Cambiemos se aglutinó para aprobar el presupuesto 2018 y un incremento del 25 por ciento en las tasas

En la sesión más extensa del año y tras más de ocho horas de debate, el Bloque de Cambiemos aprobó el proyecto de presupuesto de cálculo de recursos y gastos para 2018 y las ordenanzas preparatorias fiscal e impositiva. Las objeciones de la oposición se tradujeron en un aumento de las tasas del 25 por ciento para el año próximo, por encima de la inflación estimada; el crecimiento de la estructura municipal y del gasto político, y las críticas a la calidad de los servicios que presta el Municipio.

Si bien el oficialismo se aglutinó para refrendar el plan de gobierno de Miguel Lunghi para el 2018, más tarde mostró sus diferencias políticas al tratar la nueva ordenanza que creó el defensor del pueblo de Tandil en la órbita del Concejo Deliberante.

Sobre el final de la maratónica sesión, el Legislativo aprobó por unanimidad otorgar una licencia por seis meses al radical Luciano Grasso, quien asumirá como director nacional de Salud Mental y se integrará al equipo del ministro de Salud, Adolfo Rubinstein. En tanto, juró y asumió en su reemplazo Melisa Greco, sexta en la lista que ganó las últimas elecciones y secretaria del bloque.

El tratamiento del presupuesto se puso en marcha poco antes de las 11, cuando el radical José Luis Labaroní, presidente de la Comisión de Economía, trazó los principales lineamientos de la ordenanza que expresa la visión política del gobierno del intendente Miguel Angel Lunghi.

Por la oposición, el justicialista Facundo Llano hizo un puntilloso análisis económico, técnico y político del presupuesto y del ajuste de las tasas. Luego fue el turno de Darío Méndez, de Unidad Ciudadana, con un estudio de la evolución de los números municipales a través de los últimos años de gestión, aunque también intervinieron sus pares María Eugenia Poumé, Ariel Risso y Silvia Nosei, quienes se refirieron a temas vinculados a diversas áreas.

Tras algunos cruces y las respuestas de los oficialistas Labaroní, Matilde Vide y Mario Civalleri, brindó su postura el Bloque Integrar en la voz de Gustavo Ballent, quien criticó con dureza la calidad de servicios que brinda el Municipio en contraposición con el porcentaje de incremento de las tasas.

Sobre el final del debate, el radical Marcos Nicolini dejó en claro que, junto a Nora Polich y Gabriel Bayerque, concluyeron que “es un presupuesto para acompañar”. Al momento de los argumentos, destacó que destina el 68,7 por ciento de los recursos a áreas vinculadas con la integración social, con el 32 por ciento para el Sistema Integrado de Salud Pública (607 millones de pesos), el 28,4 por ciento a la Secretaría de Obras Públicas (unos 530 millones de pesos) y el 7,8 por ciento a la Secretaría de Desarrollo Social (con unos 145 millones de pesos). Remarcó que esa ecuación iba en línea con el presupuesto nacional, que direccionó el 70 por ciento a gasto social, “cuando se habla de la no sensibilidad del gobierno de Cambiemos”.

En esa instancia, remarcó que desde adentro del oficialismo han planteado diferencias con el Ejecutivo y advirtió que “no somos una escribanía”, al tiempo que reconoció que por marcar las disidencias con el lunghismo “hemos tenido nuestros costos”.

Cerca de las 16.30 tuvo lugar la votación nominal de los proyectos que solo consiguieron la adhesión de los once votos del oficialismo. Poco antes, y como reacción a expresiones vertidas por el exjefe de Gabinete Mario Civalleri -les enrostró que ganaban las elecciones-, Rogelio Iparraguirre hizo un llamado a respetar las opiniones de la oposición que, a través de nueve concejales, representa a la porción de ciudadanos que no está de acuerdo con la gestión del intendente Lunghi.

La visión política
del Ejecutivo

En principio, Labaroní ofició de relator del proyecto oficialista y afirmó que la máxima del Gobierno municipal es la integración social. En esa línea, destacó los recursos para salud, con la incorporación del CPA y del Centro de Enfermedades no Transmisibles, como así también la aplicación de un concepto comunitario vinculado a la prevención y atención en los barrios.

En el área de Desarrollo Social, destacó la asistencia para el acceso a la vivienda, la alimentación y el trabajo, y en Obras Públicas, indicó que desde 2003 promueven un “Tandil urbano”, al tiempo que mencionó los fondos nacionales y provinciales que recibió la ciudad para las obras de urbanización integral en las zonas más vulnerables.

