Este viernes se inaugura ?Sobre volar?

Tordos, colibríes, chorlitos, aparecen en escenas ilusorias pero no tan delirantes. Posan, se divierten, pasean, se cuidan, se quieren. Recorren despreocupados los cielos y la tierra, se debaten entre lo real –lo que aceptamos como real- y la fantasía.

Un imaginario íntimo que se desprende del papel para hacerse eco en nuestro interior, si logramos entregarnos al libre juego de la razón y el ensueño.

-Llega la inauguración de “Sobre volar”. ¿Cómo llegó la propuesta?

-A la galería y su dueña las conocí el día de la inauguración, con la muestra de Felipe Giménez. Cuando llegué a la galería me di cuenta que era un lugar en donde me gustaría hacer una muestra, porque es una galería chica, con un ambiente grande y un pequeño hall, ideal para obras de pequeño formato. Yo he visto muchas galerías así en Buenos Aires, en Palermo, con luz natural. Me encantó la idea, al día siguiente, la dueña vio mi trabajo en Internet y me ofreció llevar mis obras y un espacio para exponer.

-¿Por qué “Sobre volar”?

-Mirando toda mi obra con Francisca Ramos Mejías, la dueña, nos dimos cuenta que es variada y amplia, que incluye ilustración de libros, entonces buscamos una serie que es esta, de pájaros gigantes, con hombres-pájaro, aves con actitud humana, es una exposición que tiene que ver con eso. Con lo que yo tenía empecé a trabajar distintas variables.

 

La propuesta

 

-¿Qué te lleva a dibujar pájaros?

-Es parte de mí, estuvieron conmigo desde que formé mi familia, siempre en contacto con la naturaleza, las sierras. Los pájaros me acompañaron mucho tiempo, siempre me gustó estudiar su comportamiento, ver cómo se diferenciaba una especie de otra. Hacíamos búsqueda de pájaros. Cuando viajo a un lugar, trato de encontrar especies desconocidas. Creo que tienen una mística muy profunda, especial. Son muy independientes y están muy cerca de nosotros. Tienen una mística interesante, son bellísimos, indefensos.

-¿Cómo vinculás la figura del pájaro con la de los humanos?

-Creo que surge de la niñez, de la fantasía. Los pájaros que estoy dibujando para esta serie están vinculados con los niños. Además utilizo fotografías antiguas, que es algo que siempre me atrajo. Me detengo mucho en observar las fotos familiares, fundamentalmente los nenes y me pongo a pensar cómo fue la niñez en una época tan distinta. Pienso que la infancia de antes fue más dura o distinta. Quizá los espacios para dejar volar la imaginación no eran tantos.

También hay pájaros gigantes que son como un protector o una compañía.

 

Para el público

 

-¿Cuántas obras elegiste para exponer?

Casi veinte obras de pequeño formato. En principio yo trabajo con imágenes, fotos de revistas y diarios, de modo que son tamaños chicos, de 11 por 20 centímetros como mucho. También hay imágenes muy pequeñas, porque esta galería te da la posibilidad de poder exponer así, pequeñas obras.

-¿A quién invitás?

-A todos los que me han acompañado hasta ahora, es lindo exponer en Tandil y que la gente que me conoce y está contenta por lo que estoy haciendo, pueda estar. También me gustaría que vaya gente que, tal vez, no está acostumbrada a visitar estos espacios de arte. La galería es como entrar a una casa y, a su vez, tiene una calidad en cuanto a la forma de mostrar las obras de arte que le da un toque muy especial.

 

Sobre el espacio

 

En junio de 2013 inauguró Abra, un nuevo espacio para las artes visuales. Se trata de un formato distinto de galería, dinámica y multidisciplinar, un espacio de difusión y plataforma de acción para desarrollar el contexto artístico local.

Abra es un espacio para que los artistas puedan ofrecer sus grandes obras pero también producciones más accesibles. Para que todos se puedan disfrutar de las obras de arte de manera cotidiana.

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