Tras un largo debate, el Concejo aprobó el uso de recursos del FAS para los ascensores del Hospital

La oposición concedió el tratamiento sobre tablas dada la urgencia de la obra. Sin embargo no perdió oportunidad para marcar sus cuestionamientos en torno al modo en que el Ejecutivo y el Sistema Integrado de Salud abordaron el tema. Se generó una extensa discusión que terminó con la aprobación de la desafectación de los recursos del Fondo de Ayuda Solidaria para imputarlos a ese proyecto.

El Eco

Luego de otra maratónica sesión, el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad la desafectación de recursos del Fondo de Ayuda Solidaria (FAS) para imputarlos a la contratación de la obra para el recambio de dos ascensores camilleros del Hospital Municipal Ramón Santamarina.

A pedido del Sistema Integrado de Salud Pública autorizó la utilización de 4.380.000 de pesos para destinarlos al proyecto, luego de la segunda licitación convocada por el Ejecutivo y que adjudicó la semana pasada a una empresa de Mar del Plata.

Sobre el final del encuentro legislativo se requirió el tratamiento sobre tablas del pedido elevado por el Sistema Integrado de Salud Pública para imputar los gastos de la obra de recambio de los ascensores del Hospital al Fondo de Ayuda Solidario (FAS).

El mecanismo, que establece la necesidad de contar con los dos tercios de los votos para habilitar el debate, se adoptó frente a la urgencia para renovar las instalaciones dado el estado en que se encuentran.

La oposición en su conjunto otorgó los votos necesarios. Sin embargo, aprovechó para renovar sus cuestionamientos por el modo en que se abordó la problemática con las unidades camilleras, única vía de acceso a determinados servicios, entre otras objeciones.

Luego de un extenso debate, que incluyó cruces respecto del expediente de la licitación y del destino que se le da a los recursos afectados, el Legislativo acompañó por unanimidad el pedido.

 

La sesión

Luego de la utilización de la banca ciudadana, el Concejo comenzó con el tratamiento del orden del día, con temas que generaron algún debate como la modificación de artículos del Código de Edificación.

Fue el concejal Rogelio Iparraguirre (Unidad Ciudadana), quien aprovechó la oportunidad para pedir que se considere una iniciativa presentada hace unos años para que bares, restaurantes, salas de entretenimientos y hoteles cuenten con accesos y habitaciones especiales para personas con movilidad reducida.

Marina Santos (UCR – Cambiemos) abordó en líneas generales los aspectos técnicos sobre los cuatro artículos modificados que apuntan a dotar de mayor densificación en las áreas urbanas.

En ese sentido Mauricio D’Alessandro deslizó la posibilidad de generar una modificación en el Plan de Desarrollo Territorial y “no hacer parches” con estas modificaciones.

Los concejales del oficialismo salieron al cruce para aclarar algunos conceptos, más aún frente al reclamo por obtener participación en la Comisión de Gestión Territorial a instancias de un requerimiento que impulsó Nilda Fernández (Integrar).

Minutos después, la declaración de interés del proyecto para crear un colegio profesional de enfermeros también generó amplio debate entre oficialismo y oposición a partir de la advertencia para evitar adherir a un proyecto de ley que deberá dirimirse en el Congreso nacional y la poca claridad que tenía el dictamen aprobado en comisión.

Luego desde Unidad Ciudadana solicitaron que el proyecto regrese a la comisión legislativa correspondiente, moción que finalmente no prosperó por lo que se procedió a la votación del proyecto, que salió aprobado por mayoría.

Los ascensores de la polémica

El debate por la obra de los ascensores lo disparó Iparraguirre. Molesto, presentó una serie de críticas y fue contundente al señalar sus objeciones, no sin antes destacar la responsabilidad a la hora de tratar el tema.

“Entendemos la urgencia”, justificó sobre la decisión de acceder al tratamiento sobre tablas y resaltó que se trata de una cuestión “altamente preocupante por su naturaleza y por las repercusiones que tuvo”.

Así, y tras realizar un pormenorizado repaso sobre los hechos que se sucedieron a raíz de los informes técnicos que alertaban sobre el deterioro de los elevadores, apuntó directamente a la postura expuesta inmediatamente después de que tomara estado público.

Citó el relevamiento realizado por la responsable de infraestructura del Hospital, Marta de Rico, que alertó sobre el “riesgo inminente de desprendimiento total del piso” por el uso de camillas y pacientes, “con las imaginables y funestas consecuencias que esto ocasionaría”.

Y señaló que al día siguiente “(Gastón) Morando (presidente del Sistema Integrado de Salud Pública) y de Rico salieron a decir que no había riesgo, contradiciendo sus propias palabras”.

