El Concejo se despidió con dos ordenanzas clave para la defensa de los ciudadanos y la transparencia

El consenso El debate intenso lo disparó el Defensor del Pueblo local, que tras un proceso de selección con participación de las instituciones de la ciudad y el Deliberativo, comenzará a funcionar a partir de 2019 bajo la órbita del Concejo, pero con independencia, y financiado con recursos de su presupuesto. Desde la barra, escucharon con atención los argumentos representantes de la Asociación de Abogados, encabezados por su presidente Gastón Argeri, quienes colaboraron en la elaboración del proyecto de ordenanza y participaron en varias reuniones de comisión en el proceso de definición del articulado. También siguieron parte de la sesión los concejales mandato cumplido Carlos Mansilla y Nilda Fernández, quien regresa desde diciembre de la mano del Frente Renovador y como parte de la lista que llevó a Mauricio D’Alessandro como primer candidato. A pesar de los dos votos negativos, desde todos los bloques reconocieron el trabajo que se desarrolló en el seno de la Comisión de Seguridad, presidida por Corina Alexander, y el aporte de la Asociación de Abogados. Es que durante dos años, con marchas y contramarchas, construyeron una ordenanza artículo por artículo, que se terminó de cerrar con la intervención del presidente del cuerpo Juan Pablo Frolik. La última diferencia que lograron zanjar, antes del 18 a 2 que la transformó en norma, fue en torno al requisito para que el defensor fuera o no abogado. Finalmente, el defensor no tendrá que ser abogado, pero sí su adjunto siempre que el defensor no lo sea. Los impulsores La primera intervención estuvo a cargo de Claudio Ersinger, quien en 2014 presentó el primer proyecto de Defensor del Pueblo. El concejal del PRO expresó su “alegría importante” porque después de tanto tiempo y en su última sesión ordinaria, llegó al recinto. Además, lamentó que en el rol de concejal chocó con “objeciones políticas que postergan el interés común” de la ciudadanía. Confió que tras insistir algunos meses, creía que el proyecto “iba en vía muerta”, por eso reconoció que “hubo aportes importantísimos” de otros concejales, como Corina Alexander, que llevaron a generar un proyecto nuevo. Y recordó que “en el medio” se instaló la delegación del Defensor del Pueblo de la Provincia, aunque apostó a que “van a poder coexistir”. En tanto, Corina Alexander, quien siguió el proyecto hasta el final, destacó que fueron “tres años de poner el proyecto delante de las personas y las ambiciones políticas”, al tiempo que le agradeció al Bloque de la UCR; a Beatriz Fernández por alentar con un “no alojemos” cuando desembarcó la oficina de la Provincia; a Gustavo Ballet por sus aportes; al Bloque del FPV-PJ que “más allá de las internas nunca cambió su posición” y a la prensa. Por otra parte, consideró que se logró “una ordenanza de avanzada” que permitirá al Concejo Deliberante generar una “modificación positiva” y realizar un aporte para que Tandil tenga el Defensor del Pueblo de cara al bicentenario. Por su parte, Rogelio Iparraguirre sostuvo que el Defensor del Pueblo le parecía muy necesario “pero muy difícil de lograr en nuestra ciudad”. Por eso, elogió al “bloque mayoritario que tuvo una actitud ejemplar” durante la discusión y en el consenso final. Por otra parte, se sumó al compromiso de la nueva conformación para que “no demoremos en disparar el proceso de 120 días para nombrar al Defensor del Pueblo” y reconoció a la Asociación de Abogados por tener la capacidad de colocarse por encima de los “intereses corporativos” y entender los argumentos políticos de su bloque sobre no pedir como requisito que el cargo lo ocupe un letrado. Desde el oficialismo En tanto, Marcos Nicolini expresó su “agrado” por votar la ordenanza y enfatizó que lo hacían desde el bloque oficialista. “Creemos en la transparencia, en el fortalecimiento de la democracia, en facilitar el acceso a la Justicia”, dijo y valoró que todos los vecinos podrán contar “con una herramienta más”. Sumado a esto, ató el tratamiento del proyecto a la ordenanza de acceso a la información pública, que también se aprobó ayer, y reconoció al Departamento Ejecutivo por haberla elevado hace más de un año. Sostuvo que ambas iniciativas “se complementan” y las definió como “dos herramientas muy importantes que el Concejo Deliberante le está dando a la población”. El Defensor Provincial y el presupuesto Al brindar los argumentos de