Confirmaron la prisión preventiva para ?El Gitano Cheito?

La Cámara de Apelación y Garantías del Departamento Judicial de Azul confirmo la ratificó el auto de prisión preventiva dispuesto oportunamente por el juez azuleño Federico Barberena contra Jorge Luis Ivanovich, alias “El Gitano Cheito”, de 27 años.
Quedó imputado en los delitos de “Robo Simple (dos hechos) como instigador y participe necesario; Estafa (dos hechos) como Coautor e Instigador; Hurto Simple como Coautor y Asociación Ilícita”, según se confirmó desde la DDI de Azul.
Ivanovich actualmente está alojado en la Unidad Carcelaria 30 de General Alvear, en tanto que la Cámara denegó la eximición de prisión de cinco integrantes de la banda que continúan prófugos.
Como oportunamente se informara, la banda del “Gitano Cheito” engañaba a personas mayores con el “cuento del tío” y les robaba.
Entre los hechos cometidos en Tandil, se les imputaba el violento robo a un matrimonio en Alberdi al 500 y otro al hermano de la víctima con sólo cuatro meses de diferencia. Además, otro hecho en el que engañaron a una mujer en la calle Antonena y le sustrajeron dinero, y el asalto a un matrimonio en la zona ubicada detrás de la Terminal.
El imputado fue detenido durante un allanamiento en una vivienda de Mataderos, lugar en el cual se secuestraron 25 mil pesos, 1.500 dólares y 1.050 euros, como así también varias alhajas.
 
Similar modus operandi
 
El diario azuleño El Tiempo planteó que la modalidad implementada en cada uno de esos casos por los delincuentes era siempre la misma: contando con datos precisos de esas personas a las que convertían en víctimas, generalmente una pareja que se movilizaba en un auto aparecía en sus casas para llevar a cabo el ilícito.
Al entablar un diálogo con quienes atendían a ese hombre y a esa mujer, generalmente personas mayores, ambos le decían que venían de parte de algún familiar que les había encargado que les entregara dinero.
En muchos de esos casos, sin sospechar nada raro, las víctimas hacían ingresar a sus casas a los delincuentes, quienes finalmente terminaban llevándose dinero y otros elementos del lugar.
Si bien algunos de esos ilícitos fueron considerados como hurtos, hubo otros casos que incluyeron que las víctimas fueran agredidas por esa pareja que llevaba a cabo estos cuentos del tío.
Una de las pistas fue que el automóvil que la pareja -no siempre integrada por las mismas personas- utilizaba fue visto en Azul y también en Rauch, donde se obtuvo su número de patente.
Las averiguaciones posteriores condujeron a Ivanovich, único detenido hasta el momento.
Su rol sería organizar los ilícitos, proporcionándoles a la pareja que los cometía los datos sobre las víctimas, como así también los de familiares cuyos nombres invocaban para lograr que quienes los recibían en sus casas no sospecharan.
Posteriores escuchas telefónicas revelarían el nexo que había entre Ivanovich y otros sujetos, sobre los que pesan las órdenes de detención ratificadas por la justicia.

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