Era de extrema gravedad el estado de un canterista accidentado

Un grave accidente ocurrió en la jornada de ayer en la Cantera Equimac, ubicada en la Ruta Nacional 226 kilómetro 176 de la ciudad.

Por cuestiones que se tratan de establecer, un trabajador mientras desempeñaba funciones terminó sufriendo graves lesiones que determinaron su inmediato traslado a un nosocomio local.

El empleado, identificado como Dante Ibáñez (48), llegó al Sanatorio Tandil en un delicado estado de salud, producto de haber perdido mucha sangre.

El hecho que se desencadenó en las primeras horas de la tarde de ayer originó la derivación de manera inmediata al centro de salud, sector de terapia intensiva, donde los facultativos trataron de compensar al herido.

 

El hecho

 

Por lo que El Eco de Tandil confirmó de allegados a la víctima, el accidente se originó alrededor de las 14 de la víspera, cuando un grupo de operarios, entre los que se encontraba Ibáñez, estaban trabajando en un sector de la cantera con una máquina.

Según versiones, Ibáñez fue impactado por una pieza de más de mil kilos que se le vino encima.

Producto del fortísimo impacto, el empleado sufrió severas lesiones en su espalda, cintura y miembros inferiores, provocándole la profunda herida con un desangrado profuso.

 

Conmoción

 

El accidente ocasionó un estado de conmoción en todos los trabajadores. En plena desesperación era el propio Ibáñez quien, aún consciente, llevaba calma a sus compañeros, entre ellos, dos hermanos.

Con una camilla de madera fue sacado del lugar donde se produjo el hecho y trasladado hasta la caja de una camioneta mientras se aguardaba el arribo de la ambulancia.

Anoche, en la puerta del Sanatorio Tandil, mientras se aguardaba un nuevo y alentador parte médico, algunos compañeros dialogaron con este Diario sobre lo ocurrido.

Muchos apuntaron a que la ambulancia de CAMI tardó como mínimo 45 minutos en llegar desde que ocurrió el lamentable suceso, tiempo en que al herido no le podían detener la hemorragia que le había ocasionado el golpe.

Compañeros, familiares y amigos fueron llegando con el correr de la tarde al centro asistencial de calle Sarmiento al 700, registrándose momentos de mucha congoja.

En el segundo piso, donde se encuentra terapia intensiva, también el panorama era desgarrador, con la presencia de allegados que, entre lágrimas, aguardaban noticias sobre el estado del obrero.

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