Endurecido en su tono verbal, el Movimiento 1 de Octubre volvió a marchar por el centro

Entregaron el petitorio en la Regional de Anses, el único lugar donde tuvieron la posibilidad de hablar con alguien. Las puertas del Municipio estaban cerradas y no se encontraban los responsables en la Secretaría de Trabajo y Empleo.

Rody Becchi

Como viene sucediendo casi semanalmente, el Movimiento 1 de Octubre volvió a marchar por las calles de la ciudad para hacer visible su reclamo. La última vez que lo había realizado fue el día posterior a levantar, por orden judicial, un corte en la Ruta 226 y Aeronáutica Argentina que llevaba más de 6 días de duración. A diferencia de otras manifestaciones, el tono verbal utilizado en los cantos se elevó considerablemente.

Con bombos, consignas contra los gobiernos nacional y provincial y bombas de estruendo, se movilizaron unas 300 personas desde Mosconi al 400 hacia el Municipio, pasaron por la oficina de la Anses y por último, se dirigieron hacia el Ministerio de Trabajo de Nación.

“Cuídate oligarca hijo de p… porque en la plaza te vamos a colgar”, “Ellos no creen en la revolución, le hacen el juego a los asesinos, nosotros no damos tregua ni conciliamos”, “Para matar oligarcas no hace falta más que un rato”, fueron algunas de las duras consignas que eligieron para cantar a través de los alto parlantes ubicados en una camioneta que guiaba la marcha de una cuadra de extensión.

Al igual que en ocasiones similares, el objetivo de la marcha era la entrega de petitorios en los lugares mencionados, aunque en la oportunidad corrieron con suerte dispar.

En el petitorio expusieron la necesidad de que el Estado genere trabajo genuino con salario digno, considerando que “desarrollaron las políticas económicas actuales que han impactado de esta manera”.

“Siempre será más fácil entregar planes, ya que no requieren ningún esfuerzo ni control”, sostuvieron.

Consideraron que “el Estado debe ser protagonista en generar políticas de empleo” para tener trabajos con un salario digno y “no que la presión de la masa de desocupados genere condiciones para que los trabajadores activos sean súper explotados por salarios miserables con excesivas horas de trabajo”.

En ese contexto, propusieron articular con los programas existentes de diferentes ministerios, desarrollando proyectos productivos que garanticen un piso de salario de 15 mil pesos sumado al salario social complementario de 6 mil, entendiendo que “este último debe ser transitorio y no como se ha instalado hace décadas el plan social de forma permanente”.

Las propuestas son la creación de un mercado frutihortícola, programas de ampliaciones de vivienda, bloqueras y carpinterías metálicas, fabricación de bianquería y descartables quirúrgicos para hospitales; jardines maternales y espacios de contención para menores de edad.

Asimismo, entre otros pedidos, proponen el alquiler del exPoliclínico Ferroviario que “se podría refaccionar, acondicionar y en el mismo espacio, localizar una unidad productiva textil y jardín maternal, sumando otras unidades productivas menores”.

También considerar la posibilidad de desarrollar una unidad productiva frutihortícola en el excentro clandestino de detención La Huerta.

Destacaron además que cuentan para desarrollar las tareas con una cooperativa de trabajo, una asociación civil y en el caso del emprendimiento textil, puede ser la asociación de monotributistas sociales.

Entrega del petitorio

Cuando la columna de manifestantes avanzó por Belgrano para pasar por la Municipalidad se dieron cuenta de que las puertas estaban cerradas, sin custodia policial visible, pero no abiertas como en otras oportunidades. La última vez habían logrado que salgan a la explanada del histórico edificio la secretaria de Desarrollo Social Alejandra Marcieri y el subsecretario Pablo Civalleri.

Alertados de que no podían dejar petitorio alguno, los militantes siguieron por Chacabuco para retomar por Pinto. Antes de llegar a la sede de la Regional de Anses, se toparon con otra manifestación significativa para la ciudad: los trabajadores de Metalúrgica Tandil que por esas horas desarrollaban una audiencia clave en la sede del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires.

Tras hacer sentir el ruido de los bombos y entonar el cántico “unidad de los trabajadores y al que no le gusta, se jode, se jode”, se trasladaron unos metros más hasta la puerta de la Regional de Anses, donde la líder del Movimiento 1 de Octubre, Griselda Altamirano, entregó el petitorio al jefe del organismo nacional Mariano Pereyra Iraola. La situación no fue tensa, al contrario, saludo de por medio, la referente de la agrupación simplemente le dio una fotocopia del pedido que ya había sido acercado en ocasiones anteriores.

La marcha siguió su curso, entonces, hasta el tercer lugar apuntado para manifestarse. La Secretaría de Trabajo y Empleo de la Nación, ubicada en 9 de Julio casi avenida España. Los dos responsables del lugar, el director Gonzalo Santamarina y el gerente de Empleo y Capacitación Martiniano Corbetta no estaban presentes en el lugar ya que habían viajado a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por cuestiones de la propia cartera.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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