El Hipódromo mantiene los ?bosteros? a cielo abierto y la precariedad en la villa

 

Esta semana, una pequeña pala cargaba el estiércol en un precario camión, rumbo a hornos de ladrillo. Según testigos, esa acción se produce con escasa regularidad, estimativamente, cada unos 60 días. 
Se trata de un verdadero basural a cielo abierto, sin paredes contenedoras ni dispositivos que mitiguen el impacto para las familias –con niños- que habitan en la villa hípica o aquellos que la visitan habitualmente. 
Por el lugar se ve correr y ladrar a gran cantidad de perros, que entran en contacto con la bosta y luego con los caballos y los niños, quienes por esas horas se encontraban al resguardo en las aulas de las escuelas. 
Nada ha cambiado durante los últimos meses, a pesar de las dos inspecciones que realizó el Instituto Provincial de Loterías y Casinos durante este año. 
Conocedores del lugar le confiaron a este Diario que existía en el circo de carreras una construcción especial para el acopio del estiércol de los caballos que se entrenaban.
Hace unos meses, se decidió tirar las derruidas paredes y comenzaron a formarse las pilas de excremento a metros de los studs y de las casas de los cuidadores. 
La medida coincidió con la necesidad de avanzar con el zanjeo para concretar los desagües de la pista de carrera. Nunca más volvieron a dotar el espacio de dispositivos concretos para evitar la contaminación, como recomendaba el equipo del Hipódromo de La Plata que realizó la inspección. 
Incluso, la fuerte concentración de los desechos afecta el suelo y empieza a secar los añejos árboles ubicados alrededor de los montículos. 
Unas cuarenta familias viven permanentemente en la villa hípica, hoy en precarias condiciones de habitabilidad. Además, las altas temperaturas del verano agravarán la contaminación y los malos olores que invaden ese sector del Hipódromo.
 
Se demoran
las obras
 
En el informe de la inspección realizada el último 18 de febrero, Gabriel Maidana -por entonces gerente de operativo de mantenimiento del Hipódromo de La Plata- describió: “Párrafo aparte merece la limpieza del sector destinado al alojamiento de SPC (Sangre Pura de Carrera), donde la acumulación de estiércol y restos de camas de caballos de viruta producen una sensación de abandono y precariedad, siendo un potencial foco de infecciones y enfermedades”.
Además, observó que “se producen quemas clandestinas del producido, lo cual transforma el sector en un basural a cielo abierto. Los bosteros, completamente deteriorados cuando no ausentes, se observan desbordados”.
En el resumen final, Maidana destacaba que “la limpieza, acopio y retiro de residuos de SPC es inexistente, provocando focos de acumulación que se tornan peligrosos, sin contención, con quema parcial y sin ningún control. Asimismo, el agua drena naturalmente a través de los mismos, transformándolos en caldos de cultivos”.
En las propuestas para mejorar el circo de carreras, indicó que “deberá establecerse un método de acopio de estiércol y camas de virutas que no permita su dispersión, como así también un cronograma periódico de retiro de los mismos y limpieza del sector, evitando así un daño ambiental y social considerable”.
En una recorrida, este Diario comprobó que no se ha avanzado con la obra recomendada, pese a que han transcurrido siete meses desde que se hizo público el informe de la Provincia. u

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