Ex dirigente de Santamarina cuestiona que el Municipio pague la demolición de la tribuna

Raúl Manera, defensor de la causa del club desde hace años y último presidente antes de la quiebra, consideró “inaceptable” que sean los vecinos de la ciudad los que paguen el derrumbe con sus impuestos.
“Qué lamentable. No lo vamos a permitir”, manifestó Manera, que la semana pasada se dirigió a la Municipalidad para plantearles a concejales su disconformidad ante lo ocurrido.
El ex presidente de la institución consideró que debían ser aquellos que se quedaron con el predio como consecuencia de la quiebra los que tendrían que haber puesto el dinero correspondiente para demoler la tribuna.
“Que lo pague el que lo compró. ¿Por qué va a pagar Tandil? No puede ser, es una vergüenza. En los documentos del remate está establecido que el comprador tiene que hacerse cargo de la demolición”, recapituló.
Manera analiza motorizar algún tipo de acción de protesta a raíz de que este procedimiento se llevará adelante solventado con fondos municipales.
El ex dirigente volvió a cuestionar los manejos que se dieron al momento de la quiebra y sostuvo que “con la cancha pagábamos todo y nos quedábamos con la sede y la quinta, pero no nos lo permitieron”.
“Ya estaba escrito que el club tenía que desaparecer. Se trataba de una deuda muy inferior a todo el patrimonio que tenía”, recordó.

El proceso administrativo
 
El Concejo Deliberante aprobó por unanimidad aceptar la única oferta presentada en el marco de la licitación pública para la demolición de la tribuna.
El tema fue tratado en el Legislativo como consecuencia de que hubo sólo una oferta presentada. De haber existido al menos una más, todo se habría resuelto en el Ejecutivo, con el procedimiento correspondiente a las licitaciones.
La demolición de la tribuna ubicada sobre Roca fue un pedido de los vecinos que se instalaron en el predio y de la zona periférica, para permitir la apertura de la continuación del pasaje 1 de Mayo.
El presidente del Concejo Deliberante, Juan Pablo Frolik, ratificó que los vecinos que tienen sus viviendas en donde estaba el estadio “acordaron con el Municipio que pagarían en cuotas la mitad del costo de la demolición, quedando a cargo del Estado municipal el resto del valor de la obra”.
La solicitud de los residentes en la zona apunta a que el lugar deje de ser inseguro y a tener un mejor escurrimiento de agua, además de propiciar la apertura de la calle.
Desde la Secretaría de Planeamiento y Obras Públicas explicaron que la obra está calificada como una demolición convencional por martillo neumático.
Estiman un plazo de ejecución de tres meses, pero esperan poder reducirlo, de acuerdo a lo que explicó el secretario del área, Mario Civalleri.

Civalleri apuntó a la Justicia y alegó la necesidad de resolver distintos problemas en la zona
 
El secretario de Planeamiento y Obras Públicas, Mario Civalleri, afirmó que judicialmente nunca estuvo claro quién debía hacerse responsable de la demolición y mencionó que el Municipio hizo en su momento las intimaciones correspondientes a los presuntos responsables, pero tuvo respuestas negativas, por lo que se optó por pagar la parte que está sobre la traza a abrir, el pasaje 1 de Mayo, mientras que los vecinos se harán cargo del otro 50 por ciento.
“La intervención del Municipio viene de la mano del pedido de una serie de vecinos que no están en la manzana que contenía el viejo estadio, sino los periféricos. La zona del pasaje 1 de Mayo y Roca se anega muy rápidamente, por lo cual las bocas de tormenta no dan abasto, se produce inundación y entra agua a las casas”, indicó Civalleri.
El funcionario expuso que “hay un pedido de solución a ese problema de vieja data, de hace 12 ó 15 años, y la única forma de responderlo es abriendo el pasaje 1 de Mayo, entre Roca y 11 de Septiembre, una situación que no se podía llevar a cabo por la existencia de la tribuna cuando el club funcionaba”.
“Cuando el club dejó de funcionar, los vecinos empezaron a pedirle al Municipio la apertura de la calle. En ese momento, el Municipio dijo que la demolición de la tribuna era una tarea que no le correspondía en forma directa”, recapituló Civalleri.
Indicó que “se hicieron una serie de gestiones ante la Justicia, se le pidió que interviniera para ordenar a quien corresponda la demolición de la tribuna. Pero, la verdad, en el expediente judicial no quedó muy en claro si los responsables debían ser la sindicatura de la quiebra o los compradores de los terrenos. El tema estaba muy diluido”.
“El Municipio intervino, envió cartas documento que nunca tuvieron correlato positivo.
Yo he estado, junto al secretario Legal y Técnica del Municipio, con el juez Valle, que nos dijo que no había ninguna posibilidad de que se reabriera el caso e interviniera para que alguien, no sabemos quién, se hiciera cargo de la demolición”, señaló el secretario.
Recordó también que “cuando se produjo el remate del club, creo que hubo una persona que compró la tribuna, para desguazarla y tomar los elementos que pudieran tener algún valor. Algunos pretendían que esa persona, que había comprado la tribuna por un valor pequeño, la demoliera y se le llevara”.
“Hay mucha historia que se ha tejido en torno a esto, pero la realidad es que no había hechos contundentes que marcaran exactamente cómo podía resolverse. No era un tema que alcanzara en forma directa al Municipio, pero, después de pasar tanto tiempo y ante ese pedido, se inició una serie de conversaciones para producir la apertura de la calle y que el Municipio se hiciera cargo del costo de demolición de al menos lo que es el ancho del pasaje 1 de Mayo, porque tiene que liberar la traza para el uso público”, argumentó Civalleri.
A continuación, recordó el acuerdo con los propietarios de los lotes: “Tanto los que están pisados por la tribuna como los que están sobre el pasaje 1 de Mayo entre Roca y 11 de Septiembre, los internos. La Municipalidad se va a hacer cargo de licitar y contratar la obra y los frentistas se van a hacer cargo del 50 por ciento del costo. Nos parece una decisión prudente”.
El titular de Planeamiento y Obras Públicas valoró que “el resto de los vecinos se van a ver beneficiados en la resolución de problemas de inundaciones y anegamientos en la cuadra” y consideró que “es imposible terminar de urbanizar esa manzana con la presencia de la tribuna”.
El costo de los trabajos alcanzará los 239 mil pesos.
“La causa no se puede reabrir. Hay un expediente muy grande. El Municipio ha intervenido cursando algunas intimaciones, pero, en realidad, la Justicia debería haber controlado que determinadas medidas se llevaran a cabo cuando dictó la sentencia, debería haber dejado en claro de quién eran las responsabilidades. Esto quedó muy en el aire y el paso del tiempo ha hecho que la situación se tornara muy insostenible, en el sentido de que teníamos reclamos de varios sectores”, sintetizó el funcionario.

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