La Escuela de Cerámica sigue esperando que refaccionen la ex Escuela 501

En el marco de la difícil situación que atraviesan los establecimientos educativos terciarios artísticos de la ciudad, la Escuela de Cerámica no es la excepción. Mientras que el IPAT y el Conservatorio se encuentran en edificios completamente deteriorados, que no le pertenecen a la Provincia, y que deberán desalojar en poco tiempo, la Escuela de Cerámica tampoco podrá permanecer mucho tiempo más en el lugar en el que está porque pertenece al Municipio y planea allí trasladar el archivo histórico.

El lugar previsto para la mudanza es el edificio que pertenecía a la Escuela 501, ya que esa institución se mudó en marzo a su espacio propio. Sin embargo, es preciso recordar que ese inmueble padecía numerosas falencias que hay que subsanar antes de que cualquier otra institución vuelva a funcionar allí. Es que cuando llovía se inundaba y se electrificaban las paredes, lo cual constituía un riesgo muy grande para la comunidad educativa.

 

Esperando el

nuevo espacio

 

En diálogo con El Eco de Tandil, el director de la institución, Adrián Foschino,  recordó que desde 2010 estaba pactado que cuando se mudara la Escuela 501 a su nuevo edificio, en la calle Lamadrid, la Escuela de Cerámica se trasladaría al inmueble que hasta ese momento ocupaba esa institución, en Avellaneda, entre Paz y Alem, que pertenece al Gobierno provincial.

No obstante, aclaró que previamente hay que “acondicionar el lugar, que está bastante lejos de los requisitos técnicos que necesita nuestra escuela”.

“Todo se comenzó a demorar a raíz de que las obras no se terminaban. El Municipio está reclamando este edificio que es municipal, y obviamente nosotros debemos acondicionar y rediseñar un espacio con las necesidades específicas de la escuela. Las últimas noticias con respecto a esto es que después de mucho tiempo de silencio nos solicitaron que entregáramos los requisitos edilicios con dimensiones, cantidad de aulas, y todo lo que la escuela necesita al Consejo Escolar”, explicó.

Y añadió que “la Escuela 501 en marzo se trasladó a su nuevo edificio, entonces ahora comienza este período en el cual hay que acondicionar el espacio para poder mudarnos. Tengo entendido que ese lugar está prometido para la Escuela 504 domiciliaria también”.

 

“A ciegas”

 

Lo que ocurrió ahora que el edificio ya está libre desde hace varios meses es que “el arquitecto de Consejo Escolar tuvo un problema de salud, entonces todo esto se fue demorando. Tal es así que yo todavía no he visto el lugar, armé un proyecto tentativo en base a lo que se había presentado en 2010, tratando de aggiornar ese proyecto a este nuevo plan de estudios, pero en realidad lo hice a ciegas. No tengo ningún tipo de información todavía, no sé con cuántas aulas cuento, ni si ellos van a construir más”.

“Di a entender esta inquietud de que no conozco el lugar, nunca me lo han presentado, no sé sobre qué estoy proyectando, supongo que lo que sigue será ver el lugar”, afirmó.

Empero, admitió que “tengo conocimiento por gente que lo ha visto que el edificio que necesita un arreglo importante. Entiendo que los fondos serán de Provincia para arreglarlo”.

A pesar de todo, Foschino sostuvo que  “va a ser un proceso un poquito largo, de momento estamos acá y esperemos que mudarnos sea lo mejor, no porque estemos mal sino porque va a poder acondicionarse el lugar desde cero, pero con la ilusión de que se haga, porque si se hacen un par de arreglos por arriba, obviamente que no podríamos mudarnos”.

 

El polo artístico

 

En cuanto al proyecto diseñado por el arquitecto y artista plástico Alberto Florit que contempla la construcción de un polo artístico en un predio de La Pampa y Buenos Aires, que pueda albergar al Conservatorio de Música “Isaías Orbe”, a la Escuela Provincial de Cerámica, y al IPAT, Foschino confió que se enteró “de casualidad” cuando leyó el diario y que nunca le habían informado de esa iniciativa.

“Yo he firmado el apoyo por el edificio del conservatorio, de hecho me formé ahí, lo mismo con el IPAT. Uno siempre trata de estar colaborando con estas cosas tan tremendas de que las instituciones no tengan edificio propio. Hacer un polo cultural que englobe a todas las instituciones artísticas, por ejemplo, es un proyecto ambicioso y sería fantástico, de hecho tengo entendido que en algún momento esto se presentó con espacios no tan alejados sino más céntricos”, afirmó.

Expuso que “uno apoya este tipo de cosas y lo va a seguir haciendo. Por otro lado, este trato de ir al edificio de la ex 501 venía hace muchos años atrás, independientemente de lo que está sucediendo ahora, esta coincidencia de que el Conservatorio y el IPAT están con problemas edilicios serios”.

“Nunca me han convocado para proyectar juntos un polo cultural. Jamás hablamos del tema, nunca nos han llamado siquiera para preguntarnos si estábamos interesados en formar eso. De pronto, la Escuela de Cerámica se vio incluida en algo que está bueno, entiendo que es un proyecto a muy largo plazo, no es mala idea, pero en ningún momento se nos convocó, ni se nos preguntó ni fuimos partícipes”.

Y aclaró que no le parece “correcto que figure la Escuela de Cerámica cuando ni siquiera se nos ha convocado a ningún tipo de propuesta. No estoy diciendo que la idea sea mala, pero no me pareció correcto aparecer formando parte de algo cuando a uno jamás se lo hizo parte de eso”.

Sin embargo, manifestó que es un proyecto “interesante”, aunque “no me cierra mucho que esté tan alejado, por las características que tiene nuestra institución creo que no nos favorecería”.

“Sí es interesante que todas las instituciones artísticas puedan estar en un mismo lugar porque se pueden proyectar cosas en conjunto. Por supuesto que esto no es una decisión mía, en la decisión final tiene que intervenir toda la comunidad educativa de la escuela, con la participación de los docentes y los alumnos”, remarcó.

 

Distintos tiempos

 

Foschino resaltó la importancia de que la institución, que cuenta con una matrícula de entre 100 y 120 alumnos, requiere espacios de trabajo específicos con ciertas medidas de seguridad porque trabajan con fuego y electricidad, con hornos y tornos trifásicos.

Si bien el Municipio no les dio un plazo para dejar el edificio, sostuvo que “no está bueno estar en un lugar de prestado. En su momento la escuela era municipal, entonces no somos ajenos, porque hay un origen, pero la Municipalidad está requiriendo este espacio y no está bueno que pase el tiempo”.

“Sería fantástico que en vez de sentir este tira y afloje, que el Municipio estuviera colaborando con proyectos para la ciudad, que es un objetivo que la escuela siempre tiene, por lo que está bueno que las diferentes instituciones estén en comunión”, manifestó.

En ese sentido, afirmó que “no sé cuántas ciudades tienen la posibilidad, el privilegio, de tener tantas instituciones de formación técnica y artística y profesorados de estas especialidades. Más allá de quién esté en el poder, pero la experiencia me dice que los tiempos del Estado, en general, son diferentes a los tiempos y urgencias de las instituciones,  porque hoy, mientras esto se dirime hay que dar clase, no podemos esperar tres años para seguir dando clase”.

Por último, resaltó la importancia que tendría contar con acompañamiento técnico para realizar el mantenimiento del equipamiento que poseen, ya que hoy en día les resulta muy difícil y lo van manejando como pueden.

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