Convocan al personal de casas de familia para presentar un amparo por la obra social

Ante este problema, buscan reunirse y realizar una presentación conjunta ante la Justicia para conseguir que alguna mutual las empadrone y puedan recibir cobertura médica.

La impulsora de esta iniciativa es Marta Susana Berríos, quien tras un extenso peregrinaje se dio cuenta de que los tres años de aportes que su empleador llevaba realizados se perdieron en la nebulosa de la burocracia de las obras sociales.

En diálogo con este Diario, contó que “el problema que tenemos muchísimas señoras que limpiamos casas es que pagamos, pero ninguna obra social nos toma”.

Con su recibo de sueldo en mano, indicó que les descuentan 100 pesos por mes. “Sé que es muy poco, pero no es culpa nuestra, son las leyes. Entonces, no nos toman en ningún lado”, lamentó.

Ante esta situación, no tienen beneficios de estar en blanco. “Nos serviría si nos llegamos a jubilar porque dicen que hay una cláusula que si no pagamos la obra social, después no nos jubilamos”, marcó.

Como ejemplo, relató que “me operé en el Hospital, con una atención excelente, y quiero tener mi carnet para presentarlo en el Hospital, entonces cobraría. Quiero que alguien nos dé una solución”.

 

El camino desandado

Susana Berríos explicó que hace tres años que cobra su salario en blanco, con el descuento. “Fui hasta Buenos Aires a la central (de la Obra Social del Personal Auxiliar de Casas Particulares) que está en Barrio Norte, en Marcelo T. de Alvear 2700. Pero no te dan ninguna solución”.

En esa oportunidad, llevó sus estudios médicos para tramitar un reintegro. “Dejé las carpetas en Buenos Aires y me dijeron que tal vez ‘por debajo te puedo llegar a tirar un cheque’”, confió Susana Berríos y renegó de esta respuesta ya que “queremos una obra social porque la estamos pagando”.

La trabajadora se preguntó “dónde está mi dinero” y lamentó que como sus aportes son pocos no las aceptan en ninguna obra social. Sumado a esto no tienen recursos para afrontar los costos de un abogado que motorice sus reclamos. 

“Le dije al director (de la obra social de Personal Auxiliar de Casas de Familia) dónde estaba mi dinero y me dijo que acá. Entonces por qué no me asocia, y acá me dicen que no hay cupo. Yo gasté en hotel, pasaje, comida y es lo mismo que si no hubiera ido”, cuestionó.

En este largo camino, se dirigió a la Anses, a la AFIP y llamó a varios números telefónicos gratuitos, “pero no pasa nada”.

Finalmente, la derivaron a las oficinas judiciales de la Defensoría de los Pobres y Ausentes, ubicadas en 9 de Julio y Montevideo, donde podrían tomar el caso para avanzar con un recurso de amparo de manera gratuita.

Por este motivo, Susana Berríos pidió que las trabajadoras que se encuentren en la misma situación se pongan en contacto con ella, llamando al teléfono 154-571404. El objetivo es juntarse para presentarse todas juntas ante la Justicia y poder conseguir cobertura de alguna obra social. “Unidas vamos a lograr algo”, se esperanzó. 

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