El Jardín de Infantes 902, el segundo más antiguo de Tandil, celebra sus 50 años

Con sus ojos llenos de lágrimas, Claudia Fuentes, la directora del Jardín de Infantes 902 “Doctor Lisardo Cabana” de Villa Aguirre, comenzó a relatar la historia de esta institución que acaba de cumplir 50 años y que fue el segundo jardín fundado en la ciudad.
Emocionarse era inevitable al ingresar en el mundo de una institución que echó fuertes raíces en la barriada, con un equipo de docentes y directivos que tiene un gran compromiso social y busca que nada les falte a esos niños que sienten como propios y que muchas veces tratan de suplir, de algún modo, carencias que pueden tener fuera del establecimiento educativo.
Todo a pulmón. Con una cooperadora pequeña, acorde a las posibilidades económicas de la comunidad, hacen lo que pueden ya que muchas veces quienes deben ayudar a estas instituciones prefieren mirar para otro lado.

Un emotivo
festejo

La directora de la institución que está situada en Peyrel 1568 contó que la fecha real del aniversario fue el 1 de abril, pero que trasladaron la celebración por cuestiones organizativas.
“El festejo de los 50 años es muy importante para esta comunidad porque fue el segundo jardín creado en Tandil. El primero se creó en el centro, y quienes fueron los que sembraron la idea de hacer jardines pensaron en esta comunidad que realmente se lo merece. Creemos que lo mejor tiene que aparecer desde la infancia para que sean después buenos ciudadanos”, manifestó.
Confió que “estos festejos nos emocionan. Muchas familias pasaron por el jardín, hay segundas y terceras generaciones que eligen la institución. Es maravilloso haber investigado quiénes fueron los primeros alumnos que pisaron el establecimiento, que ahora tienen 55 años y muchos de ellos van a venir, porque fueron invitados especialmente”.
Anticipó que “el festejo va a ser emotivo. Es muy importante para una comunidad educativa tener tantos años de trayectoria y sobre todo el nivel inicial que también cumple 50 años. Vamos a tirar la casa por la ventana, pero con mucho esfuerzo. Si bien seguimos los protocolos institucionales, queremos que sea un festejo que se recuerde, que quede en el corazón de todos nosotros”.
Actualmente, el Jardín de Infantes 902 tiene 150 alumnos divididos en dos turnos que tienen tres salas cada uno.
“Somos uno de los pocos jardines que tiene equipo de orientación escolar, donde trabaja una asistente social, una fonoaudióloga y una orientadora educacional, abocados a trabajar situaciones que impactan en los niños. Están muy pendientes de que no se vulnere ningún tipo de derecho, trabajando con realidades que demandan mucho esfuerzo y con mucha mirada de cuidado”, indicó.

Brindar
lo mejor

La educadora consideró que “uno tiene que brindar lo mejor para que los padres tengan confianza en las instituciones educativas, que es importante que los chicos estén en el jardín porque también se garantizan los derechos”.
Y destacó la importancia de que “alguien pensó que en esta comunidad, esta gran barriada que es pujante, que apunta a más. Se están construyendo muchos barrios, hay mucho territorio por construir y se tienen que crear más instituciones educativas para contener esta infancia que lo necesita”.
Recalcó que “al investigar a los primeros alumnos nos sorprendimos, muchos siguen viviendo en esta comunidad, echaron raíces. Un festejo es abrir el corazón a toda esta gente que lo necesita”.

“Faltan voluntades de
aquellos que pueden”

Claudia Fuentes contó que han pedido mucha colaboración para organizar el evento porque no tienen recursos para afrontarlo solos y se han encontrado con algunos obstáculos.
“Nos faltan voluntades de aquellos que pueden y que se deben comprometer con las instituciones pero, afortunadamente, nos sobra mucha gente linda y común que piensa que este jardín se merece el mejor festejo. Hubo mucha donación por parte de las mismas familias, que tienen muy poquito, son de muy bajos recursos y son los que más dan. Los que menos tienen son los que más dan, y la verdad que nos asombra porque aquellos que tienen la capacidad de dar soluciones a veces nos cierran las puertas y nos han dicho que no”, lamentó.
Consiguieron leche y azúcar por el momento y están necesitando chocolate, que aún no pudieron obtener.
También les costó conseguir la torta, pero afortunadamente un equipo de directivos les donó una parte, ya que va a estar conformada por cupcakes, conocidos también como pirotines.
“Sabemos que va a venir mucha gente y queremos que todos tengan la posibilidad de probar esa torta”, dijo. Además, destacó que es fundamental para los niños “festejar con una torta el cumpleaños, sobre todo para las edades tempranas”.
Y el resto de la torta lo consiguieron a través del presidente del Centro de Panaderos Víctor Barsola, quien los contactó con algunas panaderías que donaron un total de 500 cupcakes.
“Yo fui criada en un hogar humilde y uno trata de que cuando hay algo, sea para todos. Por eso, queremos que cada uno se vaya con un pedacito del afecto que significa cumplir 50 años en una institución educativa”, resumió.
Finalmente, invitó a toda la comunidad a participar del evento de celebración de los 50 años el viernes próximo, a las 10, en Peyrel 1568.

Capacitación

La directora aprovechó la oportunidad para invitar a todos los docentes de nivel inicial que lo deseen a participar de una capacitación que se llevará adelante el próximo sábado, de 8.30 a 17, y que estará a cargo de importantes referentes educativos de Buenos Aires. Para mayor información, comunicarse al 442-8750. u

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HACE 6 AÑOS GESTIONAN JUEGOS PARA EL PATIO

Los chicos merecen un
regalo de cumpleaños

Por otro lado, la directora Claudia Fuentes explicó que “pedimos al Municipio, a todos los partidos políticos, a cada bloque del Concejo Deliberante, enviamos notas escritas a todos, donde pedimos un juego para el patio porque los que tenemos tienen entre 20 y 30 años”.
Describió que “vamos arreglándolos en la medida de nuestras posibilidades, pero son familias muy trabajadoras de muy escasos recursos. Tengo una cooperadora muy luchadora y hacemos lo imposible para que en este jardín no le falte nada a ningún niño”.
Y añadió que “todo lo que hacemos es pensando que tienen que tener lo mejor. Nos pusimos el jardín al hombro pensando que nada les tiene que faltar. Vienen chicos con distintas carencias pero en el jardín no debe faltar nada porque les tenemos que brindar las mejores oportunidades”.
En ese sentido, enfatizó que “no tienen que faltar juegos. Hemos hecho diagnóstico institucional y a los nenes de esta comunidad les es muy difícil a veces ir a las plazas del centro o ir al Dique porque son muchos hermanitos, muchos no tienen vehículo para trasladarse, y además implica un gasto. Entonces se les limita la posibilidad de ir a juegos que están hermosos distribuidos en Tandil, pero tendrían que crearse juegos para esta gran barriada que también los necesita”.
“Cuando hemos llevado a los chicos al Dique se quedan sorprendidos, y disfrutan.
Cuando hay obras de teatro tratamos de ir porque tenemos que garantizar que puedan ver diversidad de obras teatrales. El secreto está en brindarles las mejores y mayores oportunidades”, resumió.
Y expuso que “con cooperadora se nos hace difícil comprarlos porque los juegos son muy caros, a veces inaccesibles. Hace más de 5 años compramos uno que nos costó como 3 mil pesos y ahora valen alrededor de 10 mil pesos. Las cuotas de cooperadora son bajas y no todos pueden pagar, por eso pedimos a quienes más pueden, seguimos pidiendo porque creemos que alguien nos va a escuchar, lo venimos pidiendo hace más de 6 años”.

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