Independiente rescató un punto con gusto a hazaña y terminó ridiculizando a Grupo

El choque de equipos tandilenses por el Argentino B terminó repartiendo unidades pero arrojando sensaciones bien disímiles.
El 1-1 en el San Martín deparó un sabor muy parecido al de la victoria para Independiente, mientras que Grupo terminó masticando bronca por desperdiciar una inmejorable ocasión para subirse a la punta de la zona B.
Para el rojinegro el punto tiene sabor a hazaña, dado que debió disputar el complemento con dos hombres menos por las expulsiones de Matías Méndez y Laureano Pereyra.
Los universitarios tuvieron todo para ganarlo, dado que además de esa supremacía numérica dilapidaron un penal, cuando Quintas detuvo el zurdazo de Cristian Pérez.
Con todas esas circunstancias, el cabezazo de Arteagaveytía, en el quinto minuto de descuento, desató la algarabía de los dirigidos por Mauricio Nosei, que encontraron premio a su postura de nunca bajar los brazos.
Al cabo de la etapa inicial, Grupo encontró el quiebre en una jugada, cuando hasta ese momento el desarrollo era equilibrado y su rival había construido las acciones de riesgo más profundas.
En las dos más claras del rojinegro, en el mano a mano Izquierdo intentó superar por elevación a Cuevas cuando las características de la maniobra y el campo de juego demandaban otra resolución y su remate se elevó demasiado; y luego el ?1? local se lució ante la entrada franca de Pereda, tras remate defectuoso de Prezioso, devenido en asistencia.
Del otro lado, Quintas debió estirarse para echar hacia un costado un derechazo de Michel, enviado desde la medialuna y amortiguado en el camino por un rival.
El arranque, de ida y vuelta y con protagonismo repartido, paulatinamente se fue diluyendo. Porque Independiente dejó muy solo a Prezioso arriba e Izquierdo intentó buscarlo con envíos largos que carecieron de precisión. Y porque Grupo, en su 4-4-2, no halló juego sobre las bandas, por lo que Horacio Martínez debió retroceder para tomar contacto con el balón y así transformarse en el mejor del partido en los 45? iniciales.
Justamente, ?Manteca? armó la jugada que derivó en la apertura. En 40?, volcado sobre la izquierda, amagó con buscar el arco y, ya en el área, se llevó a Méndez hacia afuera, obligándolo a cometer una clara falta. El volante central vio en esa acción su segunda tarjeta amarilla, dejando a su equipo con diez hombres.
Del penal se hizo cargo Cristian Pérez, que superó a Quintas perfilándose para buscar el palo derecho y ejecutando bajo y suave sobre el izquierdo.
Todo pareció comenzar a resolverse en la primera acción del complemento, cuando Pereyra vio la roja por derribar a Michel en zona de definición. Con dos futbolistas menos y otro penal en contra, la adversidad parecía máxima para el rojinegro.
Pero Quintas se lució para tomarse revancha, rechazando el débil remate de Cristian Pérez, que esta vez eligió el palo derecho.
A sabiendas de que se le generarían amplios espacios, Grupo permitió que Independiente avance. Y corrió riesgo en un desborde de Arteagaveytía, que de milagro no terminó en la red tras la embestida de Argüeso sobre el segundo palo.
Los de Horacio Rodríguez fueron tibios a la hora de decidirse a liquidar el pleito, dejando con vida al rojinegro, que se debatía contra su limitación numérica en su intento de acercarse a Cuevas.
Causó zozobra, en 18?, un tiro libre frontal de Agustín Aguirre que se fue soplando el palo izquierdo. En las réplicas del local, Weimann se demoró una eternidad cuando quiso aprovechar un notable pelotazo de Pérez Rivero, Quintas se quedó con el envío de Manzano y el potente derechazo de Michel cobró demasiado ángulo.
Su impericia a la hora de manejar los contragolpes y su falta de determinación para aprovechar los dos hombres de más, le terminarían costando muy caro a Grupo.
Todavía soñando con la proeza, Independiente avisó con un cabezazo desviado de Zabaleta y no perdonó a los 49?, alcanzando, a través de una pelota detenida, lo que poco tiempo antes parecía inabordable.
Zabaleta ejecutó el tiro de esquina desde la derecha y Arteagaveytía conectó de cabeza, colocando el balón entre el palo derecho y un Cuevas que no tuvo margen para la reacción.
No quedaba tiempo para más, porque apenas se reinició el juego Víctor González decretó el final, con sensación de triunfo para Independiente y una inocultable frustración en Grupo.

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