Desde el club Defensa repudiaron las pintadas

Miembros de la comisión directiva del club Defensa, situado en Rivadavia 351, repudiaron diversas pintadas que sufrieron en el frente de la institución en los últimos días.
Joaquín Solanilla, integrante de la comisión, manifestó su repudio a los “actos de vandalismo sufridos en horas de la madrugada en la sede y el polideportivo de la institución a la cual dignamente tengo el orgullo de representar”.
“El desmesurado esfuerzo y logros en pos de la entidad que, cada día, durante los 365 días del año, llevan a cabo los allegados, simpatizantes, socios, deportistas, entrenadores y dirigentes de la misma terminan en un cesto de basura como consecuencia de estos actos de barbarie”, fustigó.
En ese sentido, consideró que “lo que nos sucedió no es ni más ni menos que un mero reflejo de la ausencia del Estado, de una sociedad que en lugar de evolucionar, involuciona a pasos agigantados. Dios quiera que, en un devenir próximo, podamos de una buena vez contar con una sociedad civilizada, algo que, al día de hoy, no es ni más ni menos que una mera utopía”.
“Si un graffiti es una expresión cultural, sería menester que aquellos que se dedican a ello se expresen en su propia residencia o en la de un tercero mediando autorización previa. Para el club y biblioteca Defensa Tandil, como así también para los vecinos de la entidad, con los cuales hemos tenido el gusto de dialogar y que han resultado víctimas de este tipo de actos, el graffiti es una vulneración al derecho de propiedad”.
“Es una verdadera pena que los escasos fondos con que cuenta la entidad, en lugar de ser destinados a obras de infraestructura que tanto requerimos para brindar un mejor servicio a todos los que concurren al club, deban encaminarse a solventar la reparación de los daños efectuados por estos vándalos de los cuales el Estado, a mi entender, debería hacerse cargo. Lejos de una ‘Década ganada’ y de un ‘Tandil soñado’”, cuestionó.
En tanto, afirmó que es la primera vez que les ocurre este tipo de pintadas y sostuvo que “estábamos remodelando el frente del polideportivo, una de ellas fue la colocación de la puerta de ingreso que también las han pintado”.
“Es un esfuerzo muy grande hacer las remodelaciones y brindar un espacio mejor a los socios. La realidad es que tendría que ser una cuestión de Estado. Hay una frase que dice que ‘quien puede lo más, puede lo menos’, y yo la doy vuelta ‘quien no puede lo menos, no puede lo más’. Si no podemos resolver los temas de graffitis, mucho menos podemos revertir cuestiones más importantes como la inseguridad”, concluyó en diálogo con El Eco de Tandil.

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