Dictaron la prisión preventiva a Hugo Ramírez y quedará detenido hasta el juicio

Cabe aclarar que, más allá de las denuncias públicas oportunamente expuestas, una vez confeccionadas las cámaras Gesell, los testimonios de las presuntas víctimas sólo hablaron de exhibiciones obscenas. Sólo un menor adujo tocamientos, lo que llevaría a la figura penal de abuso simple.

En efecto, si bien de aquí en más quedará todo el proceso judicial rumbo al debate y de allí definir la figura penal correspondiente de resultar culpable, hasta aquí la carátula con la que el ministerio público peticionó la prisión y factiblemente eleve la requisitoria a juicio es por el delito de “Corrupción de menores, abuso deshonesto y exhibiciones obscenas”.

Tal se informó en ediciones pasadas, ya se llevaron adelante las declaraciones

en cámara Gesell de los menores en el marco de la causa que tiene como imputado a Hugo Ramírez por presuntos abusos a varios niños en el merendero ubicado en Magallanes al 1100.

Todos los menores que declararon hasta el momento -que fueron seis- manifestaron la existencia de exhibiciones obscenas, algunos de ellos se refirieron a revistas y otros a un mazo de cartas.

Pero hubo uno de ellos que refirió una situación específica de abuso. Hasta el momento, es el único de los chicos que puntualizó y describió un hecho de este tipo.

Por otra parte, otro de los niños implicó a la esposa de Ramírez en una situación comprometida de carácter obsceno de la cual ella también habría participado.

 

El caso

 

Cabe recordar que a principios de septiembre un grupo de vecinos realizó un escrache en la vivienda del imputado a raíz del desgarrador relato de los menores que habrían sido víctimas de abuso sexual. En esa oportunidad, se realizó un allanamiento en la propiedad del hombre, en el cual se secuestraron diversos elementos vinculados a la causa.

La denuncia fue radicada en la Comisaría de la Mujer por padres y madres de varios niños que habrían sido abusados por Hugo Ramírez, quien es el titular de una asociación civil que funcionaba en su casa, ubicada en Magallanes 1177.

La propiedad del acusado era como un centro barrial donde durante muchos años hubo un comedor y posteriormente un merendero, por lo cual los niños del barrio solían congregarse allí ya que, además, se dictaban diversos talleres.

Todo comenzó cuando una pequeña se quebró y le contó a su madre las terribles aberraciones que habría vivido en esa vivienda y eso motivó a que seis niños más se animaran a relatar su historia.

 

La captura

 

Posteriormente, el fiscal dictó la orden de captura nacional de Ramírez, debido a que ni bien aparecieron las denuncias, se ausentó de la ciudad.

El 8 de noviembre pasado, un centenar de personas se movilizó hacia la Jefatura Distrital donde entregaron un petitorio exigiendo que se agilizara la búsqueda del imputado, que continuaba prófugo.

Luego de tres meses de búsqueda, la policía logró detenerlo cuando se trasladaba en el tren que provenía desde Constitución con destino a Tandil, acompañado por su esposa.

Ramírez se declaró inocente de todas las acusaciones que se le imputan y manifestó que se fue de la ciudad “por miedo” a que lo mataran. Además, aseguró que viajaba en el tren hacia Tandil con el fin de entregarse. 

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