Desde el Plan Federal reclaman respuestas por las casas

Vecinos del Plan Federal, situado en el barrio La Movediza, renovaron el reclamo por el estado en el que se encuentran las unidades habitacionales en las que residen desde hace más de cuatro años, cuando se las entregaron sin terminar para no correr el riesgo de que fueran usurpadas, tal como había ocurrido con muchas otras propiedades del lugar.
María Soledad Alvarez, una de las frentistas, explicó que “en mi casa en las dos habitaciones que están ubicadas junto a la medianera, brota toda el agua. Nos mudamos y enseguida se pusieron todas las paredes negras de humedad. Las pintás, pero al estar mal edificada, no mejora”.

“Se están viniendo abajo”

Por su lado, Karina Mirra, sostuvo que “a mí me entregaron la vivienda hace más de cuatro años y cuando la fui a buscar por el tema de las usurpaciones, estaban todas las paredes negras de los chicos que se juntaban y hacían fuego adentro. Le faltaban las aberturas, mi esposo puso las aberturas y todo lo del baño. Después pintamos, pero se llovía. Hasta que vino el zinguero, tardó como dos meses, entonces tuvimos que volver a pintar porque la lluvia arruinó todo”.
Sin embargo, la vecina cuestionó que “se nos caen las paredes, las casas se están viniendo abajo”.
Además, recordó que en el barrio estaban incluidas las obras de cordón cuneta, gas y cloacas, pero sólo tienen cloacas.

Sin soluciones

Soledad Alvarez afirmó que Bienestar Social hizo un relevamiento tiempo atrás para saber en qué condiciones estaban las viviendas pero “no hubo solución, solamente anotaron, lo hicieron como dos veces ese relevamiento de datos, dijeron que nos iban a dar una solución, pero eso no ocurrió”.
Y recordó que en su momento les otorgaron una tenencia precaria para que pudieran habitar las casas con los faltantes existentes pero después “nadie se hizo cargo nunca de nada”.
“Desde el Instituto de la Vivienda dicen que ellos están esperando que el Municipio mande la finalización de obra a La Plata para poder ellos enviarnos las chequeras, pero en verdad el final de obra no existe porque la mitad de las casas estaban sin terminar”, sostuvo.

Abandonados

Virginia Beltrán manifestó que “la Municipalidad es radical y la Provincia kirchnerista, ése es el problema. En el momento en que nos entregaron la casa, Lunghi no podía hacer nada en el barrio porque sino él era un ocupa más, entonces el reclamo no sé a quién es. El problema es que nos sentimos abandonados, porque entregaron y a la vez no entregaron las casas, porque no tienen final de obra, y no se preocuparon más por nosotros”.
Alvarez agregó que “nosotros queremos pagar una vivienda, aunque no sea totalmente digna, que tiene miles de problemas desde el cimiento, no tiene ceresita, capa aisladora. Hay que tirarla y volverla a hacer. Queremos pagarla como pagamos los impuestos, el barrido y la limpieza y todo lo demás y el título del terreno que lo pagamos y no tenemos papeles, ni escrituras, ni nada”.
“Eso te desgana. Estamos pidiendo gas, cordón cuneta para tener un barrio con calles transitables pero las viviendas igualmente son un desastre”, enfatizó.

Un sueño que
se desvaneció

Con tristeza, Virginia Beltrán recordó que “hace cuatro años que vivo acá, la casa estaba sin terminar, casi ninguna vivienda tiene el final de obra. Para el Gobierno de la Provincia es como si nosotros no estuviéramos viviendo en las casas. De hecho todavía no nos las están cobrando, no nos mandan las ticketeras para pagar porque no tienen final de obra”.
“Cuando me vine a vivir la casa ni estaba revocada y se habían llevado todo, canillas, puertas, persianas, ventanas. No tenía tanque, pisos, pozo. El Municipio me dio un inodoro, y un subsidio de 1400 pesos para arreglarla”, aseguró.
Y cuestionó que “los cables que tenían eran muy finitos entonces la térmica saltaba todo el tiempo. Además, no tenía durlock en el baño ni en el pasillo”.
“Como la ducha no estaba conectada a una salida de agua, estuve casi un año bañándome llenando los cimientos de agua porque yo pensaba que había piedra abajo, hasta que vino una persona y me dijo que no tenía salida de agua”, afirmó.
Además “de las habitaciones que están contra la medianera y el patio brota el agua, no hicieron capa aisladora a ninguna de las viviendas. Yo vine y puse el piso porque pensé que el entrepiso y el alisado ya estaban, la mayor parte de las viviendas están así, debe tener una capa muy finita que no impide que se filtre la humedad”.
Los techos también son un problema. “Las chapas están mal clavadas y zinguero me dijo que todas las baguetas están puestas al revés. Nosotros no sabemos qué hacer, mi hijo es alérgico y la semana pasada hubo días que no podía respirar de la humedad que había”, manifestó.
Y añadió que “yo no tengo gas, tengo que calentar la casa con una salamandra o con un caloventor, la humedad que hay en las paredes no la sacás, si tuviéramos gas por lo menos se secaría un poco”.
Desconsolada, Beltrán admitió que “yo me iría a vivir a otro lado si tuviera plata, pero lamentablemente es la única posibilidad que tengo de vivienda”.
“Yo estaba feliz cuando salí sorteada porque era de la única manera en que yo podía tener mi propia vivienda. Empecé a trabajar en la casa con energía, pero ya no le quiero poner más pilas porque es todo el tiempo un problema. Pinté las paredes y les puse membrana y pasa el agua igual. Cada semana yo tengo que lavar las paredes con lavandina. Ya no sé qué hacer”, finalizó.

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