los votos en contra del Bloque Justicialista, Facundo Llano puso en valor el proceso de construcción de la ordenanza, pero advirtió que “no podemos obviar un hecho nuevo: se creó el Defensor del Pueblo provincial”. Por ese motivo, indicó que “tenemos que analizar esa implementación y cómo cambia el escenario desde lo político, lo económico y lo administrativo”, debido a que “Tandil ya tiene un Defensor del Pueblo”. Y cuestionó “entrar en gastos” desde el Concejo, teniendo en cuenta que la figura local implicará “un costo fiscal para implementar una figura burocrática administrativa” y agregó que su bloque no podía avalar “gastos de esa magnitud en un partido de Tandil al que no le sobra un peso”. “No votar una herramienta de participación no es sencillo”, admitió y evaluó que el defensor local “cubre el mismo espectro” que el provincial, quien además tiene un mayor alcance. “Ya tenemos el provincial, no hay necesidad de comprometer ejercicios futuros del Concejo”, afirmó. Fuertes cruces La postura esgrimida por Llano disparó las respuestas del radicalismo, como así también de la concejal Corina Alexander, quien le achacó que lo había llamado muchas veces para ponerlo al tanto del proyecto y que lo había invitado a la comisión donde hubiese podido adelantar su postura. En tanto, la radical Nora Polich señaló que la misión del Defensor del Pueblo local será distinta de la del delegado provincial, ya que defenderá los actos, hechos y omisiones en que pueda incurrir el Municipio y las empresas concesionarias de Tandil. Insistió con el artículo 33 de la ley provincial invita a los municipios a crear sus defensores y agregó que cuando vino el defensor Guido Lorenzino, “nadie desconocía que hacía dos años que este Concejo venía trabajando en el proyecto”, recordó que anunció dos días antes que venía a Tandil a firmar el convenio y que en una reunión les afirmó que ambos pueden coexistir. Sumado a eso, tanto Polich como Nicolini defendieron la austeridad del Legislativo. Incluso, el presidente de la bancada oficialista consignó que se le asigna el 2 por ciento del presupuesto municipal cuando podría llegar al 3 por ciento y que optaron porque el defensor o el adjunto fueran abogados para no agregar asesores letrados a la nueva estructura. También consignaron que realizaron consultas al Tribunal de Cuentas y recién en octubre llegó desde La Plata el dictamen del organismo de contralor para financiar la institución con recursos del Deliberativo. En las idas y vueltas, también se manifestaron en acuerdo con el proyecto los concejales Pablo Díaz Cisneros y Gustavo Ballent, mientras que el justicialista Pablo Bossio atribuyó la demora en crear el Defensor del Pueblo al escenario político y ató la aprobación de ayer a la interna que atraviesa el radicalismo. Información pública Por otra parte, concejales de la oposición se mostraron “entusiasmados” con la sanción de la ordenanza de acceso a la información pública y recordaron que fue elevada por el Ejecutivo pero antes había tomado estado legislativo un proyecto que presentó el partido GEN, del que se conservó un artículo. En principio, Rogelio Iparraguirre repasó varios ejemplos de las dificultades que ha tenido en sus primeros cuatro años como concejal para acceder a información de distinto tipo que necesitaba para trabajar, al tiempo que resaltó la apertura del Bloque de la UCR a incorporar cambios sugeridos por la oposición en la letra de la norma. En tanto, Llano y Bossio coincidieron con el diagnóstico de Iparraguirre, aunque destacaron que queda en manos del Ejecutivo la reglamentación de la ordenanza para que se ponga en práctica. Así, señalaron que la herramienta es “innovadora”, ya que pasamos de “un Fitito a tener un Fórmula 1” en cuanto a la información que deberá publicarse en sitios amigables y de fácil acceso para los vecinos. Por último, Nicolini explicó que recibió el proyecto del GEN, pero “me consta” que el Ejecutivo ya estaba trabajando en una iniciativa, incluso había tenido contacto con Bahía Blanca que es un municipio pionero en materia de “gobierno abierto”. Ante las críticas por la falta de datos y las demoras por la carga de decretos en el Boletín Oficial, confió que “va a mejorar la calidad de la información” y consideró que existe voluntad en el Ejecutivo de “seguir mejorando en este sentido”, teniendo en cuenta que la ordenanza “sube la vara” y es “un avance para Tandil”. ]]>

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