comentarios acerca de que tenía intenciones de matar a Alsina, respondió que nunca dijo eso, aunque sí reconoció que en varias oportunidades delante de otra gente había comentado sobre por qué Alsina hacía esas cosas y él rezongaba de la situación, pero nunca jamás pensó en que podía llegar a matarlo.
Preguntado por cómo se siente en la actualidad por todo lo que sucedió, dijo que le “duele todo porque nunca pensó que podía llegar a lastimar así a una persona”.

A otras preguntas del fiscal, Cejas dijo que no estaba borracho, que se había levantado apenas unos minutos antes y estaba tomando con las vecinas una cerveza justo en el momento en que estaban por hacer una comida al disco. Agregó que en cambio Alsina sí estaba muy borracho y siempre que se ponía en ese estado buscaba problemas, lo que pasaba todos los días y ello se lo podían preguntar a los propios vecinos.

Cejas dijo estar “muy arrepentido de lo que hizo”, incluso porque tiene dos hijas a las que criar.
“Después que le pega la puñalada qué hizo”, preguntó el fiscal.

Y Cejas respondió: “Quedé tildado, mirando a ver lo que había pasado y seguido a eso me di vuelta y me fui”.
Sin más por decir, el fiscal dio por terminado el acto procesal y le informó al detenido que quedaba imputado de la comisión del delito de “Homicidio” y alternativamente “Homicidio atenuado” (artículo 79 y 81 inciso 1 apartado A del Código Penal).

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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