Asaltaron un polirrubro, a pocos metros de dependencias policiales

Aproximadamente a las 10 de la noche del jueves, un joven solitario y armado ingresó al local que funciona bajo la denominación comercial de Kiosco Matías y obligó a sus responsables a que le entregaran la recaudación.
El comercio está ubicado en la esquina de Colón y Uriburu, a unos 20 metros de la flamante Comisaría de la Mujer y a una cuadra y media de la Seccional Segunda, factor que contribuyó a incrementar la reacción adversa de la comunidad.
La denuncia del caso fue realizada por María Noemí Gaet, quien se encontraba junto a la empleada en el sector de la caja registradora cuando ingresó un joven encapuchado, de unos 20 años, y reclamó el efectivo.
Lo hizo mediante la exhibición de un revólver con el que amenazó a las víctimas.
Tras lograr su cometido, el delincuente huyó con rumbo desconocido, en tanto que los damnificados evitaron que se diera a conocer el monto del botín así como hacer declaraciones públicas sobre el hecho.

La reacción comunitaria

Una decena de comentarios efectuaron sobre la noticia los lectores de El Eco Digital.
En líneas generales se planteaba la desazón ante un hecho ocurrido a tan poca distancia de importantes dependencias policiales.
Viviana consideró ?una vergüenza que pasen estas cosas tan cerca de las comisarías. ¡Cuánta impunidad tienen los delincuentes, pareciera que saben a qué hora patrullan las calles, porque sino no se entiende el ?ooooleeee? que les hacen!?. También pidió ?más acción a los encargados de cuidar al ciudadano?.
Mientras tanto, Beatriz consideró que ?Tandil está que arde con respecto a la inseguridad? y se preguntó ?¿para qué nos desarmaron? ¿para que no podamos ni siquiera defendernos??.
En tanto, Juan B. planteó que vive a la vuelta del kiosco y calificó las víctimas como ?personas ?re laburadoras?, gente que deja el lomo trabajando para que venga cualquier ?zapato? con un arma y se lleve el dinero con el menor esfuerzo? y agregó que ?no estamos bien y lo preocupante es que vamos peor?.
Nicolás cuestionó que ocurran asaltos ?a una cuadra de la comisaría y a dos del comando. Es como el que tiene una amante, ¿quién va a pensar que es la vecina??.
En tanto, además se generó un cambio de ideas acerca de la alternativa de aplicación de mano dura.*

 

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