Luciano Grasso deja el Concejo para asumir al frente de la Dirección Nacional de Salud Mental

Tras su asunción el pasado 10 de diciembre, el concejal de la UCR Luciano Grasso dejaría su banca en el Deliberativo local para asumir al frente de la Dirección Nacional de Salud Mental. “Está el ofrecimiento del ministro y la aceptación de mi parte”, afirmó, aunque reconoció que fue una decisión muy difícil de tomar.

De esta forma, el edil se despedirá de su función actual la semana próxima, en la sesión del jueves 28 y con el tratamiento del presupuesto, ya que a partir de enero comenzaría a regir su licencia que, en principio, será por seis meses. En su lugar, ingresaría la sexta concejal de la lista Melisa Greco, quien hoy se desempeña como secretaria del bloque oficialista.

En diálogo con El Eco de Tandil, el funcionario confirmó en principio que la semana pasada recibió una propuesta del ministro de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, de hacerse cargo de la Dirección Nacional de Salud Mental.

Reconoció que el ofrecimiento lo tomó por sorpresa y tras haber realizado un profundo análisis desde lo personal, familiar y, sobre todo, lo político, estaría dispuesto a aceptarlo.

No obstante, aclaró que “todavía hay una serie de pasos que dar hasta que se produzca el nombramiento”, pero ratificó que “está el ofrecimiento del ministro y la aceptación de mi parte”.

Luego, el exdirector de Salud Mental consideró importante aclarar que esta decisión para él “está inevitablemente atravesada por una ambivalencia emocional y hasta diría un sabor amargo” porque hace unos meses decidió sumarse a la lista de candidatos a concejales del intendente Miguel Lunghi, acaba de asumir en el cargo, algo de lo cual se dijo orgulloso, pero “las circunstancias se dieron de esta manera”.

Señaló que el ministro Rubinstein asumió hace aproximadamente un mes y tomó la decisión de rearmar equipos en función de su plan de Gobierno en materia de salud y, en ese contexto, le propuso hacerse cargo de la Dirección Nacional de Salud Mental en este momento.

“Fue una propuesta sobreviniente por un lado y, por el otro, hacerme cargo de un área tan cara a mi campo de función desde lo profesional, también es una responsabilidad que es difícil rechazar. Cuando uno considera que hay áreas en las que uno puede hacer algún tipo de aporte, me parece importante también hacerme cargo de eso”, manifestó.

Y recalcó que “aunque sea una situación de ambivalencia, justamente porque esto va a implicar pedir una licencia en la función de concejal, también entiendo que esta responsabilidad requiere que esté a la altura de la circunstancia”.

 

El apoyo político

Seguidamente, el concejal de la UCR contó que en el proceso de análisis, previo a tomar la decisión, lo consultó con el intendente Miguel Lunghi, como así también con sus pares de bloque y los presidentes de los bloques opositores.

“Lo pensé mucho y el primer análisis fue con el Gobierno municipal, con el Intendente, quien desde un primer momento me acompañó en si la decisión era aceptar la propuesta del ministro de manera muy generosa, porque también entiende que esto es un reconocimiento al Sistema de Salud Pública local”, afirmó.

Lo conversó luego con sus pares del bloque radical y posteriormente con los presidentes de los otros bloques, a quienes les transmitió “esta situación con total transparencia y sinceridad”, ya que insistió en que el ofrecimiento le generó “muchas dudas y una ambivalencia en relación a qué es lo que se debe hacer porque uno hasta lo plantea desde cuestiones éticas, pero la ética también tiene que ver con la responsabilidad”.

 

Los desafíos

En ese sentido, Grasso recalcó que la propuesta del ministro Rubinstein para hacerse cargo de “un área tan cara para la salud de la ciudadanía” como la Dirección de Salud Mental llega en un momento en el que “es necesario profundizar los lineamientos políticos para avanzar hacia la reforma del sistema de salud mental, el cumplimiento de la Ley Nacional de Salud Mental y generar consensos para progresar en ese camino. He tenido que decidir, no sin este sabor amargo, y la decisión es la de aceptar el cargo”.

No obstante, deslizó que “probablemente en algún momento esté volviendo, amo Tandil y también reivindico la importancia que tiene ser representante del pueblo en mi ciudad”.

 

Dos ofrecimientos

Lo cierto es que el ofrecimiento que recibió llegó semanas después de que la exvicepresidenta del Sistema Integrado de Salud Pública, Sandra Fraifer, confirmara su asunción al frente de la Dirección de Salud Comunitaria de la misma cartera nacional.

Consultado al respecto, Grasso remarcó que “no se trata de un solo caso, sino que hay dos funcionarios que han formado parte de la implementación de las políticas públicas de salud que ha llevado adelante el intendente Lunghi en la ciudad que han sido analizados y que, fruto de ello, hemos sido convocados por el ministro de Salud. Esto no son cuestiones de ofrecimientos personales, sino una propuesta a actores que han formado parte del equipo de salud pública”.

Consideró entonces que “está bueno mirarlo en clave de dos ofrecimientos a quienes hemos formado parte del Sistema de Salud Pública municipal. Creo que eso también tiene que llenarnos de orgullo a todos los tandilenses, porque habla también de nosotros como sociedad y de lo que se ha podido hacer en lo que tiene que ver con garantizar el derecho a la salud desde lo público”.

 

El pedido de licencia

Por último, el exdirector de Salud Mental adelantó que “si la cuestión avanza en función de este ofrecimiento, estaría pidiendo una licencia por seis meses. Eso se tiene que tratar en sesión y tiene que ser aprobado por el resto de mis compañeros de bancada. Eso sucedería en la próxima sesión del 28 de diciembre porque en el caso de avanzar, estaría asumiendo en enero, pero eso dependerá de muchas cuestiones que todavía no se han confirmado”.

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