Un abogado del Instituto Wanda Taddei tomó un resonante caso de violencia de género en Tandil

Tras hacer público su caso de violencia familiar, Karina Alejandra Cucaresse continúa su lucha. Acompañada por Mariela Vázquez y Patricia Farcy, referentes de Fortaleza de Mujer, una incipiente organización vinculada a la problemática, logró la representación legal del presidente del Instituto de Políticas de Género Wanda Taddei, el abogado penalista Julio Torrada.


Ayer el letrado llegó a la ciudad procedente de Mar del Plata, donde se interiorizó sobre otro resonante caso de una mujer salvajemente golpeada por su pareja.

En diálogo con la prensa, confirmó que en las próximas horas concretará una presentación ante la Justicia con los elementos reunidos por la víctima ante cada ataque sufrido. En esta oportunidad Torrada se centrará en un hecho ocurrido hace más de dos meses que derivó en una lesión que, de acuerdo al letrado especializado en cuestiones de violencia de género, configura el delito de “tentativa de homicidio”.

A su vez, el abogado esbozó críticas sobre el accionar de los organismos intervinientes y reclamó “menos publicidad y más inversión” en la materia, resaltando que el Estado “debe dar las herramientas” para la contención de las damnificadas.

Allí también estaba la protagonista de la historia, quien llegó con el botón antipánico que recibió días atrás luego del último hecho de violencia que padeció, el cual “dejó de funcionar” al agotarse la batería y no contar con otra de repuesto.



Un delito 



En primer término, Torrada hizo hincapié en la estrategia a implementar y en las herramientas con que cuenta para abordar el caso.

Enfocado en el trabajo legal que iniciará, explicó que reunirá las once denuncias realizadas por la víctima en el ámbito civil, en especial la presentada a raíz del corte de una arteria de la pierna con un vaso hace dos meses, “que configura el delito de tentativa de homicidio”.

Enfatizó que a partir de esta modalidad el fiscal y juez que tomen intervención contarán con “una figura legal como para meter presa a esta persona que anda suelta con un cuchillo en la cintura”.

Optimista, espera que la Justicia reúna los elementos necesarios para citar a la ex pareja de Cucaresse a declarar y que avance en la imputación.

“Hago responsables a las autoridades de Tandil, tanto judiciales, policiales y políticas por la integridad física de Karina. Esperamos que a partir de esta presentación tomen las medidas que hay que tomar porque estamos en presencia de una tentativa de homicidio”, sentenció. 



Una ley “inútil y estéril”



El planteo de la víctima llevó al letrado a señalar los obstáculos con que se encuentran para accionar legalmente en estas circunstancias y ratificó que uno de los objetivos “de máxima” de la organización que preside apunta a reformar la Ley de Violencia Familiar en la provincia, que es “inútil y estéril”. 



Torrada puntualizó que en el territorio bonaerense se presentan “350 denuncias de violencia por día” y la normativa “no prevé la detención” del agresor. “Lo único que se le aplican son sanciones simbólicas”, como la prohibición de acercamiento o exclusión del hogar, que “a un violento le hace cosquillas”.

En ese sentido, informó que independientemente de la cantidad de exposiciones que se realicen el agresor “nunca va a ir preso”.



Críticas al sistema



En conocimiento de lo sucedido Torrada advirtió que, ante la complejidad del caso, “de no intervenir el Estado y de no ser eficiente la Justicia estamos ante la posibilidad de tener una Wanda Taddei en Tandil”, haciendo referencia a la mujer que fue asesinada por su esposo, el ex baterista de Callejeros, Eduardo Vázquez.

Y fundamentó que la víctima, Karina Cucaresse, “se ha cansado de hacer denuncias, de golpear puertas y de no obtener respuestas”.

“Vamos a tomar la representación legal”, confirmó y garantizó el acompañamiento de la institución.

De todos modos, certificó que existe una “obligación del Estado”, que “no sólo debe invitar a la mujer a que denuncie, sino también escucharla y proceder conforme lo establece la ley”.

En ese sentido citó las complicaciones a las cuales se enfrentó la mujer cuando intentó realizar la denuncia en la Comisaría de la Mujer y la Familia tras sufrir el último ataque de su ex pareja, el pasado lunes 5, que terminó con una fractura de tabique nasal.

“Cuando el poder local se entera que Karina iba a ser acompañada por este instituto aparecieron todas aquellas cosas que se le negaron”, cuestionó Torrada, que rechazó que se trate de un intento de “presión mediática” y aclaró que “los derechos de las mujeres se tienen que cumplir sin necesidad que esto tome estado público”.

“Vemos que la vida de Karina corre peligro”, aseguró el abogado, que enfatizó que “este agresor sigue suelto y nadie nos garantiza que en los próximos días tengamos un femicidio”.

Por otro lado, informó que el recientemente creado Instituto Wanda Taddei mantiene la tarea de brindar asesoramiento legal, contención, prevención, capacitación en la lucha contra la violencia de genero.

“Lamentablemente a lo largo y ancho del país verificamos que la Justicia, la policía y el Estado actúan cuando un caso toma estado público para que a la mujer se la escuche y contenga”, contextualizó. 

“Lo único que quiero es justicia”



Tomada de las manos de Mariela Vázquez, en una búsqueda de apoyo y contención, Karina Cucaresse volvió a repasar su historia y a reclamar la contención institucional.

Recordó que su caso llegó a instancias de las referentes locales a partir de un descargo que realizó en la red social Facebook tras el “desamparo” que sintió cuando se presentó a realizar otra denuncia.


La referente de Fortaleza de Mujer se puso en contacto y entabló el vínculo con el titular de la ONG con sede en la localidad bonaerense de General Belgrano. “De otra manera nada se hubiese movido y la denuncia pasaría a sumarse a las ya existentes y a tener una quinta restricción de acercamiento sin cumplirse”, resumió.

“Lo único que quiero es justicia”, ratificó, y agregó que pretende “es mi libertad porque en este momento siento que estoy privada de ella”.

En su desesperado pedido, habló del botón antipánico que recibió un día después del último ataque a partir de un oficio que ordenó la jueza de Familia, Silvia Monserrat, ante la intervención de las mujeres mencionadas. Aseguró que “no hay personal para cumplir con la custodia” y confirmó que logró mudarse a otro departamento.

Con angustia y lágrimas en sus ojos recordó que tenía un acuerdo en común con su ex pareja para el pago del alquiler de una propiedad en Villa Aguirre, la cual abandonó en los últimos días. De todas maneras, dijo que “nunca” cumplió con el arreglo y que, cuando lo quiso hacer, “tenía que mantener relaciones sexuales, callarme la boca para que no me pegara o aceptar sus condiciones”.

“Por ahora necesito que alguien haga guardia, una custodia dinámica, para poder sentirme libre”, remarcó.



Las denuncias y las pruebas



“La Justicia no me puede decir que no pueden detener a una persona así”, expresó con desconsuelo, y enumeró las lesiones que sufrió.

“Me quebró el tabique, me golpeó y tengo las pruebas. Me siguió hasta el Hospital, me amenazó públicamente y están los testigos”, recordó sobre el último episodio. Pero también “tengo fotos de otras agresiones, cuando me cortó una arteria de la pierna con un vaso hace dos meses y tuve que jurar en falso por mis hijos que no iba a hacer la denuncia porque tuve que aceptar tener relaciones sexuales con él para que me llevara al Hospital”.

Cucaresse dijo que “no son de una vez”, y lo definió como “un acoso terrible” que “quiero que se termine solamente para vivir en paz con mis hijos”.

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