En octubre las salas del Mumbat se visten de pinturas y fotografías

Estas exhibiciones abrirán a diversas reflexiones en temáticas que relacionan el arte en su transformación y construcción, así como también el arte con temáticas sociales como nuestras raíces y la inmigración.

 

Zulema Maza, arte y reflexión: Con la incorporación de nuevas tecnologías desde 1998 a través de la posproducción digital de imágenes fotográficas que imprime fotográficamente o transfiere manualmente al papel mediante procesos gráficos por ella desarrollados, Zulema Maza -nacida en Buenos Aires e iniciada como grabadora- se ocupó del tema de la inmigración europea en la argentina en su muestra Migrantes del año 2012 esta exhibición apuntó a una reflexión sobre la inmigración de los países latinoamericanos, Perú y Paraguay en particular en la Argentina, la más contemporánea en cuanto a movilización de ciudadanos habitantes de América Latina junto a la boliviana. En Tres Fronteras las protagonistas del nuevo relato son tres jóvenes mujeres Nadia que emigró a los doce años desde Paraguay; Esteffany, que viajó con su madre y sus hermanos desde Perú, y Delfina, que desciende de la inmigración europea del siglo XX.

En la exposición los visitantes podrán acercarse a la mirada de la artista, que observó de cerca el legado de las herencias culturales, enriquecidas con costumbres y creencias. La misma estará acompañada de una proyección que hará descubrir qué tienen en común estas tres mujeres que se nos presentan con sus miradas interrogadoras, bellas y jóvenes.

 

Cristina Rochaix, la pintura antes del cuadro:  Comenzando a  exponer en los años ochenta, la artista responde a una concepción muy actual de la abstracción, incorporando de maneras diferentes nociones organicistas y mecanicistas, ya que desde el inicio de su trayectoria desarrolla un elaborado método basado en el uso de formas geométricas combinadas, en el que los trazos nunca son arbitrarios y obedecen a un cuidadoso plan que frecuentemente encierra planos de color puro, en un evidente regodeo en la intensidad cromática.

Las obras de Rochaix ejercen un gran poder de atracción sobre el espectador. Se encuentran resultados ópticos e ilusionistas emanados de la propia imagen, en las que se da una suerte de natural integración pictórica y escultórica. Las pinturas, construidas de manera meticulosa y detallista, el proceso de creación se vuelve cada vez más complejo. Desde el momento en que fijamos nuestra mirada en un punto, entendemos que hay un juego engañoso en el que ingresamos, laberintos o rompecabezas visuales que deben ser descifrados –y disfrutados- de a poco.

Exposiciones impregnadas de dibujo, pintura, fotografía -también se hace presente la arquitectura en nociones no tan manifiestas-técnicas avanzadas, y de historias, orígenes, sentimientos.

 

Para agendar

Las muestras se inauguran el sábado 3 de octubre a las 20 en Chacabuco 357 con entrada libre y gratuita.

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