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La candidata más joven de la ciudad dice que aspira a representar a la juventud y las mujeres en el Concejo

Daiana Esnaola tiene 25 años y ocupa el cuarto lugar en la lista de precandidatos a concejales del Frente de Todos, lista que postula a Rogelio Iparraguirre como opción a intendente. Nacida y criada en Villa Gaucho, es una militante feminista que sueña con construir una sociedad más igualitaria desde el Legislativo local.

Mariano Leunda

Daiana Esnaola habla con un tono suave y pausado, eligiendo con cuidado las palabras que va a usar. Todavía se muestra sorprendida por el salto que dio su trayectoria política, que trascendió la militancia universitaria para disputar la contienda electoral 2019.

La joven nació hace 25 años en Villa Gaucho, cursó sus estudios primarios y secundarios en el Instituto  Martín Rodríguez e ingresó en la Universidad Nacional del Centro para estudiar la carrera de Trabajo Social, que se encuentra próxima a finalizar.

Es la candidata más joven de estas elecciones y podría ser la concejal más joven de la historia de Tandil, desde el cuarto lugar que ocupa en la lista de concejales del Frente de Todos, que tiene a Rogelio Iparraguirre como candidato a la jefatura comunal.

Con una fuerte impronta feminista y una importante labor desarrollada en su breve camino, Daiana brega por llevar la voz de los jóvenes y las mujeres a espacios donde las demandas se traduzcan en hechos y transformaciones. A pocos días de las PASO, en diálogo con El Eco de Tandil, desandó  parte de su historia y ofreció su mirada fresca sobre la ciudad.

-¿Cómo empieza tu militancia política?

-En la secundaria estaba involucrada en un grupo llamado Acción Católica, en la parroquia San Antonio de Padua, e íbamos a  los barrios. De forma más política fue cuando empecé en Trabajo Social, en la Facultad de Humanas, me sumé a un grupo de la carrera que defiende derechos estudiantiles. Con el paso del tiempo, en 2014, me sumé a militar en el centro de estudiantes conducido por la agrupación Víctor Jara en ese entonces, y desde ahí que me fui involucrando en los distintos espacios del centro. En 2015 fui secretaria de Derechos Humanos y Género, y en 2016 estuve en el mismo rol pero en la Federación Universitaria.

-¿Cómo pasaste del movimiento estudiantil a formar parte de una lista partidaria?

-En este camino militante que hice en estos años conocí a Rogelio en 2015, tenemos un trabajo en conjunto, con lo que era Unidad Ciudadana en 2017, participo desde entonces del equipo técnico de género que trabaja en el espacio.

A partir del trabajo conjunto del partido con la universidad y mi trayectoria en lo estudiantil, se dio un proceso de articulación para definir la inclusión de una candidata, por la necesidad de que en la política haya mujeres aportando su perspectiva, que puedan modificar ciertas cuestiones estructurales que vienen desde hace tiempo. Así fue como salió mi nombre, por todo este trabajo  acumulado de la articulación entre la universidad y el proyecto de ciudad que queremos.

-¿Tenés registro acerca de cómo surgen tus inquietudes políticas y sociales?

-En 2001 mi papá, que era empleado metalúrgico de Ronicevi, se quedó sin trabajo y fue un golpe duro. Era un momento complicado, estábamos construyendo la casa, con la familia en crecimiento, éramos mi mamá, mi papá, mi hermana menor y yo.

Yo vi lo que fueron esa crisis y el desempleo para mi familia, para el barrio, eso me marcó y me hizo problematizar por qué algunos pueden sobrevivir sin que les pase nada y otros sufren las consecuencias. Con el catolicismo en la escuela estuvo también esta necesidad de involucrarme y tener una acción social por los otros.

Después, en la facultad, observé que había compañeros que no podían continuar porque tenían que trabajar, yo era una privilegiada porque podía hacerlo y me parecía una injusticia muy grande. A lo largo de  mi militancia  en la universidad una conquista importante fue el reglamento para padres, madres y trabajadores que justificaba inasistencias a las cursadas, con el fin de que pudieran continuar con sus estudios. Es algo que parece muy pequeño pero vimos los enormes avances que tuvo y cuánta gente no abandonó la facultad por eso.

En 2015, con la corrida neoliberal, muchas de esas conquistas se desmantelaron y desfinanciaron. Un caso puntual es el de las becas Progresar (estipendio económico mensual para estudiantes de nivel superior que abona Anses) con las modificaciones fue una caída de matrícula, entonces nos pusimos a ver desde la Unicen qué estrategias implementar para que la matrícula pudiera permanecer y graduarse.

Fueron muchos sucesos que me hicieron estar donde estoy actualmente, que me hicieron apostar a la lucha colectiva para que haya un gobierno que esté presente en todas partes.

-No es un detalle menor que seas la candidata más joven de la ciudad, eso te ubica en determinado lugar…

-Es una gran responsabilidad, es muy importante el rol de la juventud en este momento histórico del país, donde hay un proceso de crisis muy grande y los jóvenes somos perjudicados por la avanzada neoliberal. Estamos organizados en muchos sectores: centros de estudiantes secundarios, terciarios, universidad, en las organizaciones sociales, barriales, es fundamental tener un rol protagónico que sume todas estas  voces.

-Te asumís como feminista. ¿Qué creés que se puede aportar desde ese posicionamiento en el Concejo Deliberante?

-El hecho de considerarme feminista y haber participado del proceso de lucha en la ciudad, desde el primer “Ni una menos” en 2015 hasta la actualidad, con todas las movilizaciones, actividades y problematización de la temática, creo que es fundamental. En el  Concejo tiene que haber feministas para transformar las cosas, exigiéndole al Estado municipal que responda a nuestras demandas y genere políticas públicas con una perspectiva transversal, que se trabaje desde la raíz y no solamente cuando se expresa el problema. Hay que generar políticas de prevención, que existen pero con un financiamiento reducido que hace que no sean suficientes. Es necesaria una implementación diferente que esté en la agenda real del Municipio.

¿Cuáles considerás que son los puntos fuertes y débiles de la actual gestión de gobierno local?

-Se han realizado muchas conquistas en estos 16 años de gobierno y ha sido una gestión que ha sabido responder a algunas demandas, pero existe un desfasaje en las necesidades de la gente y los barrios. Con Rogelio venimos recorriendo toda la ciudad y se ve una necesidad general de un Estado y un gobierno que se haga presente., que no quede “pataleando” en cuestiones que el gobierno desea hacer pero no son prioridad para las personas que realmente la están pasando mal.

Tenemos tres pilares fundamentales: salud, educación y juventud. El desfinanciamiento llega también a Tandil, hay que poner el ojo en estos aspectos. La juventud tiene muchas demandas, no tenemos espacios de encuentro ni de formación que puedan llegar a todos los barrios y las personas. Y también la cuestión de género por mi lugar como mujer y feminista. Precisamos políticos comprometidos con el espacio que ocupan para poder transformarlo todo.

-Para terminar, por favor expresá un deseo para las mujeres

-Que esta disputa de poder que estamos dando las mujeres  en todos los sentidos puedan ser representativas de nuestras demandas, y que podamos apostar a la construcción  de una sociedad de iguales -que es con la que soñamos- donde las mujeres, los varones y las disidencias podamos transitar este mundo en pos de una igualdad real y efectiva.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

1 comentario

  • En 2015, con la corrida neoliberal, muchas de esas conquistas se desmantelaron y desfinanciaron. Un caso puntual es el de las becas Progresar (estipendio económico mensual para estudiantes de nivel superior que abona Anses)

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