Luego hizo referencia al pedido de informes elevado el 15 de agosto pasado con interrogantes respecto de esta preocupación y que aún no obtuvo respuesta, por lo que reeditó su crítica frente a una modalidad que se reitera.

“No les importa nada”, fustigó y disparó contra el bloque oficialista al que “no le importó eso pero vinieron a pedirnos que diéramos los votos para el tratamiento sobre tablas”.

“Es una conducta constante del Ejecutivo”, subrayó con especial énfasis, y tras el reclamo instó al presidente del Concejo, Juan Pablo Frolik, a que tome las medidas necesarias para “hacer valer este cuerpo porque si no parece que se nos ríe a todos”.

Desde el bloque Integrar, Nilda Fernández avaló lo dicho por el presidente de la bancada de Unidad Ciudadana y apuntó contra el Ejecutivo al señalar que “viven mintiéndonos”.

El primero en salir en respuesta fue el oficialista Alejo Alguacil, además presidente de la Comisión de Desarrollo Social y Salud. “Se ve la preocupación de este Gobierno por mantener el sistema de salud”, defendió y solicitó el acompañamiento de la oposición pese a que entendió la inquietud planteada en el recinto.

Luego se desató un contrapunto respecto de la afectación de fondos del FAS para garantizar la atención de pacientes en centros de diálisis incluidos en el programa Incluir Salud, pero se buscó en reiteradas ocasiones volver al tema principal para imputar los gastos a ese fondo afectado.

Más consideraciones

A su turno, Facundo Llano compartió las argumentaciones expuestas por su par Iparraguirre pero sumó otras consideraciones en cuanto al expediente y no dejó pasar la actitud adoptada por la presidencia del SISP que “cambió y relativizó” el informe técnico del área.

Pero además puso el foco en los “problemas económicos” del Hospital, que explican la necesidad de acudir a la administración central en busca de recursos. “No puede sostener su propio financiamiento y tiene un déficit sostenido”, marcó el concejal del bloque Justicialista.

Al abordar el estado del Fondo de Ayuda Solidario dijo que se encuentra subejecutado ya que sólo se invirtieron dos millones de los 15 con los que cuenta, por lo que llamó a rediscutirlo, más aún si queda sin efecto a partir de las disposiciones del Oceba –postergadas hasta enero de 2019 por el Gobierno bonaerense-.

En cuanto al expediente de contratación que se rubricó con la firma marplatense Atlas Ascensores marcó que la oferta obligatoria presenta el mismo monto que la oferta alternativa, con la diferencia de que esta última contempla un anticipo financiero del 40 por ciento. “¿Cuál es el beneficio para el Municipio?”, indagó.

Iparraguirre volvió sobre la licitación inicial que quedó desierta y la actual, que mostró un ajuste cercano a ese porcentaje por el mismo en cuanto al monto oficial.

Civalleri reconoció que son preguntas “pertinentes” pero le aclaró a la oposición que el expediente de la licitación no está en discusión, por lo que dijo que “la responsabilidad del proceso de adjudicación le corresponde al Ejecutivo”.

“No nos queda otra que confiar en el mecanismo. Nosotros tenemos que abocarnos si vamos o no a permitir el uso de esos fondos”, planteó el presidente de la bancada oficialista.

Finalmente se avanzó hacia la votación, que terminó con el acompañamiento de la totalidad de los concejales tras efectuar un cambio en la redacción del pedido de autorización elevado.

 

La Banca XXI

El encuentro legislativo comenzó pasadas las 10.30 con un pedido de utilización de Banca XXI. Con el acompañamiento de la barra, que lució colmada por excombatientes y familiares, Jorge Gabriel Barraza fue el encargado de transmitir el reclamo de los exsoldados de la Guerra de Malvinas.

Durante su exposición compartió algunas consideraciones ante el recinto para “refrescar la memoria” sobre los hechos ocurridos a la vez que citó una serie de documentos para sustentar su pedido.

En efecto el pedido de las agrupaciones apunta a recibir un reconocimiento por parte del Concejo Deliberante por la labor realizada durante el conflicto del Atlántico Sur.

“Pedimos que nos consideren porque no fuimos a pasear al sur, fuimos a defender nuestra Patria. De no haberlo hecho, hoy no nos estaría gobernando un argentino”, cerró.

La expresión, que resume el espíritu del reclamo, estuvo acompañada por un cerrado aplauso que se inició desde la parte posterior del recinto, desde donde también se entonó el Himno Nacional Argentino con el acompañamiento de todas las personas presentes.

 

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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