Una mujer que sufrió violencia de género horas antes del femicidio de Ailín clamó por protección

Los antecedentes Estaban separados hace un mes, debido a otro episodio de violencia. “No quise denunciarlo, porque es una persona que hace cuatro meses que salió de estar detenido. Es reincidente, tiene antecedentes. Tenía miedo por las amenazas”, admitió. Ni bien fue excarcelado, cuando “Tina” cursaba la semana 38 de embarazo, la había golpeado, entonces ella cayó al piso y “me agarró a patadas, como si yo fuera un perro”. El último viernes, el hombre regresó a Serrano al 1400 con la excusa de visitar a su bebé de tres meses. “Tina” le había confesado que no lo había denunciado. Pensaba que podía mantener una relación en paz. “No me daba cuenta de la gravedad de la situación. Hoy me doy cuenta de que podría haber estado muerta el mismo día que Ailín, porque fueron las dos agresiones el mismo día. La mía fue a las 21.30 y la de esta chica a las 3 de la mañana. O mi hijo podría estar muerto, o cualquiera de mis hijos, o todos”, reflexionó. El agresor aprovechó ese momento para intentar llevarse la moto de “Tina” y la ropa que ella le había comprado al salir de la cárcel. “Siempre quise lo mejor para él, porque es cierto que el sistema es complicado, no los ayudan, no los obligan a hacer tratamiento, nada. Los largan así…”, consideró y aclaró que las condenas eran por robos. web_5loc “Soy otra mujer” En otro tramo de la entrevista, “Tina” relató que lo conoció a través de una amiga, cuando ya estaba detenido. Lo visitaba en el penal, donde quedó embarazada, hasta que lo liberaron, poco antes de que ella diera a luz. El estuvo en el parto, le llevó un ramo de flores y un peluche. “El fue haciendo un trabajo -que lo hablé con la psiquiatra- que no me di cuenta a lo que llegué, porque yo, dos años atrás, era otra persona. La que hoy soy, no era, de carácter, de mente, de nada. El empezó con los celos. Yo siempre trabajé, fui cajera de Monarca, trabajé en Cinema muchos años de moza. Tengo otros tres hijos que siempre los tuve como corresponde. Hasta que lo conocí a él, y empezó con los celos porque me gusta vestirme bien. Empezó a pedirme que le diera la contraseña del Facebook, y mis amigas me decían que eso no era normal, que tenía que tener privacidad”, refirió. Sorprendida, afirmó que “hoy me miro en un espejo y no es por lo físico, por el brazo o la cara, porque eso es producto de lo que me pasó estos días. Yo, Nélida Aguinaldo, no soy la misma persona. Me manipuló de una manera que por más que todo el mundo me habló, no pude salir. Siempre me sentí culpable, fracasada, porque tenía 4 hijos sola. Este bebé que tuve después de 5 años de no tener hijos era mi última oportunidad para ser feliz, quién me iba a querer con cuatro hijos”. Críticas a la Justicia En primer lugar, “Tina” llegó al Hospital de Niños, donde una médica de guardia le advirtió que no le daría el alta hasta tanto no tuviera garantías sobre la seguridad del bebé. Mientras tanto, la acompañaron al Hospital Santamarina, donde tuvo que esperar en la guardia, en soledad y sin contención. Después de los estudios, llegó una oficial de la Comisaría de la Mujer que le tomó la denuncia y le informó que no lo habían detenido. “La realidad es que dicen que hay que denunciar la violencia de género. El femicidio que fue el mismo día que este hecho, la chica no había denunciado y la mataron. ¿De qué sirve la denuncia si yo estoy denunciando y nadie hace nada? Dirán para qué se metió con un preso, con un chico que tenía antecedentes. La chica que mataron, el chico no tenía antecedentes, era un chico normal. La mentalidad del psicópata pegador le pasa a cualquiera, a mí con tres hijos, a mí con un expreso, a otra con su marido. Hay miles de casos”, resaltó. Agregó que de regreso en el Hospital de Niños, decidió llamar a las familias de sus otros hijos -“con toda la vergüenza, porque somos las víctimas y somos las juzgadas”-, les pidió que los vinieran a buscar para llevarlos a Buenos Aires y los pongan a resguardo de su expareja. En simultáneo, permaneció en el centro asistencial hasta el lunes a la tarde, cuando le asignaron una custodia en la puerta de su domicilio por siete días. De todas maneras, está atemorizada porque su casa se ubica a veinte metros de la calle, no tiene rejas y le falta un vidrio. Tampoco le entregaron el botón antipánico porque su ex le robó el celular. “El Hospital de Niños me trató excelente, no tengo una queja. Me cuidaron a mí y a mi hijo, cuando no son los que me tienen que cuidar, porque los que me tienen que cuidar son la policía Local, provincial, la Justicia, fiscales, jueces; no los doctores. Me cuidaron desde la contención de las enfermeras, que no le faltaran pañales y leche a mi hijo”, reconoció. “Tina” afirmó que el sábado por la mañana regresó al Santamarina porque su brazo le dolía demasiado. “Me ve el doctor y me dice, a las apuradas, que el trauma se me había hecho más fuerte. No me hizo otra placa y me enyesó. Estaba apurado porque mientras me estaba enyesando, entra este hombre -si se le puede decir- que recién había cometido el hecho de Ailín, y me dice el médico: ‘Este hijo de su madre recién mató a una piba. Así podrías estar vos, así que fijate. Vos viniste a las 10 de la noche acá y a las 3 apareció esta chica muerta. Así que espero que la policía te cuide como te tiene que cuidar, y la Justicia’”. Los días siguientes continuaron con trámites en la Comisaría de la Mujer, con el médico de policía, en la Primera y en el Juzgado de Familia, en tanto hoy se debe presentar en la fiscalía. Sin embargo, la causa fue caratulada como “Lesiones leves” y permitirá que el victimario siga en libertad. Cansada de las gestiones, manifestó que “no puede ser que tengo que estar exigiendo algo que es mi derecho, porque soy la víctima. Yo y mis hijos. Lo que me importa es que lo detengan, que vaya preso porque atentó contra la vida de su hijo, no es una simple cachetada”. Para cerrar, advirtió que “todos sabemos que un psicópata así ingresa por cualquier lado, en cualquier momento, viola restricciones, han matado en hospitales, te matan adentro de una casa. Este chico la mató a Ailín en el baño, adelante del novio policía. Qué puedo esperar yo si un policía no la pudo defender. Si su propio novio, que es un policía y está entrenado física y psicológicamente para esas situaciones, no pudo hacer nada. ¿Cómo me van a defender a mí?”. ]]>

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