Según un testigo, el joven que asesinó a su padrastro había dicho que de ese día “no pasaba y lo mataría”

El Eco

El resonante suceso en el último día de 2017 que terminó con la vida de Gustavo Alsina, asesinado de una puñalada por su hijastro Diego Andrés Cejas, alias “Coi”, tuvo su secuencia procesal en las últimas horas, cuando la jueza de Garantías 2, Stella Maris Aracil (ocupando los dos juzgados durante la feria) resolvió dictar la detención efectiva del hasta ayer aprehendido por el homicidio.

Tal lo adelantado en estas páginas, tras la declaración del imputado quedó la puerta abierta para que la defensa pugne por el delito de un homicidio cometido bajo un estado de emoción violenta, tipificación que reviste una pena en expectativa sensiblemente inferior a la de un homicidio (el primero de tres a seis años, el segundo de ocho a veinticinco).

Empero, la posibilidad en cuestión recién será evaluada en el curso del proceso, mientras tanto en el inicio de la instrucción penal la jueza Aracil consideró que de lo que surge en el expediente hay razones para ordenar su detención bajo la figura de homicidio.

Es que ahora surgió el aporte de un testigo presencial que señala que minutos antes de la agresión fatal, Cejas le había contado sobre Alsina y el crimen de su hermano, y que de ese día no pasaba y que lo iba a matar.

Testigos

Independientemente de la resolución judicial, siguen surgiendo elementos, testimonios, que acreditaron la versión del acusado, respecto a la violencia doméstica que reinaba en la vivienda de calle Nigro al 3000, donde se desencadenó la discusión, las agresiones y la muerte final.

Del expediente, por caso se conoció la declaración testimonial de Luis Carlos Romero, sobrino de la víctima Gustavo Marcelo Alsina, quien contó a los funcionarios judiciales que había llegado a la ciudad hace una semana para pasar con su familia las fiestas de fin de año.

Sobre los hechos, reseñó que aproximadamente a las 14.30 él se encontraba en la casa de su tío Gustavo, sobre quien reconoció que estaba bajo efectos del alcohol, “muy borracho” y que en un momento dado su tío comenzó a discutir con las vecinas de al lado, pudiendo ver y escuchar insultos cruzados, describiendo que las casas linderas están separadas por un alambre tejido.

Refirió que en un momento dado las vecinas comenzaron a tirar piedras hacia su tío, por lo cual este intentó hacer lo mismo, hecho que no pudo concretar ya que el hijo de Alsina (menor de edad) se metió para que no tire cosas y no siga con la discusión.

El testigo coincidió en la declaración de Cejas en que el menor intentaba calmar a su padre, pero este continuaba con su actitud por lo que comenzaron a pelearse y fue en ese momento cuando apareció de adentro de la casa Diego Cejas de manera repentina con una cuchilla en la mano derecha y sin mediar palabra le dio una puñalada en el medio del pecho a su tío.

También recordó que luego de apuñalar a Gustavo, Cejas se quedó mirándolo unos minutos y luego salió a la vereda retirándose del lugar.

También aceptó que previo a la puñalada de Cejas, su tío Gustavo le tiró una piña a su hijo, errándole y pegándole en su lugar la otra hija más chica, quien también se había puesto en medio de ambos para que dejaran de pelear.

Otro testigo

En el mismo sentido se escuchó el testimonio directo de Lucas Alejandro Rivero, que por esas horas estaba en la casa de su suegra junto a su pareja, Daiana Alvarez, alias “Beba” (las vecinas de Alsina), y señaló que en un momento dado Alsina comenzó a tirarle agua de una pileta que está al lado de un alambrado medianera, a la par que la insultaba, diciéndole cosas como: “Pu…”, “La con… de tu madre…”, y le hacía ademanes con las manos, en sus genitales, por lo que salió la madre de su pareja con unas botellas y Alsina le tiraba piedras.

El testigo contó que en la escena también se encontraban dos hijos menores de Alsina, quienes intentaban frenarlo porque su padre este estaba muy alcoholizado “como siempre”.

También coincidió en que el difunto cada vez que tomaba se ponía muy agresivo, incluso su hijo le pegó un par de golpes para que frenara con las agresiones, pero Alsina por el contrario se puso más violento e intentó agredir a su propio hijo, hasta que en un momento salió de su casa Cejas con un cuchillo en la mano y le apuñaló.

Los dichos de este testigo podrían hacer tambalear aquella figura de emoción violenta por la que pugnará la defensa, siendo que a preguntas de los judiciales reseñó que Cejas estaba con él en la casa de su suegra un rato antes, con el cual tomaron una lata de cerveza, y le comentó que su padrastro estaba muy alcoholizado, que estaba insoportable, incluso le hizo mención dado que Alsina había matado a su hermano hacía unos años, y que de “hoy no pasaba y lo mataría”. Luego Cejas se fue a la casa cuando empezó la discusión con su pareja y su suegra hasta que salió con un cuchillo que incluso se lo había regalado él.

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  • ElEcodeTandil

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