El particular damnificado estudia levantar la acusación a Fernández

El abogado César Sivo que, junto a su socio Manuel Marañón, ejerce la representación de la familia de la víctima, confirmó a El Eco de Tandil que ?estamos evaluando el retiro de la acusación? contra Fernández.
Explicó que con el desarrollo de las audiencias, la imputación perdió fuerza y ?sostenerla porque sí desvirtúa la figura del particular damnificado, que es un colaborador de la Justicia ?que si bien defiende un interés de parte- busca que la justicia se realice como tal: que se condene a quien tenga que ser condenado, pero que se absuelva si se debe absolver?.
Distinto es el criterio mantenido sobre el capitán Juan Andrés Yeffal, ya que entienden que se han acumulado las pruebas necesarias para pedir una condena.
Explicó el profesional que ?en la mayoría de los casos en los que interviene fuerzas se seguridad una de las cosas que llama la atención es el nivel de asepsia que le quieren dar todos los testigos que son parte de la fuerza? y añadió que ?en algunos momentos llegó casi hasta lo ridículo?.
Ejemplificó que ?la situación que requirió más fuerza pública que la propia fuerza pública que tiene la policía. Un solo detenido ?exaltado y que tenía un pedacito de hojita de afeitar de maquinita como elemento de mayor puesta en riesgo de terceros- obligó a toda una dependencia policial a requerir el auxilio de Infantería. Casi es un grotesco?, sostuvo.
Agregó que ?Infantería -con casco, escudo y bastón- tuvo que reducir entre tres a una persona pequeña que estaba en un cuadro de fácil dominación, ya que lo redujeron en segundos?.
Sivo dijo que tras una alteración de este tipo en la vida de una dependencia policial, ?lo inmediato que debe realizarse es la requisa de la persona y en el lugar. Como había dando vuelta una manifestación de que se habían burlado cuando lo desnudaron a Sotes en otra oportunidad, la requisa ?que es una práctica obligatoria, rutinaria y correcta- se eliminó?.
Resumió que ?a toda la situación de la violencia y alteración de la vida de una dependencia, los testigos policiales la transforman en algo de máxima paz en la que el jefe de la dependencia acariciaba y le decía al detenido que todo iba a andar bien y que lo iban a llevar donde quería?.
Sintetizó que ?siempre que pasa algo adentro de una dependencia, la mayoría de los efectivos declara tratando de rodear a todo de una característica de jardín de infantes que termina desnaturalizando todo lo que pasó. Para disimular terminan evidenciando mucho más. ¿Qué necesidad de ocultar una requisa que es obligatoria??, se preguntó.

Más pruebas

César Sivo afirmó que, a su criterio, ?las pruebas respecto del jefe de la dependencia se han ido incrementando, con lo dicho por los detenidos y las confirmaciones de los policías. Con todas las ambigüedades, medias tintas y las formas de eludir que buscaron, confirmaron todo?.
Al analizar los testimonios de los policías, entendió que de los tres que mencionaron los golpes, ?dos dicen que los detenidos comentaban eso, mientras que el tercero dice que lo vio, pero minimiza la intensidad de los golpes?.
Recordó Sivo que ?ante la pregunta de todas las partes dijo que los golpes eran innecesarios. Si bien los quiso bajar en intensidad, no quiere decir que no se hayan producido ni que no los haya visto?, enfatizó.
De tal forma se trataba de ?una caricia bastante particular de esa figura paternal que fue el jefe de la dependencia tratando de poner calma y paños frías a esa situación?, en tanto que analizó que ?lo innecesario de los golpes marca que eran más allá de lo normal, porque sino no le hubieran llamado la atención?.*

 

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