En relación a la Secretaría de Desarrollo Económico Local, enumeró el apoyo al turismo como ente dinámico de la economía y las gestiones por el centro de logística, donde deberán interactuar el Estado provincial y nacional con los privados.

Como otras políticas relevantes, consignó la modernización del Estado, con la creación de un área para hacer más ágil, simple y descentralizar; el PASE, la creación de la casa para estudiantes rurales y las becas Tandil Estudia; la seguridad; las actividades culturales y la construcción de la Escuela de Idiomas.

Un párrafo aparte le dedicó a las finanzas y valoró que el Municipio logró “equilibrar las cuentas”, por lo cual achicó la deuda flotante a 20 millones de pesos y también el déficit.

Sobre las tasas, Labaroní señaló que conforme a la nueva dinámica del Gobierno nacional, no aumenta la Unificada a la Actividad Económica (TUAE) y se incrementa el 25 por ciento el resto de los tributos municipales.

Punto por punto

El análisis más profundo estuvo a cargo del justicialista Facundo Llano, quien lamentó que no se discutió en la comisión la ordenanza fiscal que le otorga facultades al Ejecutivo para reintegrar importes y eximir a distintos rubros. Consideró que “no es oportuno otorgar al Poder Ejecutivo tanta parcialidad y arbitrariedad” y renegó debido a que luego “vemos en los decretos” cuando exime a empresas de abonar los tributos.

Reparó en que las relaciones de los vecinos con la comuna se rigen a través de las tasas, derechos y contribuciones, y “todas aumentan considerablemente”. En relación a la Retributiva de Servicios, cuestionó que crea una categoría nueva de servicios extraurbanos y residenciales extraurbanos, pero además va creciendo la valuación fiscal, que ya se había modificado este año.

En esa línea, dijo que tenía propuestas para hacer que el oficialismo no escuchó, como gravar a otros sectores, entre ellos los inmuebles edificados sin ocupación permanente, el fraccionamiento de tierras, la ocupación y uso del espacio público por parte de prestadoras que extienden servicios como la fibra óptica, tendientes a la “justicia distributiva y equitativa”.

En relación al presupuesto de recursos, estimado en 1868 millones de pesos, evaluó que creció el 29 por ciento y por primera vez, la participación de las contribuciones de los tandilenses representan el 55 por ciento contra el 51 por ciento de 2017, un 40 por ciento más debido a la carga tributaria. En tanto, la Provincia aportará el 45 por ciento de los recursos, un 17,8 por ciento más que este año.

En esa línea, remarcó que el Municipio está generando más impuestos y aumentando, perdiendo el objetivo del 50 por ciento de recursos comunales y 50 por ciento provinciales que supo pregonar el secretario de Economía Daniel Binando. Agregó que el 55 por ciento son 1040 millones de pesos que recaudarán entre los tandilenses.

Por otra parte, dijo que en el presupuesto solo figuran 2,9 millones de pesos que aporta el Estado nacional para el programa Médicos Comunitarios, pero no se incorporan los recursos destinados a las urbanizaciones y convenios para pavimentación, cordón cuneta, etc. “Hacen que la cuenta no refleje la realidad”, dijo y también refirió que no se contempló el impacto que tendrán la recuperación del Fondo del Conurbano y los acuerdos fiscales. Ante esto, concluyó que “generamos más carga impositiva, pero no consideramos los beneficios”.

“Números que
no cierran”

En cuanto a la TUAE, subrayó que por el desfasaje de la inflación y el crecimiento de la economía, programan recaudar 139 millones de pesos, el 46,3 por ciento más que en 2017. Y en esa instancia, Llano expresó que “hay números que no cierran, teniendo en cuenta que las tasas aumentan el 25 por ciento pero se estima un 15 por ciento para la paritaria con los municipales (anticipó que “va a ser imposible” acordar ese porcentaje) y los recursos crecen un 29 por ciento y 46 por ciento la actividad económica, pero se sigue con deuda. “Algo está fallando”, advirtió y agregó que se destinarán 20 millones de pesos al pago de intereses de la deuda, “con la cantidad de recursos que tenemos”, y al mismo tiempo, se incorporan 17,7 millones de intereses que producen los plazos fijos de las cuentas de recursos afectados.

