Comerciantes de Buzón reclamaron al Concejo certezas sobre la obra que perjudica su actividad

Oscar Della Maggiora y Pablo Castillo argumentaron el reclamo.

El Eco

Una treintena de comerciantes de la avenida Buzón entre el 500 y el 700 elevaron su queja por el impacto que genera en su actividad la obra de repavimentación que desde hace algunas semanas se lleva adelante en ese tramo y reclamaron al Concejo Deliberante que medie en la búsqueda de certezas frente a la ejecución de las tareas, en el marco de un encuentro que se celebró ayer por la mañana, en el primer piso de la sede de Gobierno.

La intervención, que forma parte de un programa de inversión gestionado por el ante el Estado provincial y coordinado por la Dirección de Vialidad bonaerense, generó entre los frentistas una caída en las ventas entre un 30 y un 80 por ciento, dependiendo el rubro.

En paralelo a este aspecto, renegaron sobre la falta de precisiones aportadas por el Municipio en solicitudes previas y de comunicación con la empresa en cuanto a los plazos de la obra.

Frente a este esquema, el propietario de una ferretería de Buzón al 500, Oscar Della Maggiora, y la responsable de un local de telefonía móvil ubicado en la misma cuadra, Roxana Marigomez, acudieron a la reunión con el Legislativo acompañados por el abogado Pablo Castillo.

El encuentro estuvo encabezado por el vicepresidente de la Comisión de Obras Públicas, Facundo Llano (bloque Justicialista) ante la ausencia de su titular, Mario Civalleri, por vacaciones. Se sumaron los concejales Marcos Nicolini, Nora Polich, Marina Santos (Cambiemos), Rogelio Iparraguirre, María Eugenia Poumé (Unidad Ciudadana) y Nilda Fernández (Integrar).

La convocatoria se concretó a partir de una nota que los vecinos elevaron el lunes a frente a la preocupación que despertó la obra entre los contribuyentes y que desde el 6 de febrero genera una serie de inconvenientes y trastornos que complican el normal desarrollo de su actividad comercial.

Entre las cuestiones volcadas en el documento aludieron a los “graves perjuicios económicos y organizativos”, que generó la necesidad de poder obtener la “información necesaria” sobre detalles que hacen a la planificación y ejecución de la obra y “respuestas concretas a los perjuicios que estamos sufriendo en nuestras actividades comerciales ya que nunca hemos recibido información sobre los plazos de ejecución”.

Luego del intercambio con los vecinos, los concejales convocaron al secretario de Planeamiento y Obras Públicas, Roberto Guadagna, en busca de precisiones sobre el tema expuesto.

A más datos, el funcionario informó a los integrantes del espacio que la obra la ejecuta la Provincia y que el Municipio tiene escasa injerencia en cuanto a los plazos. No obstante, asumió el compromiso de contactarse con Vialidad provincial para que informe cuáles van a ser los períodos de entrega que, según estimó, comenzarían en marzo. En cuanto al aspecto económico, deberá resolverse por qué vía se puede canalizar el reclamo.

El planteo efectuado por los vecinos de la avenida Buzón no parece ajeno y se replica a lo que sucede en otros frentes de obra, principalmente en cuanto a los detalles del contrato de obra y su plazo.

La Comisión de Obras Públicas escuchó el reclamo de comerciantes de la zona ante los inconvenientes que genera la obra.

El reclamo

El abogado que patrocina a los vecinos, Pablo Castilla, repasó ante El Eco Multimedios las razones que motivaron la presentación y que derivaron en la convocatoria de los integrantes del espacio legislativo y las expectativas de lograr una respuesta, que apunte a mejorar el canal de diálogo con los vecinos para evitar incertidumbre durante el proceso de ejecución de las tareas.

Indicó que el reclamo lo impulsan los vecinos que tienen un emprendimiento comercial en las cuadras afectadas, a los que les generó un “perjuicio objetivo” ya que “viven de la venta diaria para el pago de los alquileres e impuestos”.

En ese sentido citó el caso de un local que abrió sus puertas en diciembre del año pasado que, “de haber sabido esto, quizás hubiera esperado para inaugurar pero nunca lo supieron”.

Frente a este escenario el abogado acordó con el grupo iniciar un camino administrativo para abrir el diálogo, con lo cual se definió el envío de una nota dirigida al presidente de la Comisión de Obras Públicas, Mario Civalleri (Cambiemos).

Castilla compartió el estado de situación y la preocupación reinante al indicar que las ventas cayeron en los últimos 20 días y tradujo esta circunstancia a porcentajes que se ubican entre el 30 y un 80 por ciento, dependiendo el rubro, “porque se trabaja con la pasada de vehículos”.

Y puso como ejemplo el lavadero de autos ubicado en la esquina de San Martín y Buzón, que “directamente cerró”.

Por certezas

El abogado insistió en que los comerciantes celebran la obra de infraestructura que se lleva adelante en la avenida ya que resultaba necesaria frente a las condiciones en que se encontraba la cinta asfáltica. “Estaba detonado el pavimento”, describieron.

Sin embargo, se enfocó en la “impotencia” que generó entre los frentistas la falta de comunicación sobre el proceso que se lleva adelante. “Y cuando vinieron a requerirla a la Municipalidad, la respuesta fue que no tenían idea”, resaltó.

Por lo expuesto bregó por la posibilidad de crear un mecanismo de información para que los vecinos estén al tanto de las acciones ya que, de modo contrario, “se les va a llenar la Municipalidad de gente”.

En cuanto a la vía legal, evitó adelantar postura y dijo que será evaluado llegado el caso. “No está en el espíritu de los vecinos, hacemos esto para evitar el reclamo judicial”, ratificó Castilla.

“No hay con
quién hablar”

Por su parte, Oscar Della Maggiora compartió la inquietud de sus vecinos al mencionar casos “mucho más complejos” en comparación con la actividad que realiza en su local, una ferretería, donde “no tenemos artículos perecederos” pero “sí tenemos pérdida en las ventas”.

“En la frutería, se tiran dos bolsas de mercadería por día porque se pasa y no se puede vender”, dijo pero además citó el caso de un vecino con problemas de salud que “no puede sacar su auto y se tiene que manejar con remís”.
Con molestia, el responsable de la ferretería expresó que “no hay con quién hablar” y agregó que “lo más urgente” sería habilitar la circulación por Tierra del Fuego y San Martín.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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