¿La apertura de cervecerías se traduce en exceso de alcohol al volante?

Ya se ha convertido en costumbre asistir a estos lugares en vez de ir a un bar o, incluso a un boliche. Además de que los días de calor invitan a tomar algo fresco y muchos son los que escogen la cerveza artesanal para saciar su sed. Sin embargo, a la inversa de lo que se podría creer, los casos de alcoholemia positiva en los controles vehiculares que se realizan han disminuido. Según afirmó el director de la dependencia municipal a cargo de esta tarea, Walter Villarruel, son menos las faltas emitidas a personas que exceden el valor permitido para conducir.

La ley de tránsito número 24.449 artículo 48 prohíbe conducir cualquier tipo de vehículos con una alcoholemia superior a 500 miligramos por litro de sangre, conocido como 0,5, para lo cual sería necesario que un hombre de 70 kilos beba 3 vasos de vino o cerveza en el lapso de dos horas y luego salir a manejar. Llegado a ese límite, se pierde capacidad de razonamiento y visión periférica, lo que incrementa las posibilidades de generar un accidente. Mientras que los conductores de motocicletas o ciclomotores tienen un límite de 200 miligramos, aunque para los profesionales, a cargo del transporte de pasajeros de menores y de carga, queda prohibido hacerlo cualquiera sea la concentración.

Además, para sorpresa de muchos, Villarruel destacó que, principalmente los jóvenes, se acercan por su propia cuenta a un control vehicular cercano que se esté llevando adelante para controlar cuál es su estado antes de subirse a un vehículo. Los controles de alcoholemia voluntarios “antes no pasaban”, dijo.

El aparato utilizado en los procedimientos, llamado alcoholímetro o etilómetro, se encarga de medir la proporción de vapores de alcohol en el aire expirado y refleja el contenido de alcohol en la sangre. Pero, ¿cómo funciona el mecanismo? Lo hace a partir del principio químico que establece que en dos mil cien mililitros de aire exhalado hay la misma cantidad de etanol que en un mililitro de sangre, es decir, en poco más de dos litros de aire exhalado se encuentra el mismo contenido de alcohol que en una pequeña porción de sangre. Es por ello que cuando el agente de tránsito pide que el examinado no deje de soplar se debe a su interés de alcanzar el pasaje de más de dos litros de aire para determinar los resultados aproximados de la prueba. Aunque, para ser precisos, la forma más clara de obtener una respuesta exacta es necesario, justamente, un examen de sangre, ya que se evitaría cualquier error producido por el uso de enjuagues bucales, el consumo de vinagres o cualquier otra sustancia detectada por el etilómetro, sin que esté afectando nuestro organismo realmente.

Las bebidas alcohólicas generalmente están presentes en los encuentros, principalmente nocturnos, y el aumento de cervecerías no cambió el panorama de alcohol al volante que se tenía. El hecho de trasladarse hacia un comercio a beber no involucra mayor cantidad de conductores con alcohol en la sangre por sobre el límite permitido, por la circulación de personas en vehículos hasta el lugar. El Jefe de Emergencias del Hospital Santamarina señaló que este factor no hizo una diferencia en la cantidad de accidentes causados por conductores alcoholizados, como sucedió con el auge de las fiestas organizadas en quintas. Aunque sí es observable que los picos se realizan en la primera quincena del mes, cuando se cobra.

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