Con respecto a los gastos, en principio reparó que la Secretaría de Seguridad contará con 113 millones de pesos, “una torta enorme de plata” y recordó que “tuvo el privilegio de crearse una tasa”, pero “no ha dado muestras de estar a la altura del esfuerzo de los tandilenses”. Agregó que volcarán 44 millones al Centro de Monitoreo, más que el presupuesto de la Secretaría de Desarrollo Local que tendrá 31 millones, de los cuales 13 millones irán a turismo y 20 millones a sueldos.

En esa línea, marcó que el presupuesto de Desarrollo Local crece el 11 por ciento para el año que viene y se preguntó cómo se va a generar empleo, trabajar por la integración social y colaborar con las cooperativas. En ese sentido, marcó que en el mensaje de elevación del área consignaron como ejes rectores la cerveza artesanal y el enoturismo.

Por otro lado, comparó que a Cultura se destinarán 32 millones y solo 20 millones a Deportes, de los cuales 13 millones se irán en personal.

Con respecto a Obras Públicas, subrayó que este año “la vedette” fueron las urbanizaciones que “no están en el presupuesto”, al tiempo que marcó “una enorme deficiencia de gestión” en el área. “Tandil fue un laberinto en lugar de un obrador como dijo el Intendente”, afirmó.

En contraposición, valoró que se destinen partidas a desagües pluviales y el trabajo que se realizó para urbanizar los 248 lotes adquiridos por el Procrear enfrente al desarrollo urbanístico. “Es la política que queremos en suelo urbano, no que arreglen las viviendas o que hagan un baño”, le retrucó a Labaroní y su postura sobre la integración social. “Dignidad es tener casa propia o acceder a un lote”, agregó.

Para terminar, Llano concluyó que “Tandil está cada vez más caro” y llamó a “reflexionar sobre la carga tributaria”. En relación a la integración social, advirtió que “no es llevar servicios sino ser parte de una ciudad equilibrada, y este perfil de Tandil no nos contiene a todos”.

“Números
subvaluados”

Darío Méndez, por Unidad Ciudadana, refirió que en 2014 el presupuesto era de 578 millones de pesos y hoy asciende a 1868 millones, entonces creció un 225 por ciento y un 248 por ciento los aportes de los contribuyentes. Tras el repaso de la evolución de los recursos, manifestó que crecieron un 103 por ciento más que la inflación en los últimos cinco años.

En la misma línea, criticó el “crecimiento exponencial del Estado municipal” que pasó de 729 a 1.144 cargos de personal político sin estabilidad.

En relación a las tasas, afirmó que “con un argumento liberal” se carga más sobre el ciudadano de a pie que sobre los grandes contribuyentes, con un esquema tributario regresivo. “Hay sectores de la economía que están creciendo, no así otros”, dijo sobre la decisión de no aumentar la TUAE, al tiempo que confirmó que en materia productiva “se beneficia a los grandes y perjudica a los chicos”.

En relación a las estimaciones de la recaudación, indicó que no le cerraban los números al comparar con los de este año e infirió que el aumento de las tasas es superior al 25 por ciento. “Induce a pensar que estos números están subvaluados para tener más recursos de libre disponibilidad”, manifestó y consideró que el aumento no se condice con la calidad de los servicios que presta el Municipio, cuando no hay Ibuprofeno en las salas de salud barriales o los turnos son con 4 ó 6 meses de demora o no se discute la separación de residuos en origen.

Carencia en
los servicios

Por el Bloque Integrar, Gustavo Ballent criticó con dureza el aumento de las tasas en relación al éxito de las políticas que el Municipio pretende desarrollar y las calificó como “una mentira”. Para dar un ejemplo, resaltó que el crecimiento en turismo es labor del empresariado y recordó que tuvieron que presentar un proyecto para dotar de baños a los paseos públicos.

Además, denunció que se crea trabajo para los militantes, cuando el 37 por ciento del presupuesto se destina a salarios y en contraposición, “tenemos el asfalto explotado”.

En materia de seguridad, argumentó que está “mal entendida”, que se trabaja como compartimentos estancos cuando habría que pensar en un sistema, y remarcó que se demora 8 meses en redactar un pliego de licitación o en reglamentar ordenanzas como el Acceder y Asistan. Ante esto evaluó que “el Municipio está planchado, no hace un análisis de los recursos”.

Por último, sostuvo que el ajuste de las tasas no refleja las estimaciones del Gobierno nacional de un 15,7 por ciento de inflación para 2018, pero además expuso que a pesar de contar con más recursos, “las grandes obras las hace el Gobierno nacional”.

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