Desde la Protectora de Animales rechazaron los dichos de Romay y afirman que el predio no está en desuso

Tras las declaraciones de Santiago Romay, de Mascotandil, acerca de que el predio de la Protectora de Animales está “en desuso”, el presidente de la ONG Gustavo Desiate salió al cruce y aclaró que “el predio no está vacío, de ninguna manera”.

En diálogo con este medio, Romay había afirmado que el predio de PAT está “en desuso, vacío y no tiene ningún animal. Y la idea es que Copecos pueda administrarlo y utilizarlo para animales en tránsito, accidentados, o que son castrados y no pueden después ser liberados a la calle, sobre todo con este frío”.

Por su lado, Gustavo Desiate aseguró que está seguro que dichas afirmaciones fueron por “desconocimiento” y aseguró que no es verdad que el predio esté en desuso.

“PAT hace uso del predio, de una manera diferente quizás a lo que harían otras personas, porque nosotros no encerramos animales”, manifestó.

Y expuso que “sí rescatamos, recuperamos y eventualmente si no hay adopciones los liberamos en el lugar en el que los encontramos, castrados y vacunados por supuesto. En este momento no está vacío, de ninguna manera, incluso hay perros en recuperación con problemas bastante complicados de piel, y tenemos perras para castrar y hay mucho tránsito”.

“Probablemente a lo que se refiere el abogado Romay es que antiguamente llegó a haber 70, 80 o hasta 150 animales y la verdad que era un hacinamiento total. Desde hace muchos años estamos en contra de eso, por lo tanto puede ser que en un momento haya pocos animales”, remarcó.

Movilidad
constante

Desiate manifestó que “hay movilidad constante que tiene que ver con el no encierro como política, y también por supuesto respetar la libertad del animal, porque el cautiverio no me gusta ni para los perros, ni para ningún animal”.

“Si bien es cierto que el perro puede causar algún tipo de molestia en la vía pública, por lo menos hay que evitar la reproducción y que esté en condiciones de salud buenas”, indicó.

En cuanto a las instalaciones, detalló que “hay 20 caniles que están en condiciones muy buenas, piso de cemento cerrado, pero a mi modesto entender son chicos, entonces cuando el perro está en recuperación lo ponemos en lugares de recreo, que son espacios amplios para que el animal pueda correr, desestresarse y favorece cualquier tipo de tratamiento”.

“Cuando están para castración pura y exclusivamente se ponen en los caniles porque el tránsito es corto. Para mí la libertad es importantísima para el animal, pero en condiciones de salud buenas, si tienen que andar en la vía pública deben estar vacunados, que no sean mordedores, que no tengan dificultades para desplazarse”, aseguró.

La recuperación

Explicó que en la PAT rescatan animales que pueden estar enfermos o atropellados, los recuperan y luego son liberados.

“Hay un tratamiento que hasta que el perro no está en perfectas condiciones no se vuelve a liberar. Empezamos a través de las redes sociales con la adopción, que nos ha dado muy buen resultado y por suerte en el último tiempo no nos ha tocado liberar animales prácticamente, se han logrado recuperar y hemos logrado que los adopten”, enfatizó.

En tanto, planteó que “a mí el perro en la calle no me gusta, me gusta que tenga una casa, pero también es verdad que tenerlo encerrado no le sirve a nadie”.

“Sé de mucha gente que reniega del perro en la calle, con razón o con razones exageradas, pero si el perro no es mordedor la verdad es que quiero que esté libre, o que tenga un hogar, que es lo ideal porque necesita alguien que lo cuide”, subrayó.

Más proyectos

En cuanto al funcionamiento de PAT, indicó que “es correcto, tenemos sede propia, un logro muy importante, se ha dejado de pagar alquiler”.

“Tenemos dos veterinarios de mañana y a la tarde tenemos una doctora que castra y hace clínica también. Todo eso con la cuota del socio porque el Estado no interviene, es una ONG”, aclaró.

Finalmente, confió que “uno aspira a más cosas, uno de los planteos que yo hice en el Municipio es poner un móvil que pueda juntar a las perras para poderlas castrar, creo que a través de Copecos, se lograría”.

“La castración es la
única manera civilizada de
controlar los perros en la calle”

Por otro lado, Gustavo Desiate se refirió a la problemática de los perros en la calle y planteó que la única manera de controlarla es la castración.

“La situación de Tandil no es dramática pero hay que estar alerta porque se descontrola fácilmente. Hay que evitar que las perras tengan cría”, enfatizó.

Consideró que un gran porcentaje de los perros que están en la calle “han tenido un dueño, se dan casos de gente que se muda, de estudiantes que vuelven a sus ciudades y después retornan y rescatan al perro cuando vuelven, pero quedan dos o tres meses libres. El perro no nace y se cría en la calle, son pocos los casos”, analizó.

Y aseveró que “generalmente tienen un dueño, que por algún motivo se acobarda, por ahí se tiene que mudar a un lugar que no tiene patio, entonces el perro va a la calle, eso se repite muchísimo y más en este último tiempo que se ha hecho una gran cantidad de complejos de departamentos”.

“Antes había casas con patio y hoy hay departamentos, los espacios verdes se han achicado, y entonces los perros no tienen su lugar”, sostuvo.

Frente a este panorama, aseguró que “la castración es el único método civilizado para controlar la cantidad de perros en la calle”.

No obstante, afirmó que “en Tandil no hay la cantidad de perros en la calle que hay en otros lugares de la provincia de Buenos Aires. En el predio de Bromatología de Tandil hay entre 16 y 20 animales, cuando en Necochea hay 500, en Azul 600 o 700 y muchas ciudades que no bajan de cien perros por predio, lo cual es una locura”.

“En esos lugares no le encuentran una solución porque no hay una política de castración profunda. Tandil de 1 a 10 está 7 puntos”, señaló.

En el predio de PAT en tanto, el número de animales oscila entre 15 y 16, como máximo 20.

“Estamos elaborando un plan para rescatar a todos los perros machos del centro para castrarlos, si no hay adopciones volverán al centro, pero ya castrados, lo que implica un cambio de conducta importante, se ponen menos violentos al no alzarse”, indicó.

Si bien se castra más hembras que machos, sostuvo que “una perra en condiciones no controladas puede generar entre la madre, los hijos y nietos más de cien animales en un año.

La gente toma conciencia cuando sabe ese número, hay que controlar la reproducción”.

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