Lula a la cárcel

“Se vierten más lágrimas por las plegarias atendidas que por las no atendidas”

Santa Teresa de Jesús citada por Truman Capote en Plegarias Atendidas.

 

En nuestro país, la Justicia es severamente cuestionada. Sin embargo, en Brasil, goza de grandes simpatías y en Latinoamérica es considerada la mejor de la región.

En Argentina, el kirchnerismo en pleno cuestiona alternativamente a la Justicia por un lado, y a la decisión de encarcelar a los corruptos bajo proceso (mientras éste dure), por el otro.

En Brasil todo debería ser perfecto. El Juez Moro es respetado y admirado en todo el mundo y, por si fuera poco, es profeta en su tierra. Nadie piensa de él como corrupto o ineficaz. Lula está condenado en primera y en segunda instancia. La justicia fue rápida y eficiente.

Sin embargo, Lula, el hombre que sacó de la pobreza a 20 millones de brasileros no quiere cumplir el fallo. Y lo que es peor, una parte importante de la población se rebela contra el fallo que lo pretende encarcelar. El fallo de un juez incorruptible, en una sociedad harta de corrupción. Un fallo que con todas las garantías terminó el proceso en poco más de dos años. Un fallo que ratificó la mejor justicia de América Latina.

Es que, aunque no nos guste, la que sigue mandando es la política. Mientras los gobernantes se eternicen en el poder, mientras el Estado siga siendo la cueva donde se esconden parientes y amigos, mientras la gente perciba que el tráfico de influencias puede cambiar la suerte de un emprendimiento comercial por más básico o chiquito que sea, no habrá justicia que alcance.

 

 

Nota proporcionada por :

  • ElEco

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