La policía detuvo a un delincuente tras cometer un asalto a un comercio

 

Se trató del local de venta de ropa “Sueño contigo”, situado en avenida Colón 921. El delincuente ingresó al lugar e intimidó a la víctima ubicando la mano en el bolsillo simulando tener un arma.
La dueña del comercio, Natalia Soledad Lasarte, explicó que “entró un hombre al local, justo estaba con una clienta que se estaba probando ropa en el probador y gracias a Dios no la vio. Me agarró del pelo, me dijo que le diera la plata y el celular. Me pedía más plata pero yo no tenía más”. 
“Me llevó al baño y me encerró, me dijo que no gritara, que me tirara al piso. No sé cuánto tiempo estuve ahí, no fue mucho porque la chica que estaba dentro del probador esperó que él se fuera y se dirigió a lo de un vecino que llamó a la policía, el hombre de la Casa de la Limpieza a quien le quiero agradecer porque fue él quien me sacó del baño después porque no podíamos abrir la puerta”, relató en diálogo con El Eco de Tandil.
Y agregó que “el baño no tiene llave pero pegó un portazo tan fuerte que se trabó igual y cuando vino el vecino le pegó una patada y la abrió”. 
El delincuente se dio a la fuga con la recaudación del día, de 900 pesos y un celular marca Alcatel. 
 
La detención
 
A su vez, contó que luego, el dueño del comercio vecino y su yerno lograron seguir al delincuente -que se había dado a la fuga a pie- sin que se diera cuenta. Al cruzar a dos policías les avisaron que esa persona había robado en un comercio minutos atrás y lograron capturarlo en Pellegrini 1050. 
“La policía me atendió muy bien. Si no fuera por los vecinos y por la policía el delincuente estaría suelto ahora”, resaltó la damnificada. 
El imputado fue identificado como Esteban Emanuel Berón, de 20 años, quien reconoció ser el autor del ilícito y quedó detenido en la comisaría Segunda.
 
“Tenía mucho miedo”
 
Lazarte refirió que el delincuente “se agarraba la cintura como que tenía un arma, pero cuando me llevó para atrás me di cuenta de que no era así porque agarró una lapicera para amenazarme”.
“El estaba muy cerca de mí, cara a cara, fueron unos segundos pero fue muy feo. La verdad es que cuando me metió en el baño y lo tenía tan cerca pensé cualquier cosa, tenía mucho miedo. Fue horrible”, expresó.
Empero, rescató que “dentro de todo tuve suerte porque no me pegó, no me hizo nada, podría haber sido peor”.
Respecto al trato del delincuente, manifestó que “hablaba continuamente, me insultaba, y me repetía que le diera la plata, y más plata. Yo nunca tengo tanto dinero en el local, sólo lo del día. Fueron unos segundos horribles y yo tenía miedo por la clienta que yo sabía que estaba ahí pero él no se dio cuenta”. 
“Me contaron que ella estaba temblando cuando le avisó al hombre porque no sabía qué hacer. Tenía miedo de lo que el tipo me fuera a hacer a mí pero tampoco quería salir, no sabía cómo actuar”, explicó. 
 
Curioso
 
En medio de la detención del delincuente, un automovilista que circulaba a bordo de un Fiat Duna por Pellegrini sintió curiosidad ante el accionar que estaban desplegando los efectivos de la Seccional Segunda.
La distracción lo llevó a rozar el lateral de un patrullero que arribó en apoyo ante el procedimiento policial. u
 
 
 
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Dos estudiantes fueron
víctimas de un atraco 
 
 
Otro hecho de inseguridad ocurrió ayer alrededor de la 1.30 en 14 de Julio entre Pellegrini y Montevideo cuando dos jóvenes fueron asaltadas. 
El delincuente perpetró el ilícito con el rostro cubierto, estaba vestido con ropa oscura y amedrentó a las dos jóvenes con un arma de fuego. Se alzó con un celular Blackberry y se dio a la fuga en dirección a Montevideo, luego doblando por Chacabuco.
A su vez, las testigos aportaron el dato de que una mujer rubia estaba de apoyo en una motocicleta, rodado en el cual se dieron a la fuga. 
Luego del llamado, el personal policial logró detenerlos en 14 de Julio y España. Los imputados fueron identificados como Nazareno García, de 22 años y Virginia Magalí Votero, de 20 años. Al realizarle un cacheo en sus prendas, los uniformados encontraron el celular y una réplica de una pistola 9 milímetros. 
El hecho quedó caratulado como “Robo calificado por el uso de arma”. u 

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